El retiro de FFNN en Brasil, que estaba programado para el 12 y 13 de junio en el Centro Taborin en Passo Fundo, debido a la pandemia, se llevó a cabo en línea. Se redujo a un día, el viernes 12 de junio. El tema desarrollado fue el mismo programado para toda la Provincia: VIVIR LA ALEGRIA DEL EVANGELIO. Participaron 25 personas de los 63 miembros de las fraternidades de Marau, Itapiranga y Brasilia, esta reciente fraternidad en formación, así como el Equipo Provincial de Montevideo y Córdoba. También estuvieron presentes los Hermanos que pudieron participar, lo que nos pareció un estímulo para continuar nuestro trabajo en las fraternidades. Otros tenían compromisos con su trabajo, especialmente los profesores que administran sus clases en línea. El tema del retiro fue desarrollado con gran competencia por el Arzobispo de Passo Fundo, Monseñor Rodolfo Weber por la mañana y por la tarde por el profesor Sérgio Rockenbach de la escuela de Brasilia.

Dom Rodolfo abordó el tema basándose en pasajes del profeta Isaías y el Evangelio de San Lucas. En estos pasajes desarrolló el razonamiento a partir de la idea de que vivir las enseñanzas del Evangelio nos hace más felices, y no en el fundamento en las cosas materiales. Desarrolló con más detalle el pasaje del Evangelio de Lucas 4:13-23, que narra la parábola del fariseo y el publicano orando en el templo. Señaló que el fariseo, que conocía muy bien la ley mosaica, incluso empezó bien, dando gracias a Dios, pero se reveló como alguien todopoderoso, confiando en sus propios méritos y mostrándose superior al publicano; el publicano, pidiendo perdón por sus pecados, puso su confianza en Dios, volviendo a casa consolado; mientras que el fariseo salió del templo peor de lo que había entrado.

Por la tarde, el profesor Sergio dirigió el tema desde la Eucaristía y, en cierto modo, continuó la reflexión hecha por Monseñor Rodolfo, centrando nuestro encuentro con Cristo a través de la Eucaristía que nos lleva a un estado de paz, de felicidad, de gozo porque confiamos en el Señor, que nos sostiene. Hubo una exposición del Santísimo Sacramento desde el oratorio de la casa de los Hermanos de Marau, incluso de forma virtual, para un buen rato de alabanzas, agradecimientos y peticiones, intercaladas con varias canciones.

Fue un día estimulante de fraternidad, de formación, de contacto con la Palabra de Dios en la actualidad, y de oración, juzgado muy apropiado y oportuno para todos.