Nuestro Padre Fundador, el Venerable Hermano Gabriel Taborin, tenía una gran devoción a la Santísima Virgen María.  En esta novena, vamos a rezar por y con nuestro Padre Fundador, la Reina del Cielo, para que nos abra las puertas de la gracia. Cada día presentaremos un breve párrafo de la Positio que muestra cuánto amaba a la Virgen María.

Día 16. Parece superfluo decir que la tierna y filial devoción del Siervo de Dios a la Santísima Virgen comenzó en el regazo de su madre. El nombre de María era muy venerado en la familia Taborin, como lo demuestra el hecho de que los nombres de pila de la mayoría de los miembros de esta familia recordaban a la Madre de Jesús.

Esta devoción tuvo la oportunidad de manifestarse con frecuencia en Belleydoux: en los juegos infantiles del joven Gabriel, en el rezo diario del rosario y el oficio de la Santísima Virgen, en el canto de letanías e himnos, en la construcción de pequeños altares en el campo y en el bosque. Luego vino la inscripción en las Cofradías de Nuestra Señora Auxiliadora y del Santo Rosario, que naturalmente incluía compromisos y oraciones, a las que Gabriel siempre fue fiel.

Oración que se hace todos los días.

La Santísima Virgen María, Madre de todas las gracias. Sabes cuánto te quería nuestro Venerable Hermano Gabriel. Se sentía lleno de gozo cada vez que se dirigía a ti. No mires, Madre de Dios, nuestra poca fe y nuestra debilidad.  Con y a través de nuestro Padre Fundador te rogamos, que intercedas por nosotros ante tu Hijo Jesús. El no te negará nada.

Te pedimos, Padre, la glorificación de tu Siervo, el Venerable Hermano Gabriel Taborin, concediéndonos por su intercesión la gracia que pedimos. (podemos mencionar a las personas por las que queremos rezar) Te lo pedimos con insistencia en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. AMEN.

17 de octubre. Durante su estancia en Châtillon-de-Michaille, había determinado decir una oración en honor de la Santísima Virgen que rezaba todos los días, y “que no creía haber omitido ni un solo día” – confesó el año de su muerte. Esta es una prueba clara de una devoción muy concreta y continuada.

Oración que se hace todos los días.

18 de octubre. Escribiendo la biografía de un Hermano fallecido, aprovecha la ocasión para invitar a hacer una novena y hacer el voto de que “todos nos pondremos a los pies de María el día de la Purificación”; cuando un novicio viene a confiarle que tiene la intención de dejar el Instituto, ¿qué hace? “Una voz interior me instó a rezar -reconoció más tarde-, me levanté en medio de la noche para dirigir una ferviente plegaria a la buena Virgen María f…]. Mi oración fue escuchada” De hecho, este novicio no se fue; llegó a ser el Hno. Jacinto, que murió en el Instituto el 28 de febrero de 1863.

Oración que se hace todos los días.

19 de octubre. El celo y el entusiasmo que el Siervo de Dios puso en la organización de una gran fiesta en 1855 para la inauguración de la bella estatua de la Virgen Inmaculada con motivo de la proclamación del dogma es un testimonio elocuente de su tierna devoción a la Madre del Cielo. Hablando de esta devoción, el Hermano Federico no puede evitar el exclamar: “Y María, ¡cómo la amaba!”. Y añade que siempre vio llegar el mes de mayo con alegría y que elevaba un trono a María: “Con qué espíritu hacía vibrar sus cantos e himnos”.

Oración que se hace todos los días.

20 de octubre. Estaba tan lleno del amor a María que a veces exageró, incluso en sus expresiones, como con la expresión “divina María” que aparecía alguna vez en sus oraciones. Nunca omitió cantar las letanías los sábados, ni siquiera cuando estaba fuera de la comunidad: “Una vez me encontré -escribió el Hno. Ignacio- cantándolas con él (en voz baja, por supuesto) en un coche público, lleno de gente, por la noche (al no poder hacerlo de otra forma)”.

Oración que se hace todos los días.

21 de octubre. Sus libros de piedad para uso de los jóvenes y las familias, como El camino de la santificación, El tesoro de las escuelas cristianas, El ángel conductor de los peregrinos de Ars, El manual de los cofrades de Santa Ana, todos contienen himnos y oraciones a la Santísima Virgen. Se hizo apóstol de esta devoción primero entre sus compatriotas, luego entre sus alumnos y sus familias, y finalmente entre los Hermanos. No se sabe cuántas esampas de la Virgen y rosarios distribuyó durante su vida, y cuántas invitaciones recibió en sus cartas y oralmente para recurrir a la Santísima Virgen! Incluso sus circulares llevaban a menudo la fecha de una fiesta de la Santísima Virgen.

Oración que se hace todos los días.

22 de octubre de 2020. En cuanto veía un santuario consagrado a María, se sentía atraído por él: así, en 1827, había dirigido sus pasos hacia el santuario de Fourvière, en Lyon; muchas veces tendría entonces la ocasión de visitar este venerado santuario durante sus viajes a Lyon. De Champdor fue en peregrinación a Mazières, cerca de Hauteville, con los niños de primera comunión; en su viaje a Roma, subió a Notre-Dame de la Garde en Marsella y fue allí expresamente en 1864 para la coronación de la estatua de Nuestra Señora. En sus viajes a Turín, Roma y París, dirigía sus pasos hacia las iglesias dedicadas a María.

Oración que se hace todos los días.

23 de octubre de 2020. Fue ciertamente una gran alegría para el Siervo de Dios aquel sábado 22 de septiembre de 1855, cuando – “Al final de nuestro retiro,” escribió – “todos, queridos hermanos, nos consagraremos a la Virgen Inmaculada, nos postraremos a los pies del monumento que hemos tenido la alegría y la felicidad de poder erigirle, y en un terreno que seguramente debemos su protección maternal”.

Oración que se hace todos los días.

24 de octubre2020. El lunes 21 de noviembre de 1864, fiesta de la Presentación de la Santísima Virgen, renovó su consagración a María y recibió por última vez la Santa Comunión. Tres meses antes pudo escribir con razón en su Testamento Espiritual que deseaba la felicidad eterna, y añadió: “También la espero de la protección de la Santísima Virgen, en la que siempre he tenido gran confianza y especial devoción. Le ruego que me ayude cuando la muerte me cierre los ojos.”

Oración que se hace todos los días.