“Testimonio de gratitud al H. Gabriel Taborin, por Nuria Cuevas Labrador:

En Enero de 2015 en una revisión ginecológica rutinaria hecha en una clínica privada me dijeron que tenía cáncer a falta de confirmar el alcance y agresividad del mismo mediante otras pruebas complementarias, biopsia, resonancia, ….

Como yo había padecido previamente en 1994 un linfoma Hodking y estuve tratada en el Gregorio Marañón (Madrid) con quimioterapia y radioterapia, acudí urgentemente a mi oncóloga que me derivó de forma urgente a la doctora especializada en la materia.

Con las pruebas que yo aportaba, la doctora me dijo no tener duda de que efectivamente se trataba de cáncer, posiblemente derivado como efecto secundario de la radioterapia. Me indicó que a falta de completar el diagnóstico con otras pruebas, posiblemente tendría que volver a tratarme con quimioterapia para después pasar a quirófano para una masectomía.

Me derivó de forma urgente al servicio de ginecología del hospital para su valoración y me hice una resonancia, una analítica de marcadores cancerosos, un Tac y una biopsia.

Cual fue mi sorpresa cuando dos días antes de recoger los resultados me llamó por teléfono para comunicarme que tenía los resultados en su mesa y que no se explicaba como todo había dado negativo. Se puso en contacto con el servicio de anatomía patológica para asegurarse que había analizado suficiente tejido y así se lo confirmaron.

Siguiendo su consejo me lo van a extirpar, pero solo por precaución, pues de forma sorprendente no se ha confirmado el diagnóstico que claramente veían dos facultativos de dos hospitales distintos.

Con todo esto quiero dar gracias al Hermano Gabriel Taborin y a todas las personas que han orado devotamente por mí durante estas semanas pidiéndole su Intersección. Además quiero agradecerle, la tranquilidad de espíritu que me infundó una vez pasados los primeros días de la noticia. Una serenidad que permitió que me abandonase a su voluntad, pues en él confiaba.”

Nos vemos el domingo en el retiro, no me quedaré a comer pero si voy por la mañana.

Un abrazo,

Nuria Cuevas

 

Testimonio de Bernardino y Pilar

Somos un matrimonio de Madrid, Pilar y Bernardino, tenemos dos hijas, Miriam y Paloma, de 32 y 27 años, pertenecemos a las Fraternidades Nazarenas, desde hace nueve años, donde podemos compartir nuestra fe, formación y colaborar en la catequesis familiar.

En el mes de junio de 2014, a Bernardino le diagnosticaron un tumor en el intestino, el único tratamiento que nos dieron fue quitárselo con cirugía, por el tamaño y la situación.

Le hicieron todas las pruebas pre-operatorias y decidieron operar el día 16 de julio (día de la Virgen del Carmen) por laparoscopía.

El cirujano nos comentó que era una cirugía muy simple, vulgarmente cortar y pegar el intestino, que cortaban un trozo de intestino donde estaba el tumor y grapaban; el 98% de los pacientes estaban cuatro días ingresados y luego a casa. Pero podía darse el caso donde las grapas no cosieran bien y haber fuga.

Precisamente en ese 2% estaba mi marido, le operaron, y a partir del día siguiente fue empeorando hasta tal punto de gravedad, que a los cinco días de haberle operado, tuvieron que meterle a quirófano a vida o muerte.

Los médicos nos lo pusieron muy mal, había hecho una sepsis, y la única solución era meterle a quirófano, abrir y ver lo que había.

En ese momento tan crítico, Bernardino me pidió si podía hablar con el Hno. Paco, con el que le puse en contacto inmediatamente, y que quería hablar con un sacerdote, lo que también se pudo cumplir.

Desde aquel momento Bernardino estuvo intubado, durante varios días, pues tenía una peritonitis.

En ese instante, toda la Familia Safa y todos los que le rodeábamos, nos unimos en oración para pedirle a Dios y al Venerable Hermano Gabriel Taborin, que nos concediera la gracia o el milagro de curar a Bernardino.

Pasó veinte días en la UCI luchando entre la vida y la muerte, pero gracias a Dios y al VHG Taborin, sus órganos empezaron a funcionar, la gravedad persistía, se le paralizó el intestino y las décimas no desaparecían, además del cuadro confusional que le ocasionó el permanecer tantos días en la UCI.

