El 2019 comienza con la Jornada Mundial de la Paz. En su mensaje, Francisco invita a poner la política al servicio de la paz: “La paz es semejante a la esperanza de la que habla el poeta Charles Péguy: es como una flor frágil que busca florecer entre las piedras de la violencia. Sabemos que la búsqueda de poder a toda costa conduce al abuso y a la injusticia. La política es un vehículo fundamental para construir la ciudadanía y las obras del hombre, pero cuando, para quienes la ejercen, no se experimenta como un servicio a la comunidad humana, puede convertirse en un instrumento de opresión, marginación e incluso destrucción. “El que quiere ser el primero – dice Jesús – debe hacerse el último de todos y el servidor de todos” (Mc 9,35)”. En su último Mensaje de Navidad, el Papa lanzó un deseo de fraternidad válido para el 2019: “Fraternidad entre los pueblos de todas las naciones y culturas. Fraternidad entre personas con ideas diferentes, pero capaces de respetarse y escucharse. Fraternidad entre personas de diferentes religiones” porque “Dios es un buen Padre y todos somos hermanos”.