Mensaje del Hermano Lino Da Campo
a los educadores asistentes al Congreso de Montevideo 

Estimados EDUCADORES Sagrada Familia,
Hermanos y laicos:
 


   Quiero participar en vuestro primer Congreso de Educadores Sagrada Familia que estáis celebrando en el Colegio San Juan Bautista en Montevideo los días 17 y 18 de septiembre de 2005.

   Quiero decirles en nombre de los Hermanos de la Sagrada Familia y en el mío propio, que valoramos la educación como un instrumento privilegiado de humanización y evangelización.
   
Los gobiernos se interesan mucho por las escuelas, sobre todo los gobiernos totalitarios, porque con la educación intentan transmitir su ideología e influir la cultura. El Uruguay que tanto ama la libertad sabe muy bien cuán importante es una educación en valores cristianos.
    También nosotros estamos muy interesados por la escuela, porque ¡amamos al hombre y respetamos su dignidad! Esta dignidad que, para nosotros que creemos, no es sólo una dignidad "socialmente reconocida" sino una dignidad que radica en la certeza de que el hombre es "hijo de Dios" y esto ennoblece todo lo que concebimos como humano.
     Por esto, nos interesa todo lo que atañe a la escuela. Nos interesa todo lo que un Estado, la Iglesia y la sociedad piensan de la escuela.
   Y con quienes se comprometen en la educación, queremos la mejor formación para el alumno, de manera que sea inteligentemente libre frente a propuestas que no persigan un ideaI a la altura del hombre que queremos formar.


    Los HSF queremos ofrecer a cuantos frecuentan nuestras escuelas un proyecto educativo integrado e integral, indicando claramente a los padres, a los alumnos y a los docentes: 
     . la persona que queremos formar
     . la escuela que queremos ofrecer
     . la comunidad educativa que queremos construir
      . la misión que la escuela se propone en el ámbito cultural, socio-económico y religioso. 
   Estas perspectivas están claramente expresadas en el Proyecto educativo del Instituto, proyecto en evolución dinámica según se presenten las necesidades del hombre de hoy.
    Los educadores en el ámbito de una comunidad educativa tienen unas responsabilidades y posibilidades particularmente importantes de introducir a los alumnos en la cultura de su país y en las culturas planetarias.
    Quisiera recordarles lo que Juan Pablo Il decía a los jóvenes de España: 
   “El porvenir de Madrid (de: Montevideo, Buenos Aires, Cordoba, Brasilia, ...), de su Iglesia, de su sociedad, está en manos de quienes sepan encontrar
y transmitir razones para vivir y razones para esperar". 
    Lo que transmite un educador, con su vida y su convicción más que con sus palabras, queda profundamente marcado en el alumno.
   Considerando, además, el momento histórico que nos toca vivir, creo importante subrayar un desafío muy importante: la formación continua del educador. Como debemos desconfiar de un médico que no se actualiza, así de un educador que no mantiene al día su formación permanente.
    El educador debe vivir con la atención en el presente y formarse con apertura al futuro, al mismo tiempo que debe aprender a vivir una colaboración inteligente en una comunidad educativa abierta y enriquecedora. Pero también, un educador SA. FA. es capaz de entender y vivir la propuesta del Hno Gabriel a sus Hermanos educadores: "Dedicarse a formar buenos ciudadanos para la sociedad e inteligencias dignas de Dios es, como ha dicho un célebre autor, una sublime misión. Quien se entrega a ella responsablemente es el hombre más grande del país y el más noble a los ojos de Dios, de la religión y de la humanidad…se puede decir que ninguna misión es más noble aquí en la tierra que la de actuar sobre el espíritu humano transmitiéndole la luz, la verdad y la virtud. Estimamos a un gran pintor o a un hábil escultor, pero ¿qué es su arte al lado de quien trabaja, no con la tela o el mármol, sino con las inteligencias? (N.G. 637)
    El maestro religioso ilumina con sus lecciones, da a conocer las verdades eternas y educa los corazones en la virtud y, donde la virtud reina, el orden y la paz reinan también y de ellos se deriva infaliblemente la felicidad. Después del sacerdocio, no hay vocación más bella que la de educar a la juventud. ... la Escritura dice: «Bienaventurados los que hayan enseñado a los ignorantes porque brillarán coma estrellas en el cielo» (del Nuevo Guia 638.-).
    Que María y José, que en Nazaret educaron a Jesús, y que el mismo Jesús, el Divino Maestro, os indiquen el estilo, el método, el amor y la dedicación que distinguen un verdadero educador Sagrada Familia.
    Nazaret es para nosotros una verdadera escuela de vida y de sabiduróa que nos indica como educar en valores, porque, como nos recuerda el Papa Pablo VI: "Nazaret es la escuela donde empieza a entenderse la vida de Jesús, es la escuela donde se inicia el conocimiento de su Evangelio. Aquí aprendemos a observar, a escuchar, a meditar, a penetrar en el sentido profundo y misterioso de esta sencilla, humilde y encantadora manifestación del Hijo de Dios entre los hombres. Aquí se aprende incluso, quizá de una manera casi insensible, a imitar esta vida. Aquí se nos revela el método que nos hará descubrir quién es Cristo. Aquí comprendemos la importancia que tiene el ambiente que rodea su vida durante su estancia entre nosotros, y lo necesario que es el conocimiento de los lugares, los tiempos, las costumbres, el lenguaje, las prácticas religiosas, en una palabra, de todo aquello de lo que Jesús se sirvió para revelarse al mundo". (Nazaret 5/01 /1964).
     Con profunda estima, un cordial saludo fraterno en J.M.J.

