Hola Hno. Aurelio y Comunidad

Con gran alegría comparto con ustedes que hoy hace 5 años que María Isabel volvió a nacer. Todavía recuerdo mi llamada desesperada al Hno. Héctor pidiendo la oración por ella. El Dios de la Vida nos la regaló de vuelta y tuvimos un nuevo nacimiento en nuestra familia. Gracias a todos ustedes por la oración y el apoyo, el Hno. Gabriel también tuvo que ver en toda esta historia, estoy segura.
Un beso grande. Claudia


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  El pasado  domingo 24 de junio fui a una población llamada Ciénaga de Mata cercana a Aguascalientes, por dos motivos.

  El primero fue a dar una plática a un grupo de catequistas que cerraban el año catequístico con un pequeño retiro.

  El segundo fue encontrarme  con una familia que según, el párroco del lugar y un seminarista, había recibido un “milagro” del Hno. Gabriel Taborin.

  En realidad lo primero fue tal cual estaba previsto pero respecto al segundo puedo decirles que eran tres familias que habían recibido una gracia especial del Hno. Gabriel.

  De esto trataré de comentarles para que me ayuden a agradecer a Dios estos favores por intercesión de nuestro Fundador.

  Primeramente quiero decirles que el seminarista Fernando que ayuda al P. Bernabé Flores en esa parroquia fue quien entregó en una oportunidad la oración para pedir una gracia por intercesión del Hno. Gabriel pero más de eso la gente del lugar  no conoce nada más relativo al “santito milagroso” como le dicen.

  El seminarista había convocado a  estas personas  para hablar conmigo en  la casa parroquial. Allí nos  encontramos: la Sra.   Lidia Vega de Dueñas, mamá de Xiadani  Iulissa  de seis meses de edad, la Sra. Cecilia Ibarra Durón, la Sra. Teresa de Jesús Colinga, abuela de Benjamín Dueñas Capuchino y yo.

  Allí ellas me comentaron lo poco que conocían del Hno. Gabriel, el cómo habían recibido la estampa con la oración para pedirle una gracia al H. Gabriel que para ellas era una “santito muy milagroso”. Por eso quisieron “ponerlo a prueba y resultaron favorecidas.

  Bueno, aunque estaban todas juntas, cada una fue contando su caso particular.

  La Sra. Lidia Vega de Dueñas me contó que su nena de seis meses, padecía de sinusitis y no quería llevarla al médico ya que le era muy complicado. Pero fue a una consulta médica a una población cercana llamada La Paz. Allí el doctor le dio unos medicamentos pero no hubo mejoría. Debido a un fuerte ataque de sinusitis que sufrió Xiadani, decidió pedirle al Hno. Gabriel, la curación. Lo hizo con mucha fe y confianza y recibió la gracia de la curación total, dice ella,  ya que no se han vuelto a repetir hasta ahora este tipo de ataques y ahora puede respirar normalmente.

  La Sra. Teresa de Jesús Colinga, abuela de Benjamín Dueñas Capuchino, de cuatro años, dijo que su nieto era tartamudo y que esto le producía como un bloqueo, una situación tan difícil de resolver que un día que Benjamín quiso explicar algo y no pudo por su tartamudez, la mamá del nene, le pidió al “santito milagroso”, el Hno. Gabriel que su hijo se curara. El resultado fue instantáneo ya que ahora se expresa verbalmente de manera normal.

  Por último la Sra. Cecilia  Ibarra Durón comentó que días pasados viajó a Aguascalientes para hacer unas compras, pagar el teléfono y hacer unos trámites en el Banco. Para no olvidarse de lo que tenía que comprar hizo una lista y la guardó en su monedero. Viajó acompañada por una de sus hijas. Como tuvo poco tiempo no pudo visitar a una hermana que tiene en esta ciudad.

  Hizo todos los trámites y dejó por último la tarea de hacer las compras. Cuando su hija le pidió la lista, ella se dio cuanta que no tenía su monedero. ¿Dónde lo habría perdido?  ¿Qué haría ahora? Y razonaba de este modo: ¿cómo voy a ir a buscarlo  al banco? Allí va tanta gente  que seguramente alguien lo habrá encontrado. Rehacer los pasos por los lugares donde había estado le parecía algo inútil.

  Entonces se dijo: quién me podrá ayudar, ¿quién? Si para colmo no se recordaba cómo era el nombre de este santito para invocarlo, cómo se llamaba este señor?

  Al fin se recordó  pero se dijo: ¿cómo  pedir algo que es imposible? Ni ella sabía cómo hacerlo. Pero al, fin, lo puso a prueba porque no invocó a ninguna Virgen ni a ningún otro santo, sólo al Hno. Gabriel.

  Cuando volvió a su casa, en Ciénaga  encontró un mensaje en su teléfono de parte de su hermana que vive en Aguascalientes comentándole que le habían avisado del Banco que habían encontrado el monedero con todo el dinero adentro.

  Por supuesto que para las tres señoras estos fueron  tres milagros del Hno. Gabriel.

  Personalmente  me llamó mucho la atención sobre la manera de relatar lo acontecido. Me refiero a que fue hecho de una manera tranquila, sencilla,  confiada y sin grandes manifestaciones como si hubiese sido una  aventura espectacular.

  Para ir concluyendo con el relato, les comento que cada una de las personas que participaron de este encuentro,  se comprometieron a poner por escrito esta experiencia acompañándola con fecha y firma  del relator.

   Las que puedan también procurarán buscar algún certificado médico para confirmar dicho acontecimiento.

   Estas familias al igual que cada una de las catequistas, recibieron, para seguir sembrando la vida del Hno. Gabriel en estas tierras, el folleto “Con él, Gabriel Taborin, religioso laical, catequista y fundador” y algunas estampitas con la oración de intercesión.

  Considero que estos favores o gracias obtenidas por intercesión del  Hno. Gabriel son la manifestación de la presencia viva del Hno. Gabriel entre nosotros y el fruto de la fama de su santidad.

 Hno. Mario Fierro
Aguascalientes, Ags. México
29 de junio de 2007

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El Sr. Guillermo Rodríguez, antiguo profesor del Colegio Familia de Tijuana (México) y padre de un niño de 5°, nos dice, lleno de reconocimiento, cómo, en un momento delicado y doloroso de su vida, Dios lo ha ayudado por la intercesión del Hermano Gabriel.
Con el corazón cansado desde hace algún tiempo, se dirigió a los médicos de Tijuana, al principio del presente año escolar, para operarse. Se le respondió que era ya demasiado tarde, que la intervención sería inútil y peligrosa.
Guillermo no se sintió abatido con tales palabras. Pidió a los Hermanos de la Sagrada Familia que rezasen e hiciesen rezar por él, pidiendo su curación por intercesión del Hermano Gabriel Taborin; lo que se hizo no solamente en la clase del su hijo sino en todo el Colegio Familia.
El Sr. Guillermo había conocido al Hermano Gabriel cuando enseñaba en esta escuela dirigida por los Hermanos de la Sagrada Familia. Él mismo había hablado de él a sus alumnos, sobre todo durante el mes de noviembre, que se consagra tradicionalmente, en nuestras escuelas, al Hermano Gabriel, dado que el 1 de noviembre es el aniversario de su nacimiento y el 24 el de su muerte.
Hospitalizado en la Ciudad de Méjico, los médicos cedieron a sus instancias y practicaron la intervención quirúrgica, pero sin ninguna esperanza de obtener un resultado positivo. La operación fue un éxito y, hoy, el Sr. Guillermo pide agradecer con él al Hermano Gabriel, ya que atribuye su curación a la intervención del Venerable.