Debido a la peritonitis y a que no pudieron reconstruir la operación, le tuvieron que poner una bolsa (un estoma) durante tres meses.

Bernardino, a pesar de la gravedad y de todos los problemas que iban surgiendo, siempre daba gracias a Dios, cuando estaba consciente nos pedía que rezáramos con él, nunca tiró la toalla, porque sabía que Dios nunca le abandonaría, y en los momentos más amargos siempre decía “aquíestoy Dios mío, para lo que Tu quiera de mí, yo se que nunca voy a estar sólo”.

El día 11 de agosto, le dieron el alta en el hospital y nos fuimos a casa, estaba tan débil que no podía apenas andar, perdió 15 kilos y toda la masa muscular.

Con la ayuda de la oración y la ayuda de Dios, y por supuesto la de su mujer y sus hijas, cada día que pasaba en casa y sus ganas de recuperarse, iba cogiendo fuerzas.

Tenía que seguir con las consultas del estoma en el hospital, tres veces por semana, hasta que poco a poco en el mes de septiembre ya podíamos cambiárselo en casa y él se sentía mejor.

En noviembre tuvo que ingresar de nuevo para quitarle el estoma, la operación fue bien, pero el post-operatorio se volvió a complicar bastante, con una nueva parálisis de intestino y casi las mismas complicaciones.

Todo el mundo seguía rezando por Bernardino, estuvo otro mes ingresado y a partir de darle el alta en el hospital, fue como un volver a renacer.

No me canso de dar las gracias a Dios, al VHG Taborin y a todos los que rezaron y pidieron por la salud de mi marido y por nosotras, porque “esto ha sido un milagro”.

Esta dura experiencia, nos ha unido mucho más como familia, nos hemos sentido muy arropadas y en los momentos de soledad, sentíamos la fuerza de la oración, en ningún momento nos hemos sentido solas.

Nuestras hijas nos han demostrado lo mucho que nos quieren, no se han separado ni un momento de nuestro lado, han sido mi mejor apoyo y compañía.

Por todo ello, quiero dar las Gracias a Dios.

Nunca hay que decir “porque”sino”para que” y tendremos la respuesta.

Madrid 10 abril 2015

                                                                                                                                                                                                                                                                  Pilar Medina y Bernardino Gutiérrez

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Burgos, 30 de mayo de 2013

Estimado Hermano:

         Tengo el gusto de dirigirme a Ud. Para comunicar que he recibido múltiples favores a través del Hermano Gabriel Taborin.

         Hace pocos meses me noté un bulto en un brazo. Era un tumor que crecía muy rápido. Los médicos me hicieron varias pruebas porque temían pudiera ser maligno.

         He rezado la oración para  pedir una gracia al Hermano Gabriel. Todos los días durante meses que he tenido que esperar para ser operada.

         Todo ha ido perfectamente, no me ha quedado secuelas, puedo mover el brazo igual que antes de la operación y ha resultado ser benigno.

         Aconsejo a todos, que pidan los favores que necesiten al Hno. Gabriel.

Recibe mi agradecimiento hermano.

Cari Arce

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Valladolid, 1° de abril de 2013

Historia y evolución de mi enfermedad

… Como se observa por estos datos, el 10:12:2009 se me diagnostica un adenocarcinoma de próstata positivo y el 7 de diciembre de 2010 se aprecia que ese tumor ha desaparecido.

         Aparte de todas las pruebas iniciales así como la medicación , yo desde 2006 todos los días rezaba  al Hermano Gabriel Taborin, en estos primeros momentos, para su beatificación.

Al mismo tiempo, rezaba por mí y por todos los fieles difuntos de toda la familia.

         También desde el día que me diagnosticaron el cáncer de próstata, le pedía a Dios por  la intercesión del Hno. Gabriel Taborin que me curara. Dentro de las oraciones del día, rezo todos los días el santísimo Rosario dando gracias  a Dios por la intercesión del Hno. Gabriel Taborin.

         Hoy es el día que me siento curado y prueba de ello son los análisis que cada cierto tiempo me hacen.

         Doy gracias a Dios y al Hno. Gabriel Taborin, por todo lo que han hecho por mí, sigo rezando todos los días por ello.

Domingo Lafuente Palacios