      Hno. Lino Da Campo
        Superior General
 

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CARTA DE UN GRUPO DE PROFESORES A LOS PADRES de NUESTROS ALUMNOS:

     Estimados padres:

     Un grupo de veteranos profesores de los Colegios Sagrada Familia de España nos hemos reunido en la casa de los Hermanos en Sigüenza (Guadalajara) para reflexionar sobre nuestra trayectoria profesional y, corno consecuencia de ello, hemos llegado a una serie de conclusiones que deseamos compartir con vosotros.

     En primer lugar lo positivo que ha resultado nuestro encuentro que nos ha posibilitado compartir mejor nuestro trabajo de educadores de cara a contribuir a una mejora de la formación de vuestros hijos y a permitir una mejor relación con vosotros. 

     Hemos querido seguir el espíritu de familia que impregna la obra de los Hermanos, en los cuales habéis depositado vuestra confianza para educar a vuestros hijos; y consideramos que como familia tenéis un papel primordial en esta tarea.

     Consideramos que debéis ser colaboradores en esta misión y en el logro de los siguientes valores: fomentar la responsabilidad en todos los ámbitos, el esfuerzo personal, el respeto y la disciplina… para el logro de nuestro objetivo fundamental: una educación integral impregnada del estilo de una vida familiar, plena de cariño. 

     Y por último nos atrevemos a pediros que comprendáis la complejidad de nuestra labor.

 Un cordial saludo.

Ignacio, Margarita y Teresa, profesores de Madrid

 

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ESA BELLA TAREA DE EDUCAR

 

    Hoy los profesores nos vemos sometidos a un ejercicio constante de reflexión sobre la tarea qua desarrollamos dada la situación educativa en que nos encontramos. Es bueno qua pensemos en voz alta, que compartamos con compañeros y padres, que no caigamos en el dique seco de la queja permanente y la desilusión. Reflexionemos a través del Chat.

    Me llama la atención un comentario. de D. Olegario González de Cardenal, teólogo y filósofo, donde carga contra los profesores, escuela, familia, iglesia... ¿Tiene razón cuando dice?:

"Esa bella tarea de educar se encuentra hoy anta dificultades graves. El primer problema moral de Europa es qua estamos asistiendo a una retirada táctica del profesorado hacia la información técnica y la oferta de saberes objetivos. Todos enseñamos y casi nadie se atreve a educar. Los educadores persona/es han sido sustituidos por los educadores anónimos. Hoy educa la sociedad anónima. Sus poderes sin nombre y sin rostro crean una atmósfera de evidencias, rechazos, convicciones y esperanzas qua desplazan a los anteriores educado­res personales (familia, escuela, grupos socia/es, libro, iglesia) ".

   No concibo ser profesor sin ser maestro

     Realmente no es un tópico, es un hecho: la sociedad trata de crear individuos lo más inanimados, con el fin de perpetuarse ad infinitum.

