Vencida la tentación con la fuerza del Espíritu, Jesús comienza el anuncio de la Buena Nueva del Reino

Evangelio según San Marcos 1,12-15. 
En seguida el Espíritu lo llevó al desierto,  donde estuvo cuarenta días y fue tentado por Satanás. Vivía entre las fieras, y los ángeles lo servían.  Después que Juan fue arrestado, Jesús se dirigió a Galilea. Allí proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo:  “El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia“. 

Lectio
La Buena Nueva ha sufrido la prueba del desierto. Después del bautismo, el Espíritu de Dios toma posesión de Jesús y lo empuja hacia el desierto, dónde se prepara por la misión. Marcos dice que Jesús estuvo en el desierto durante cuarenta días y que fue tentado por Satanás. En Mateo (4, 1-11) se aclara en qué consiste la tentación: tentación del pan, tentación del prestigio, tentación del poder. Fueron las tres tentaciones que encontró el pueblo en el desierto, después de la salida de Egipto. Tentación es toda lo que aleja a alguien del camino de Dios.
La carta a los Hebreos dice: “Jesús fue tentado como todos nosotros, salvo en el pecado” (Heb 4,15). Orientándose con la Palabra de Dios, Jesús afrontó las tentaciones. Integrado entre los pobres y unido al Padre con la oración él resistió y continuó por el camino del Mesías-siervo, el camino del servicio a Dios y al pueblo. La detención de Juan Bautista no asustó a Jesús: al revés, él vio en la detención de Juan una señal de la llegada del Reino.
Marcos afirma que Jesús proclamó el Evangelio de Dios. Jesús nos muestra que Dios es una Buena Noticia para la vida humana. Dice san Agustín: “Nos has hecho para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que no descanse en ti.” El anuncio de Jesús responde a la búsqueda más profunda del corazón humano. Para poder percibir esta presencia del Reino, la persona tiene que empezar a pensar, a vivir y a actuar de modo diferente. Tiene que cambiar de vida y encontrar otra forma de convivencia. Tiene que abandonar el legitimismo de los fariseos y dejar que la nueva experiencia de Dios invada su vida y le dé ojos nuevos para leer y entender los hechos.

Con ojos nazarenos
Son múltiples los factores psicológicos, relacionales, sociales que pueden desencadenar una crisis. Saber interpretar y vivir esos momentos es de capital importancia para el crecimiento espiritual. Desde el punto de vista cristiano, es una forma de comunión con Cristo en su paso de la muerte a la resurrección… Para vivir esos tiempos lo más importante es la docilidad (dejar actuar a Dios y dejarse guiar por alguien de confianza) y la paciencia (basada en la esperanza). (Manual de espiritualidad)

Oremos
Todos los caminos del Señor son amor y fidelidad (Sal.25)

En Nazaret
Salmo nazareno por excelencia. Jesús se hace solidario con quien lleva el peso del pecado y espera en la misericordia de Dios para ser liberado de él. Con Jesús ya se delinea la luz de la resurrección. Además son convalidadas las virtudes nazarenas: la humildad (“guía a los humildes según la justicia”, la pobreza (“insignia a los pobres en sus caminos”. Los tres de Nazaret serán maestros de vida: María madre de la sabiduría, José patrón de la vida interior, Jesús, camino, verdad y vida. (Hno. Lino da Campo)

Intenciones
Señor, que siempre caminas junto a nosotros, te damos gracias por este nuevo itinerario cuaresmal y te rogamos que sea para nosotros la ocasión de hacer más auténtica nuestra identidad de hijos del Padre y de hermanos entre nosotros. Tu Palabra y tu cercanía sean luz para nuestro camino en este tiempo de conversión y de gracia.