Del 4 al 13 de julio, 72 jóvenes de los grupos Sa-Fa de Bachillerato y 1º de carrera recorrieron los 190 km que separan Lugo de Finisterre pasando por Santiago de Compostela, acompañados por catequistas, Hermanos, sacerdotes y voluntarios encargados de cocina y logística. Si bien el camino se hizo a veces duro, nunca faltó la compañía constante y providente de Dios, animando, sosteniendo, apoyando. Tampoco faltaron las risas, los abrazos, las miradas cómplices o la mano tendida al prójimo, ni mucho menos el Espíritu que nos hace a todos familia. Llegar a Finisterre fue como llegar a casa, para descansar y reparar fuerzas con los Hermanos, y lanzarnos a los caminos a los que Dios nos llama.