    En la enseñanza está pasando algo parecido, el profesorado busca la comodidad Y jOh paradoja! consigue la incomodidad. No concibo ser profesor sin ser maestro (en el más amplio sentido grecolatino) siempre trato de serlo porque comno alumno y ahora corno compañero, he tenido modelos gracias a los cuales he llegado a ser como soy y a estar donde estoy: ¿Será qua algo tiene la SAFA? Claro que sí.

    Pienso que para educar personas hay qua enfadarse y reírse cuando corresponda, reconocer que tanto alumnos corno profesores tienen un nombre propio, descubrir el mundo existente fuera del centro casualmente habitado por las mismas personas (quizá ligeramente diferentes), llegar a darse cuenta que una nota no vale un desprecio y, sobre todo, que lo mejor de esta profesión es encontrarte con antiguos alumnos que independientemente de sus notas (de las cuales casi ni me acuerdo) te dedican un poco de tiempo para hablar contigo. Esto lo aprendí en la SAFA y no especialmente aprendiendo más física o más química (por ejemplo).

Roberto García Cuesta. Burgos.


Educar sumando.

Educar es un amplio concepto en el que quedara englobada la enseñanza de contenidos. Pero éste no es el único fin para los que nos hemos formado nosotros, los profesores.

Educar implica una relación que va más allá de la "simple" clase magistral. Conocer al, alumno, sus circunstancias, sus dificultades... es, no sólo positivo, sino necesario. Nos encontramos con una premisa que nos facilitara la tarea docente en cuanto a la transmisión de contenidos y, sobre todo, en la transmisión de valores.

    Y es precisamente en este punto donde debemos, como profesores, incidir. Una formación íntegra del alumno, una formación que aúne todas las dimensiones, no puede basarse sólo en la información técnica y la oferta de saberes objetivos. Debe sostenerse en la relación entre todos los estamentos que forman la Comunidad Educativa: alumnos, profesores, padres... en la transmisión de valores y evidentemente, en la transmisión de contenidos.

    Carles García. SAFA-Horta Barcelona.


¿Enseñar sin educar?

  Comento este articulo desde mi experiencia personal. ¿Enseñar sin educar? Yo trabajo con chavales desde 1º de ESO hasta 2º de Bachillerato y veo fundamental la tarea de educar, aunque no se trate de una tarea fácil.

  Pienso que no debemos olvidar que estamos trabajando con personas, y educarlas no se consigue únicamente a través de conocimientos sino con valores, muchos de los cuales aparecen en los idearios de los colegios. El secreto de un mayor éxito está en formar un equipo entre padres y profesores teniendo muy claro que los primeros educadores deben ser los padres. Desde el colegio se debe dar respaldo y continuidad a esa tarea encabezada por ellos. El problema existe cuando los papeles son inversos y es en el colegio donde se muestra con mayor empuje esa labor educadora. Me da la sensación de que cada vez en más familias se ha delegado mayor peso de esa responsabilidad al colegio.

  En nuestros colegios, los profesores dedicamos parte de nuestras clases a hablar de respeto, del trabajo bien hecho, les enseñamos que deben escuchar las ideas de los otros, saber dialogar sin imponer, ser tolerantes, tornar decisiones, ser responsables... Además, dedicamos tiempo a hablar con ellos, bien con el grupo en las tutorías o durante las horas de clase o bien con cada uno en las tutorías individualizadas. Con los padres tenemos una comunicación continua a través de la agenda y en las entrevistas con ellos.

  Por otra parte, es importante que las familias y los colegios sepan desarrollar una capacidad crítica frente a los medios de comunicación y frente a los valores que la sociedad quiere "imponer" a los hijos.

  Si todo esto lo descuidamos, nos ganaré♪á la batalla esa sociedad educadora de la que habla el artículo. Creo que no debemos bajar la guardia porque el objetivo de nuestra labor merece la pena.

Ma Carmen Martinez. Madrid.

