La motivación de la Novena de este mes está centrada en los últimos días de la vida del V. H. Gabriel y en las novenas y oraciones que promovieron los Hermanos para pedir la curación del Fundador. Están tomados los textos de la carta del H. Amadeo dirigida a los Hermanos, el 19-11-1864,  y de varias cartas del H. Atanasio. En ellas expresa lo que se hizo en Ars.

Día 16: Queridos Hermanos: Vuestra salida de la Casa Madre, después del retiro, ha sido muy triste este año. Privados de la dicha de recibir la bendición y los consejos paternales de nuestro digno Superior General, a quien la enfermedad mantenía en la cama, habéis partido con dolorosos presentimientos. Ya he tenido la ocasión de informaros más o menos a todos, pidiendo para nuestro querido Superior la ayuda de vuestras oraciones. Vengo hoy a cumplir el doloroso deber de anunciaros que su estado se ha agravado mucho estos últimos días. (Carta del H. Amadeo a los Hermanos).

Oración para cada día

Dios Padre nuestro, que has suscitado en la Iglesia
al Venerable Hermano Gabriel Taborin
para promover la educación cristiana, la catequesis y la animación litúrgica,
concédenos que, compartiendo su carisma, sepamos cumplir hoy nuestra misión
para bien de la familia y de la sociedad con la fuerza de tu Espíritu.
Y, si es tu voluntad, haz que sea inscrito en el número de los santos,
concediéndonos por su intercesión la gracia que necesitamos…
(mencionar los nombres de las personas por las que se desea rezar)
Te lo pedimos insistentemente por nuestro Señor Jesucristo. Amén

Día 17: Recurramos, pues, con nuevo ardor al Dios de bondad, y supliquémosle que nos conserve a este buen Padre, cuya vida nos es tan preciosa. Invitad a los sacerdotes de la parroquia donde habitáis a unir sus oraciones a las nuestras. Interesemos en nuestra causa a nuestros santos patronos Jesús, María y José. Redoblad vuestras oraciones en el santuario de Nuestra Señora de las Victorias, junto al sepulcro de san Martín, junto a la tumba del Cura de Ars, vosotros, queridos Hermanos, que pasáis los días en esos lugares donde se producen tantos prodigios de curación. (Carta del H. Amadeo a los Hermanos).

Día 18: Aquí, en la Casa Madre, hacemos, junto a muchos sacerdotes y comunidades religiosas, una novena al Santo Cura de Ars para obtener esta curación tan deseada. Algunos de vosotros habéis sido invitados a comenzarla con nosotros; los que no habéis sido avisados a tiempo también querréis comenzarla al recibir esta carta. La novena consiste en rezar una decena del rosario cada día. ¡Este Santo Cura quería tanto a nuestro Padre Superior y a nuestra Congregación! Esperamos que se interese a nuestro favor ante Dios, y que tengamos la dicha de ver devuelta la salud a nuestro buen Padre. (Carta del H. Amadeo a los Hermanos).

Día 19:  Nos queda la ayuda de la oración; agarrémonos a esta tabla de salvación y hagamos violencia al Cielo. Por esta intención hacemos la novena al Cura de Ars; ayer el Padre Toccanier celebró la eucaristía por nuestro reverendo Padre y nosotros recibimos la Santa Comunión. (Carta del H. Atanasio, 22-11-1864).

Día 20:  Los demás misioneros de Ars celebrarán también cada uno una eucaristía por sus intenciones; nuestro querido enfermo ha sido ya encomendado a las oraciones de la parroquia. Yo también había rogado a los Padres Trapenses de Plantay que unieran sus plegarias a las nuestras. El Padre Toccanier, que les ha hecho una visita el domingo pasado, se lo ha recordado. (Carta del H. Atanasio, 22-11-1864).

Día 21: He escrito también al Padre  Gourmand, nuestro antiguo capellán, para pedirle la ayuda de sus oraciones y Santos Sacrificios. ¡Que Dios nos conserve aún a nuestro buen Padre, y nosotros le daremos eternas acciones de gracias! Si, sin embargo, está en sus designios darle la recompensa de sus méritos, nosotros adoraremos su divina voluntad. (Carta del H. Atanasio, 22-11-1864).

Día 22: Me hubiera gustado recibir la última bendición de nuestro buen Padre,  para mí, para mis Hermanos, para mis alumnos y para el establecimiento, pero veo que es imposible; me resigno. Si, sin embargo, nuestro reverendo Padre puede hacerlo, dígale que dirija sus pensamientos hacia sus hijos de Ars, y los bendiga. Le estaré muy agradecido. (Carta del H. Atanasio, (25-11-1864).

Día 23: Intentemos hasta el final todos los medios  que el buen Dios pone a nuestro alcance para obtener la conservación de quien nos es tan querido. Debéis de tener en el Noviciado una docena de camisas del Santo Cura. ¿Por qué, si no habéis pensado en ello, no lleváis una a nuestro querido enfermo? (Carta del H. Atanasio, 25-11-1865).

Día 24:  Usted ha dado una gran alegría al Padre Toccanier, al Sr. Desgarets y al Padre Monnin al enviarles la biografía de nuestro reverendo Padre; me lo han comentado en varios momentos. El Padre Toccanier ha leído en la iglesia el testamento espiritual, durante un servicio solemne que la parroquia ha celebrado por el eterno descanso del alma de nuestro reverendo Padre. La lectura ha causado una profunda impresión a los asistentes. (Carta del H. Atanasio, 24-12-1864).