Y después de unos dos meses de espera, finalmente pudimos cargar este contenedor de 40 pies que estaba programado desde marzo. Lamentablemente, la emergencia en Burkina sigue en curso y el tiempo para mejorar no será corto entre los actos terroristas, los refugiados y las consecuencias para el cierre de las actividades principales debido a la situación sanitaria.

¡Pero aquí estamos hoy! La máscara que cubre el rostro de nuestros Hermanos y voluntarios no nos impide ver los ojos sonrientes, desde los que podemos ver la alegría de haber podido llevar a cabo esta otra expedición para nuestro querido Burkina. La comida (arroz y pasta sobre todo), el equipo sanitario y diversos materiales para los proyectos han encontrado un lugar.

Un agradecimiento muy especial a todos los que han contribuido de muchas maneras a esta otra parte del viaje junto al pueblo burkinés. Que tengas un buen viaje y con suerte… ¡nos vemos pronto en Burkina!