 

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La misión estética de nuestra Vocación Evangelizadora

Por el Hno. Héctor da Rosa

1. - Desde e1 Campanero

      21 de enero de 2005. Mañana fresca del Campanero. Amanecer excepcional de un verano marcado por altas temperaturas. Desde mi atalaya del "hexágono", puedo gozar de un paisaje encantador. Todo es armonía: los cerros, la brisa matinal, el agua quieta de la laguna, el verde brillante y matizado de los árboles, el perfil artístico de las cabañas, la presencia riquísima de un pequeño zoológico natural: zorzales, calandrias, horneros, golondrinas, palomas, venteveos, carpinteros, cardenales, tordos, mirlos, gallinetas, los ya familiares lagartos... Ahora acaban de aparecer los que creemos son pequeños carpinchos, que se aproximan confiados a las cabañas. Todos conviven libres y en paz.

¿Quién podría soñar en todo esto hace veinte años? Lo que presenciamos sólo podría haberlo realizado una multinacional. O un grupo humano, hermanado por una sublime chifladura. Sueño loco inicial del Hermano Santiago, nuestro querido Bachicha. Nos fue contagiando a todos su locura. Encallecimos las manos, sudamos la gota gorda durante jornadas de duro trabajo, aceptamos gustosos las condiciones duras del "habitat" salvaje inicial, allá por los primeros años de la década de los ochenta.

En las noches, el campamento parece un pequeño pueblo iluminado. Un oasis de luz y familia en medio de la oscuridad serrana. En el cielo, cuelgan los incontables luceros de la noche. Un milagro que logró la convivencia, el trabajo, la oración de una vocación con sello nazareno. Cada Hermano aportó lo suyo. El viejo Gamba quedó presente en los eucaliptos y pinos frente a la laguna. El canario Raúl permanece en la picardía de las mojarritas.. Corderito, en las múltiples plantaciones de árboles. Todos, bajando piedras del cerro, para las cabañas. O trabajando en la "cancha", fabricando toda suerte de "mezclas". Rogelio y Aurelio pulsando la "bordeadora" en los pajonales. El petiso Crescencio, hasta en su último año de vida, plantando pinos y robles detrás de la casa de los Hermanos... Hoy, ya elevan su perfil de elegancia alpina sobre la primera elevación del cerro.

El esfuerzo inicial convocó nuevos brazos y técnicos: adolescentes, jóvenes, albañiles, profesionales, constructores, arquitectos. Convivir, construir, era la consigna.

El trabajo, la capacidad de realización de Edgardo Vega y su familia, le puso un sello característico a las cabañas, de paredes construidas con piedra ahogada.

El agua de la laguna renovaba las fuerzas. Las reuniones junto al fogón tradicional, "techado" por un coronilla y un tala, lugar de encuentro, de ágapes fraternos, de mateadas tempraneras, de partidas de truco, matizaban nuestras jornadas de trabajo.

A lo largo de estos 22 años, se han dado cita en este lugar privilegiado, miles de niños, adolescentes, jóvenes de nuestros centros educativos y de otros pertenecientes a diferentes comunidades cristianas. Últimamente, el grupo de Hermanos jóvenes provenientes de varios países de cuatro continentes. El Campanero favoreció el éxito de este encuentro de más de treinta juveniles Hermanos de la Sagrada Familia. El mejor premio a la voluntad y creatividad de nuestra pequeña comunidad uruguaya.

Si evangelizar es transmitir la Buena Noticia, es cierto que el Campanero es hoy el "kerigma" que llega como brisa refrescante a todo corazón abierto a la belleza y al encanto de una naturaleza privilegiada.

Cuantos han gozado de este lugar, llevan por todas partes la buena noticia que llegó a sus vidas desde la paz y la belleza que les comunicó su agreste armonía. La Catequesis de los Colegios adquiere pleno sentido en la música callada que arrulla la vida de los adolescentes durante los campamentos anuales. Todos quieren volver, como a una tierra prometida. Los primeros acampados, hoy hombres y mujeres con sus hogares formados, profesionales, trabajadores, que afrontaron los duros comienzos, se emocionan cuando se recuerda al Campanero.

En enero, después del Retiro anual, un grupo de Hermanos pasamos unos días allí. Momentos de descanso, de intercambio distendido, de oración en común. La Eucaristía de los atardeceres, es el momento más profundo de la convivencia. La presencia de nuestro tan querido Padre Guillermo, la transforma en una celebración participada, alegre, fraterna. 

