No es cristiano esperar que los hermanos que están en busca llamen a nuestras puertas; tendremos que ir donde están ellos, no llevándonos a nosotros mismos, sino a Jesús. Él nos envía, como a aquellos discípulos, para animar y levantar en su nombre. Él nos envía a decirles a todos: “Dios te pide que te dejes amar por él”. Cuántas veces, en lugar de este mensaje liberador de salvación, nos hemos llevado a nosotros mismos, nuestras “recetas”, nuestras “etiquetas” en la Iglesia. Cuántas veces, en vez de hacer nuestras las palabras del Señor, hemos hecho pasar nuestras ideas por palabra suya. Cuántas veces la gente siente más el peso de nuestras instituciones que la presencia amiga de Jesús. Entonces pasamos por una ONG, por una organización paraestatal, no por la comunidad de los salvados que viven la alegría del Señor. (Homilía de clausura del Sínodo sobre los jóvenes)

Oramos con el Hno.  Gabriel

Dios Padre nuestro, tú hiciste sentir al Hno.Gabriel Taborin,

una intensa compasión ante las carencias de la humanidad y

de la cultura de su época, sobre todo en los niños y en los jóvenes, y

por medio de tu Espíritu, le diste un carisma educativo para construir al hombre, en su dimensión social, religiosa y social, según el Evangelio;

danos la fuerza de continuar hoy su acción, con la ayuda de María y de José, educadores de Jesús, tu Hijo , que en Nazaret crecía en edad, en sabiduría y en gracia.

Te pedimos, Padre la Beatificación del Venerable Hno.Gabriel Taborin, y

por su intercesión, las gracias que solicitamos.(……)

Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.