Estimados Hermanos, miembros de las Fraternidades Nazarenas, Aspirantes a Hermanos, Comunidades Educativas, Comunidades cristianas, Catequistas y amigos de la Familia Sa-Fa:            

Recibid en mi nombre y en nombre del Consejo General un fraternal saludo y nuestros mejores deseos de que el Señor os sostenga con su luz y su fuerza en estos momentos especiales de sufrimiento e incertidumbre que vivimos.

El motivo de esta comunicación es anunciaros que el Papa Francisco ha publicado una nueva Encíclica dirigida a todos los cristianos, pero abierta a todos los hombres que quieran acogerla. Lleva por título “Fratelli tutti” y ha sido firmada delante de la tumba de San Francisco en la ciudad italiana de Asís el 3 de octubre de 2020. El título está inspirado en una expresión de San Francisco dirigida a sus frailes, a la vez que a todos los hombres ¡una gran novedad en su tiempo!

El subtítulo de esta Encíclica es La fraternidad y la amistad social”. En este sentido la nueva Encíclica profundiza lo que une a hombres y mujeres, un afecto que se establece entre personas que no son parientes de sangre y que se expresa a través de actos de benevolencia, de relaciones cordiales y de acciones generosas en tiempos de necesidad. Un afecto desinteresado hacia otros seres humanos, sin importar la diferencia y la pertenencia. Es un mensaje universal con un lenguaje inclusivo que va dirigido a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que pueblan la tierra.

El tema de la fraternidad toca directamente al carisma de la Familia Sa-Fa que vivimos y promovemos. Así lo reflejamos cuando tratamos de vivir el espíritu de familia y las virtudes nazarenas que favorecen la relación cordial y familiar. Igualmente expresamos la fraternidad en las Comunidades de Hermanos, en las Fraternidades y en las comunidades o grupos. Como también la vivimos en los gestos de generosidad y solidaridad que fomentamos. Nuestro carisma se sitúa en la propuesta del Papa de sentir y promover la fraternidad entre los hombres, una fraternidad universal. En esta dirección podemos continuar haciendo camino inspirados en nuestro carisma.

Vivimos en una época marcada por la guerra, el terrorismo, la pobreza, la desigualdad, la emigración, el cambio climático, la crisis económica, la pandemia… Muchos problemas que encontrarán soluciones si nos reconocernos como hermanos y hermanas. Las limitaciones y dificultades que estamos afrontando en la vida familiar y social o en las tareas educativas y pastorales, nos llevan a no conformarnos, a seguir adelante y a aprovechar las oportunidades que ofrecen las circunstancias. Vivimos un momento privilegiado para orientar el futuro, para hacer que el mundo sea una casa común donde tengan cabida todos los hombres. Vamos todos en la misma barca.

Una forma de reafirmar la dignidad del ser humano es reconocer el rostro de Jesús en cada persona y especialmente en los que sufren. Cada uno de nosotros estamos llamados a mostrar el rostro de Jesús hermano. El Papa nos pone ante la belleza y la pasión de hacernos preguntas, de discernir y de optar por lo que hace más justo nuestro mundo, más fraterna la relación entre los hombres y más humana la atención a los más necesitados.

Os invito a leer, reflexionar y compartir el contenido de “Fratelli Tutti” con un corazón abierto. Deseo que la lectura de la Encíclica inspire y suscite compromisos en cada uno de nosotros. Estos compromisos deberán ser personales, con actitudes concretas, y grupales, con acciones específicas. En nuestra misión y trabajo, todos podemos divulgar los principios e invitaciones que contiene esta sugerente Encíclica. Que el Espíritu Santo nos ayuda a dar frutos en este sentido.

Fraternalmente.

Francisco Javier Hernando de Frutos. Animador general