II. Remansos de humanización

     Los Hermanos fundadores de la Provincia, eran de origen francés. Siempre quedé extasiado contemplando los remansos de humanización y espiritualidad de ese país y de toda Europa. Hautecombe, la Cartuja, Tamié... son paisajes mágicos. Muy familiares para el tempIe artístico del Hermano Gabriel. Lugares con sabor a contemplación, a elevación mítica. Cuidadosamente elegidos y hermoseados por generaciones monásticas. Hoy también los disfrutan miles de turistas y peregrinos de toda raza. Remansos de oración.

La casa Madre de Belley, cuna de la Congregación, fue enriquecida por el trabajo y el gusto de generaciones de Hermanos. La tradición monástica dedicaba la tercera parte del día al trabajo manual. En el huerto de la Casa Madre se pueden saborear las frutas y verduras más variadas. La vid permitió elaborar el vino para la Comunidad. Algunos Hermanos descubrieron los secretos de hierbas, de nueces, y elaboraron selectos licores.   

     También los Fundadores de la Provincia "americana" descubrieron pronto las tierras de Progreso para iniciar lo que fue la famosa Bodega Santa Ana. Un auténtico anuncio de lo que hoy es el Uruguay productor y exportador de excelentes viñas. En Progreso, durante muchos años, los Hermanos gozaron del descanso estival.

Los lugares de humanización, esparcimiento y espiritualidad, han seguido multiplicándose en la Provincia. Piedras Blancas, campo deportivo en su inicio, es hoy también un parque admirado por los visitantes. Y propicio para disfrutar de la intimidad con Dios en su Casa de Retiro. El gusto y el trabajo del Hno. José María han hecho el milagro de la belleza del Parque Gabriel Taborin. Ahora es también lugar de Formación de los nuevos Hermanos.

A partir de los años noventa, un grupo de exalumnos del San Juan Bautista, respaldados por los Hermanos Rogelio y Ernesto, transformaron un terreno muy pobre, pero ubicado en un lugar estratégico, en un magnífico campo de Deportes, que congrega semanalmente a chicos y grandes. Ya se va formando el parque, y se puede gozar de muy buenas instalaciones.

    La dimensión estética se integra en Lomas de Solymar a partir del bosque de pinos, característica de nuestra costa. Pero el lugar se ha embellecido con la arquitectura original de la Capilla, un lujo de gusto y sencillez, obra del arquitecto Manuel Sánchez Mena. La Capilla es lugar de oración, catequesis y celebración para la comunidad cristiana de la zona. La casa de Retiros, últimamente reciclada, es otro remanso de paz y oración, para jóvenes y adultos...

Si Belmont, en Francia, fue el lugar donde empezó a cristalizar el sueño de Gabriel, (él afirmaba que era "la plus belle maison du pays") en San José hay una réplica que ya ha recibido varias veces diferentes grupos de muchachos, y se abre al futuro con muy buenos augurios... 

III. El esplendor de la naturaleza en el entorno educativo

       Todos los que llegan hasta los jardines del Colegio San Juan Bautista de Pocitos, quedan maravillados frente a su jardín, auténtica avanzada de estructura educativa desde hace más de medio siglo. A esa riqueza se agregó hace pocos años, el parque del "Anexo". La belleza natural ayuda al proceso educativo, al crecimiento armónico y libre de los niños y jóvenes. Son los primeros destinatarios del jardín, lo admiran y respetan. Los exalumnos siempre lo recuerdan con cariño. En cierto modo, es el primer educador.

El desplazamiento del centro a la periferia del Colegio San José de Minas, favoreció la construcción de un entorno educativo de excepción: aulas modernas, gimnasio, parque y espacio deportivo integrado, de acuerdo con las mayores exigencias pedagógicas.

En todos los centros educativos de los Hermanos, se nota el gusto por adecuar continuamente las estructuras al ritmo de los tiempos. Aulas, galerías, patios, espacios de educación física y deporte, lugares de reflexión y oración, han sido minuciosamente puestos al día en la Aguada, San José, Salto, Canelones.. .

Conclusión

       Nuestra vocación evangelizadora se apoya así en realidades muy concretas y capaces de estimular a las nuevas generaciones y a sus familias. En el Uruguay de cambios sociales y políticos que se proyectan hacia el futuro, el aporte de nuestro carisma fraterno, cercano y humano, tiene una dimensión estética de calidez y espiritualidad.

Así era, en toda su sencillez, en medio del pueblito, la casita de Nazaret
 

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