A PARTIR DE LA CATEQUESIS

 
 

        Nuestro venerable Fundador profesa un gran aprecio por la catequesis. Escribe:
«No hay actividad más bella, más honrosa y más meritoria que la de catequista, si se ejerce con fe
".
Tal aprecio tenía por este servicio eclesial que solicitó y obtuvo del Papa Gregorio XVI el título de
"
Catequista apostólico".
     Nuestros centros educativos, en la medida de lo posible, promueven la creación de grupos de profundización en la fe y de catecumenado. En ellos se madura la experiencia de fe y se responde a las necesidades de cada joven.
     Los catecumenados de la Eucaristía y de la Confirmación son considerados
como momentos de excepcional valor educativo-catequético. 
    En este proceso además de las reuniones semanales se cuidan determinados "tiempos fuertes" como: c
onvivencias cristianas, celebraciones de Pascua, campamentos...

  

1
 
Llamados a evangelizar
 
 

Tras varios días de preparación, se llevó a cabo el Encuentro de Catequistas SAFA en nuestro colegio. Fue una jornada llena de vida, de integración, de trabajo en equipos y de enriquecimiento para todos los que participamos. Hermanos y laicos catequistas  venidos de Progreso, Aguada, Pocitos, Minas, San José y Canelones llegaron a primeras horas de la mañana con mucho entusiasmo y ganas de compartir y seguir formándose en esta misión a la que estamos llamados.

El Colegio se vistió de fiesta para recibirlos y acogerlos en un clima de alegría y sencillez nazarena. Durante los días previos la Catequesis estuvo en el centro de atención de toda la comunidad educativa. La preparación en las diferentes catequesis tanto en primaria como en secundaria fue muy dinámica y motivadora; se reflexionó permitiendo compartir con todos. Los alumnos trabajando en torno a los cuatro signos del logo del encuentro (la mochila, la Palabra, las sandalias y el bastón) y expresando, en el dibujo  y la pintura, la amistad con Jesús; los catequistas y docentes preparando carpetas, lugares y hasta los más pequeños detalles para que los que llegaban se sintieran en su casa. Los animadores presentes en todo momento aportando el entusiasmo y el servicio. Los padres siempre dispuestos a colaborar en lo que se necesite. Todos trabajando en sintonía convocados por el Señor que nos invitaba a reavivar nuestra fe y nuestra confianza en su Palabra.

El culmen del encuentro fue la celebración en la catedral, presidida por el Párroco y asistida por el Diácono Permanente y docente de nuestro Colegio, Fernando Rossi quien en la homilía destacó el significado de los signos y el compromiso del Catequista SAFA en su misión evangelizadora. Fue significativa, vivencial y participada y los diferentes compromisos y mensajes enviados a los interlocutores (niños, adolescentes, padres y comunidad educativa…) fueron concretos, profundos y se constituyeron en un desafío para cada comunidad.

Al final, ya en el colegio, los catequistas nos entregaron un hermoso banner donde expresaron el agradecimiento y los sentimientos que la jornada había suscitado en cada uno.

El apoyo constante del Equipo de Catequesis de la Provincia, a través de la catequista delegada Hilda Rundy, nos animó en todo momento a llevar adelante este encuentro que ya se ha hecho  tradicional en nuestra Provincia.

Damos gracias a Dios por este espacio de humanización que nos permitió vivir este encuentro y nos hizo acrecentar los lazos que nos unen como familia, en una comunidad educativa llamada a evangelizar, construyendo día a día un mundo más humano y más fraterno.
 

2

CATEQUESIS DE "ALTURA"

