Todo estaba preparado para la gran inauguración y bendición de la casa de comunidad de los Hermanos de la Sagrada Familia y del internado “San José”, en Balai Berkuak, Kalimantan, Indonesia, el día 9 de mayo de 2026. Sin embargo, la noche anterior, una gran tormenta impidió realizar los últimos ensayos y obligó a posponer todo hasta la mañana siguiente.
El 9 de mayo de 2026, la comunidad de Hermanos de Balai Berkuak, junto con los demás Hermanos de Kalimantan, venidos de Nanga Tayap y Pangkalan Bun, el H. Matias Ledang y el Viceprovincial, H. Efraín, estaban listos para el gran acontecimiento del día. Se trataba de la primera obra de los Hermanos de la Sagrada Familia en la misión de Indonesia. Después de 15 años de presencia, por fin los Hermanos pudieron inaugurar y bendecir esta primera obra misionera.
La mañana del 9 de mayo estuvo marcada por diversos ritos culturales e indígenas propios de las gentes de Borneo, especialmente de las comunidades dayak. Mientras se esperaba la llegada del Obispo, Mons. Pius Riana Prapdi, obispo de la diócesis de Ketapang, tuvo lugar el rito de cortar una caña de bambú. Los ancianos de la zona prepararon una caña que atravesaba la carretera de acceso a la propiedad de los Hermanos. A la llegada del Obispo, la bienvenida estuvo acompañada de una danza de artes marciales típica de Indonesia, que los alumnos interpretaron con gran pasión y energía. A continuación, se realizó el corte del bambú: el Obispo cedió el honor al Hno. Viceprovincial, quien, de un solo tajo, estuvo a punto de cortarlo por completo; después, el Obispo terminó el gesto ceremonial. El corte del bambú simboliza una ceremonia espiritual destinada a garantizar la seguridad, la durabilidad y la prosperidad del hogar.
Acto seguido, tuvo lugar el ritual de pisar huevos: el Obispo y el Viceprovincial lo realizaron y, posteriormente, se les lavaron y bendijeron los pies. Este rito simboliza la expulsión de los espíritus negativos, la bienvenida a la buena fortuna y el comienzo de una vida nueva y renovada.
La celebración continuó con una procesión acompañada de danzas tradicionales, llevadas a cabo por alumnas del colegio donde enseñan los Hermanos.
Ya en la entrada de la casa de comunidad, se realizó el tradicional corte de cinta, llevado a cabo conjuntamente por el Obispo y el Viceprovincial.
Después comenzó la Eucaristía, presidida por el señor Obispo y concelebrada por una decena de sacerdotes, entre ellos el párroco de Balai Berkuak. Tras la homilía, se bendijeron el agua y la sal para proceder a la bendición de los dos edificios: la casa de comunidad, bendecida por el señor Obispo en presencia del Viceprovincial, y el internado, bendecido por el párroco de Balai. En el interior de la casa de comunidad se bendijeron también la capilla, el nuevo sagrario, varias cruces, ornamentos litúrgicos y otros objetos de devoción.
La Eucaristía prosiguió y, al finalizar la comunión, tuvieron lugar los distintos discursos: un jefe local, el párroco, otro sacerdote, el Hno. Viceprovincial y el señor Obispo dirigieron unas palabras a los presentes. Se dio gracias a Dios, sobre todo, porque el día transcurrió sin lluvia y por el ambiente festivo vivido durante la inauguración y bendición de la casa (“biara”) y del internado (“asrama”). El Viceprovincial dio gracias al señor Obispo, por su presencia, pero sobre todo por habernos invitado a empezar la misión de nuestro Instituto en Borneo; también se dio gracias a las personas que contribuyeron para que la obra fuera un éxito y, en particular, por el apoyo económico de la Conferencia Episcopal Italiana. Cerca de 300 personas participaron en la celebración, sin contar a los Hermanos de las tres comunidades de Kalimantan. Justo al término de la Eucaristía tuvo lugar la firma de las piedras conmemorativas: el señor Obispo, el Viceprovincial y el Superior local dejaron su firma en dos placas.
Después de la Misa llegó el momento del banquete fraterno, preparado para compartir la alegría de la jornada y saciar el hambre que, tras varias horas de celebración, ya se hacía notar. Durante la comida, se firmó un nuevo contrato con la diócesis de Ketapang y, además, se felicitó al señor Obispo por su 59º cumpleaños, celebrado el pasado 5 de mayo.
Como colofón de la jornada, tuvo lugar un pequeño concierto a cargo de un popular cantante de Pontianak. Finalmente, se realizó la plantación simbólica de tres árboles en la propiedad de los Hermanos: uno plantado por el señor Obispo, otro por el Viceprovincial y el tercero por un líder local.









