El día 20 de septiembre, los novicios Custodio Sikaleta; Deosnes de Jesus Nuno Ndumbo y Anselmo Simão Lima Alberto, emitieron sus primeros votos como religiosos Hermanos en el santuario y parroquia de Nuestra Señora de Fátima. Presidió el padre Moisés, capuchino, vicario de la diócesis para la vida consagrada. En nombre del Superior General, el Hermano Juan Andrés Martos Moro recibió los votos de los neo profesos. Los padres de los novicios acompañaron a sus hijos en la procesión de entrada y los presentaron ante el altar. Nos acompañaron también algunos sacerdotes, familiares, miembros de distintas comunidades religiosas, amigos e invitados de la casa.
En la ceremonia, cuidadosamente preparada por nuestros postulantes, novicios y Hermanos profesos, a los actos señalados en nuestro Rito de profesión religiosa añadimos la bendición del hábito propio del Instituto en África (sotana blanca, cinta y cruces con el correspondiente cordón negro). Significativa fue la procesión de las ofrendas. Junto al pan y el vino y diversos objetos simbólicos alusivos a la fiesta las familias ofrecieron además cestas de frutas, harina, arroz, arcos y flechas, vasijas de calabaza de diversos usos, la señera caña de azúcar, media docena de gallinas y dos dóciles cabritos que aún cuidamos en nuestro quintal hasta que les llegue “su san Antón”.
Destacamos también el coro musical de las novicias de distintas congregaciones por la calidad de voces y apreciada ejecución resultado de varios ensayos a lo largo del mes. Significativa fue también la religiosa danza de acción de gracias por los familiares de los neo profesos y un atrevido y desenfadado Hermano “Roda” que merecieron la complacencia de los concurrentes.
Terminada la celebración, los nuevos profesos agradecieron la presencia de los asistentes y con reconocimiento, sencillez y alegría se encomendaron a las oraciones de todos para mantenerse fieles a la total entrega prometida al Señor. Seguidamente tuvo lugar el almuerzo de los ciento sesenta invitados en los locales del noviciado de las Hermanas Consoladoras.
Durante tres días la tienda de nuestra Comunidad se ha visto ampliada por una cincuentena de familiares que fueron acomodados a satisfacción en colchonetas que varias Comunidades religiosas nos prestaron y pudimos adecuar en nuestra Comunidad de la casa del barrio de San Juan. El domingo día 21, acompañamos a los familiares a la visita de la nueva casa y tras el contento general algunas jóvenes mamás manifestaron que estarían orgullosas de que en el futuro algunos de sus hijos pudiera seguir la vocación de Hermano de la Sagrada familia.
H. Juan Andrés Martos Moro