  Hno. Daniel Zúñiga

  Cada domingo, después de recorrer una hora en auto­bús desde la ciudad de Guaranda, el Hno. Daniel, con ilusión y la Biblia bajo el brazo, llega a dar catequesis a un lugar inhóspito del páramo andino donde el frío y el pajonal, parecen que son los únicos habitantes del lugar.
      A 4500 metros del nivel del mar se encuentra la comu­nidad de indígenas denominada "Cruz del Arenal" perteneciente a la provincia de Bolívar. Debido a la elevación, los fuertes vientos y las heladas, sus tierras son improductivas salvo la presencia de pajonal. La única fuente de trabajo que les queda es el cuidado de ovejas y de llamas.
      Las condiciones de vida en esta zona son realmente precarias puesto que no poseen los recursos básicos: agua potable, luz eléctrica, alcantarillado, asistencia médica...
      Muy pocos niños tienen la suerte de asistir a clases debido básicamente a tres factores: el primero el económico; no les alcanza para costear la educación de sus hijos que en ocasiones san varios; otro factor es la distancia, puesto que algunos deben caminar hasta dos horas para llegar a la escuela; y el último factor es la mentalidad ya que consideran que es "mas pro­ductivo y rentable" que sus hijos trabajen antes que vayan a clases.
      A pesar de este panorama desolador, ellos mantienen una fe y esperanza admirable en Diosito y en la Virgencita - como ellos los llaman - Cuando hay Eucaristía o novenas al "Niñito Jesús" lo viven con gran fervor, procurando asistir todos.
      En coordinación con las Hermanas Salesianas nos hemos puesto a colaborar en la catequesis, no sólo con el objetivo de "dar", sino de recibir aquellos dones que muy bien saben vivir ellos, como son la sencillez y la humildad.
      El apostolado le realizamos los fines de semana, en este ano asistieron doce niños, hubo en ellos gran fidelidad a los encuentros, venciendo las dificultades climáticas y de caminatas.
      En las reuniones catequéticas lo más sobresaliente que se percibía era la confianza que tenían los niños y las niñas por Dios, demostrándolo en las oraciones, peticiones, opiniones, etc. que expresaban.
      Durante todo este año se prepararon con gozo e ilusión al sacramento de la Primera Comunión, que curiosamente era el primer grupo que iba a recibir este sacramento en su comunidad.
      Nos hemos sentido unos privilegiados en medio de estas personas porque he constatado que Jesús ha estado muy cerca de nosotros, no decimos por la altura de aquel sitio sino porque Él se ha sabido manifestar de una manera más "pura" en estos nuestros hermanos.
 

3

Cuando un espacio nos habla...

   En ocasiones hablamos de la problemática actual qua conlleva la catequesis y cargamos las tintas hacia un ambiente social aparen­temente desfavorable, una realidad personal y familiar muy compleja en el joven, una vida vertiginosa en la qua se "consume" lodo y no queda tiempo ni espacio para Dios.

   Por eso precisamente quería hablar de los "espa­cios" y su importancia en la catequesis. Y más concre­tamente de los espacios "físicos": las salas de reu­niones de nuestros grupos, nuestras capillas, etc. Y os preguntaréis ¡Qué se puede decir de lodo esto? Pues creo qua al menos algunas cosas importantes.

   Pues a veces los espa­cios nos hablan. En ocasio­nes nos dicen qua no son el lugar más adecuado para una reunión de grupo por lo limitado o su demasiada amplitud, por el ruido, etc. Otras veces cumplen unas características qua favore­cen la reunión corno puede ser la calidez del lugar, la no proliferación de ruidos del exterior, una ambientación adecuada, etc.

   Esta ambientación juega un papel creo importantísi­mo, porque predispone al grupo. Motiva lo qua entra por los ojos. A veces la sim­ple disposición de unas sillas en círculo cuando entran a una sala ya les dice algo. Otras veces es a partir de lo trabajado el día anterior (quizás obje­tos, carteles...) porque ' sirve de eje conector. Otras veces será una músi­ca tranquila qua invita a la reflexión. EI espacio enton­ces cobra vida y esa vida puede ser significativa para los chavales. En algunas comunidades juveniles el lugar habitual de reunión se ha convertido en espacio significativo donde se han dicho cosas importantes, donde se han vivido expe­riencias de crisis y creci­miento de la comunidad e incluso experiencias de reconciliación. Esto no quie­re decir qua no se pueda reunir en otro lugar, lo importante es que cumpla las condiciones para lo que queremos en ese momento. Está claro qua para un momento de oración la ambientación que nos pro­pone una capilla nos predis­pone (o no, depende de más cosas) hacia el encuen­tro con Dios.

   Una experiencia. Recuerdo que en un grupo para tratar temas conflictivos cambiábamos de espacio y disposición. Nos sentábamos en unas sillas en circulo al otro lado de la sala (era un espacio bastante amplio) cuando normalmente lo hacíamos en el suelo. Los chicos y chicas del grupo asimilaron de tal forma la nueva situa­ción en el espacio que cada vez qua teníamos una situa­ción conflictiva nos sentá­bamos en aquel mismo lugar con la misma disposi­ción (y a muchos automáti­camente les cambiaba la cara también).

   Quizás estas cosas san demasiado simples pero en ocasiones no las prestamos la importancia que tienen. Mi invitación para todos los qua estamos en la dinámica de grupos es a que preste­mos atención a estos detalles que en ocasiones se nos escapan.

Un observador

 

Pastoral Juvenil San Juan Bautista

 Un Proyecto que lleva más de 25 años

 

El comienzo del Adviento, se presenta corno una ocasión privilegiada para participar en la revista de la Provincia San José ya qua hasta implica una reflexión profunda del quehacer en nuestra Patoral Juvenil S.J.B. desde el Equipo de Animadores y también traer a la memoria y al corazón tanta vida compartida, tantas personas que siguen caminando con nosotros...

