La oración de esta novena la realizaremos desde el culmen del Tiempo Pascual, memorial de la Vida Nueva a la que todos somos llamados, pidiendo luego la Venida del Espíritu Santo, dador de esa Vida Nueva, y sintiéndonos enviados por el Resucitado a anunciar esa Vida Nueva a todo el mundo. Tiempos litúrgicos fuertes, vividos en tiempos históricos no menos fuertes, pero bajo apariencias de muerte, aislamiento y derrumbe económico y social. Le pediremos al Hno. Gabriel que nos ayude a orar en estos tiempos, recordando sus palabras, su vida y su pasión puestas al servicio de la Vida Nueva que Jesús, el Cristo, nos ofrece para que el Reino siga mostrando los signos de su presencia en la historia.

Los textos son cartas o partes de cartas escritas por el Hermano Gabriel o el Hermano Amadeo.

 Día 16

09-09-1855

Al Sr. Dr. Boroz, Alcalde de Belley

Sr. Alcalde:

El cólera amenaza la ciudad; aunque el fin de nuestra Sociedad es principalmente la enseñanza, pongo, Sr. Alcalde, a los Hermanos a su disposición, para servicio de los enfermos.

Dígnese aceptar con mi ofrecimiento la expresión de sentimientos muy respetuosos con los cuales tengo el honor de ser, Sr. Alcalde, su muy humilde y atento servidor.

Hno. Gabriel.

 Oración (para todos los días)

Dios Padre nuestro, que por la acción de tu Espíritu resucitaste a Jesús de entre los muertos, te pedimos que siguiendo al Venerable Hermano Gabriel seamos como él misioneros y misioneras de esa Vida Nueva en medio de nuestro mundo, asolado hoy también por una peste que nos pone de cara a la muerte, al aislamiento y a la pobreza de millones de hermanos y hermanas. Que junto con toda la Familia Sa-Fa, sepamos así vivir y compartir la alegría del Evangelio.

Te pedimos, Padre, la glorificación de tu Siervo, el Venerable Hermano Gabriel Taborin concediéndonos por su intercesión la gracia que solicitamos … (se pueden mencionar las personas por las que se desea rezar). Te lo pedimos insistentemente por nuestro Señor Jesucristo. AMEN.

 

Día 17

30-12-1854

A Su Excelencia Mons. Ireneo Depéry, Obispo de Gap (Hautes-Alpes).

La epidemia de cólera en su villa episcopal le habrá inquietado, pues el corazón de un Obispo, como el de Su Excelencia se apena ante los flagelos que amenazan a su pueblo. Le acompañamos con nuestros votos y oraciones en su viaje a la Ciudad Santa, como le comuniqué en la carta que tuve el honor de dirigirle antes de su partida, pero los hemos redoblado al saber que el cólera llegó a Gap. Tuve un miedo grande de que la epidemia franquease las puertas del Palacio Episcopal y atacase a sus moradores, sobre todo a su digno Jefe, pero gracias a Dios, no fue así; la Virgen Inmaculada, a la que va a coronar solemnemente, no ha permitido que el Prelado más devoto de su culto se contagiase; por eso sus diocesanos y amigos no sintieron esa tristeza.

Hno. Gabriel.

Día 18

05-09-1855

A Mons. Cretin, Obispo de Saint-Paul, Minnesota, U.S.A.

Mons. Chalandon, nuestro querido Obispo, lo saluda afectuosamente; ha predicado varios retiros pastorales. El de Bourg empezará la semana próxima. Nada nuevo por estas tierras que merezca la atención de Su Excelencia. El cólera apareció en Seyssel – Francia, donde hizo estragos. Tenemos algunos casos de esta epidemia en Belley, hoy enterraron a tres; esto me inquieta por el retiro que empezará el 16 del corriente, será predicado por un Padre de la Misericordia de París, el mismo que predicará el retiro de los eclesiásticos de Bourg.

Hno. Gabriel.

Día 19

07-09-1855

Al Hno. Cirilo, Director de los Hermanos de la Sagrada Familia en Saint-Paul, Minnesota, U.S.A.

… El cólera se ha declarado en el país, ha hecho desastres en Seyssel-Francia; en 10 días han muerto unas sesenta personas, en Belley murieron tres ayer y cuatro hoy; esto me tiene inquieto por el retiro. Si caigo a consecuencia de este flagelo, sepan que antes de morir, les recomiendo perseverancia en la vocación, que vivan unidos y como buenos religiosos, en estado de gracia y en humildad. En fin, será lo que Dios quiera, pero no me olviden en sus oraciones, ni a los demás Hermanos que rezan por ustedes y yo particularmente.

Hno. Gabriel.

Día 20

09-09-1855

A la Sra. Viuda de Roussel, Hospicio de la Maternidad, Clemont-Ferrand (Puy-de-Dôme)

Señora:

… Alegrémonos, pus su hijo tiene realmente disposiciones manifiestas para la vida religiosa. Viéndole tan bien dispuesto, he creído responder a sus deseos, admitiéndole a vestir el hábito y a los primeros votos. La ceremonia tendrá lugar el sábado 22 del corriente mes, a las ocho de la mañana; puede venir, estaré contento de verla. No le ocultaré, sin embargo, que el cólera está en Belley y que ha comenzado a hacer víctimas. En Seyssel, cerca de Belley ya murieron ochenta personas en ocho días, esto me inquieta por el retiro. Rece para que el flagelo no se sienta durante la reunión de los Hnos.

Su carta gustó mucho a Pedro, le agradece sinceramente y la abraza.

Reciba, Señora, mi afectuoso saludo.

Hno. Gabriel.

Día 21

16-09-1855

A la Rvda. Hna. Arnoux en el Orfanato de Beaune (Côte d’Or)

Rvda. Madre:

… Con la cantidad de trabajo que tengo en este momento por los Hermanos que llegan, no puedo ausentarme ni un minuto para explicarle con rapidez las redes que hacen el objeto de esta penosa carta que quisiera de todo corazón no le dirigirle. Este pobre Hermano no tiene para nada humildad, no pidió perdón ni mostró  arrepentimiento, lo que muestra bien sus intenciones.

Recomiende, por favor, el éxito de nuestro retiro a su Comunidad y rece también para que el cólera no haga estragos en nuestra Casa.

Quedo con respeto su muy humilde servidor.

Hno. Gabriel.

 

Día 22

19-09-1855

A Su Excelencia Mons. Billiet, Arzobispo de Chambéry (Saboya)

… Quisiera acompañar al Hermano, pero me es imposible; en estos días de reunión no tengo ningún momento libre, apenas he podido robar un momento para escribir estas líneas y aún ahora me encuentro en cama; creí en principio un ataque de cólera.

Estamos contentos del Hermano, me atrevo a esperar, Monseñor, que nuestra Sociedad tendrá en él un buen sacerdote y no se arrepentirá de haberle conferido las órdenes. Le expreso, Monseñor, todo mi agradecimiento por esta bondad…

Espero que el retiro produzca este año grandes frutos de salvación pues siguen los ejercicios con gran recogimiento. Es gracias a la bondad divina y a los dos grandes predicadores, el P. Molliard, religiosos de la Misericordia de París y del cólera que ya ha producido víctimas en esta ciudad. Gracias a Dios, no ha entrado físicamente en el noviciado.

Hno. Gabriel.

 

Día 23

20-09-1855

Al P. Béraud, Párroco de Blanzy (Saône-et-Loire)

Sr. Cura:

Nuestro Rvdo. P. Superior, no puede responder a su carta, pues está agotado por el cansancio y el cólera. Me encarga que le escriba para decirle que estaría muy contento verlo llegar a Belley, aunque esté en su pensamiento acompañar a los Hermanos a Saint-Vallier.

Dice, Sr. Cura, que los Hermanos irán sólo el 11 de noviembre; nos molestaría si tuvieran que esperar hasta esa fecha. Nuestro Superior quisiera acompañarlos hacia el 10 del mes próximo. ¿No podría ser así? Nuestro Superior, pregunta también si se aseguró que los tres Hermanos de Saint-Vallier y los dos de Sanvignes, tendrán el salario necesario, desea también que le diga positivamente si quiere que el Hno. Humberto vuelva o no a Blanzy y si continuaría con el título de maestro.

Dígnese recibir la expresión de sentimientos muy respetuosos con los cuales tengo el honor de ser, Sr. Cura, su humilde y atento servidor.

Hno. Amadeo, Vicesuperior.

Día 24

21-09-1855

 Al P. Berrod, Párroco de Dortan (Ain).

Sr. Cura:

Nuestro Rvdo. P. Superior no puede responder a su carta porque está muy cansado. El cólera lo ha obligado a guardar cama dos días, ya está mejor.

Me pide conteste a la suya y decirle que tratará de no mandarle al Hno. Arsenio, como desea, encontrará el modo de hacer el cambio.

Es imposible que los Hermanos lleguen el sábado, es decir mañana, pues mañana termina el retiro con la fiesta de la Sagrada Familia; sólo podrán salir el martes…

Hno. Amadeo, Vicesuperior.