 

Haciendo un poco de historia

 

   En la segunda mitad de la década del 70, a instancias del Hno. Héctor comienzan las primeras experiencias de grupos en el San Juan. Época de dictadura, en la que faltaban espacios para que los jóvenes pudieran expresarse, encontrarse y realizar actividades con otros a partir de sus inquietudes.

   Recordamos a los grupos de jóvenes que iban a Bajo Valencia (Cerro) y luego otro grupo que apoyaba los primeros Campamentos del Colegio en Laguna Negra. Fue con estos jóvenes de bachillerato, que en el '80 madura y se consolida la experiencia de grupos, que en una primera instancia se organizaron por centros de interés: prensa, audio, biblioteca, servicio social, animación, teatro, jardín, etc.

   Ya en el 84, evaluando la experiencia hay cambios en la metodología y comienzan a crearse grupos por afinidad, apuntando a las "pequeñas comunidades". Los jóvenes que partieipaban eran de 5tos. y 6tos. años; ya en la década del 90 se realizan experiencias en 4tos. años y surgen los grupos de egresados.

 

Momentos claves.

 

   En el año 1981, con el objetivo de consolidar los vínculos entre los integrantes de un grupo de jóvenes, nos lanzamos a realizar una experiencia comunitaria, en el marco de un viaje a la Casa de Retiros en Carlos Paz (Arg.). En esta aventura contamos con el acompañamiento de los Hermanos y la Dirección del Liceo de ese entonces.

   En 1987, el Equipo de Direccón del Colegio, a instancias del Hno. Rogelio, propone fortalecer y ampliar el proyecto de los Grupos Juveniles, contribuyendo con un aporte mensual para 6 animadores.

   A partir de 1990 nos integramos a la Pastoral Juvenil Arquidiocesana, y durante una década compartimos junto a otros movimientos, la responsabilidad de llevar adelante las actividades de Retiros, Vigilias de Pentecostés y Jornadas de la Juventud de nuestra Iglesia, participando tanto con delegados juveniles como con asesores adultos.

   En esos años, jóvenes de los Grupos comienzan a participar de los 1ros. y 2dos. Fines de Semana como en Nazaret y realizamos la primera experiencia SAFA del Campamento Hogar y Taller en el Campanero con jóvenes de San José a instancias del Hno. Javier.

   Se forman los primeros grupos de confirmación integrados con jóvenes de los grupos y en otros casos con el grupo juvenil completo.

   1997... Tres Grupos Juveniles realizan otro Campamento Aventura en Carlos Paz, con una vida comunitaria, espiritual y de servicio muy intensa. Surgen los primeros animadores de campamento; jóvenes egresados de los Grupos, que comienzan asumir un compromiso en el acompañamiento en salidas, jornadas y campamentos de Primaria junto a catequistas y maestros.

   En 2000, con el aporte de las experiencias juveniles de los Colegios Sagrada Familia, la Provincia crea el área de trabajo : Pastoral Juvenil y Vocacional SAFA. Se fortalecen las actividades con jóvenes de la Provincia y nace el Retiro de Espiritualidad Nazarena de Animadores (RENA) como respuesta a la necesidad de profundizar la formación espiritual y la convivencia.

   Comienzan nuevas instancias de intercambio interprovincial, corno la Misión Nazarena en Catamarca (Argentina). Ya unos 7 de nuestros animadores han participado con el objetivo vivir la experiencia, conocer una nueva realidad muy cercana de nuestra América.

   El Equipo de dirección nos otorga un lugar propio para la realización de nuestras actividades en el Anexo del Colegio.

Continuamos experimentando nuevos ámbitos para la Acción Social con óvenes egresados y comienza a fortalecerse el primer Grupo de Misioneros del San Juan participanda en las dos Misiones de la SAFA este año.

 

Características propias de nuestra Pastoral Juvenil

 

. En relación a nuestros objetivos, nos sentimos identificamos y tratamos de vivir el objetivo de la Pastoral Juvenil Latinoamericana enunciada por el Consejo Episcopal: "La Pastoral Juvenil es la acción de la Iglesia por medio de la cual ayuda a los jóvenes a descubrir, asimilar y comprometerse con la persona de Cristo y su mensaje, de suerte que transformados en hombres nuevos, integrando su fe y su vida, se conviertan en agentes privilegiados para contribuir en la construcción de la Civilización del Amor".

. Desde el aspecto metodológico nos definimos por una educación por la acción, basada en cuatro pilares fundamentales: vida en la naturaleza, vida comunitaria, vida de servicio ­ compromiso, proyecto de vida - crecimiento en la te.

. En la búsqueda del crecimiento en la te, los jóvenes de 4° año de los Grupos Juveniles, participan en el Retiro "Juan Salvador Gaviota", actividad coordinada con los catequistas del niveI acompañados por jóvenes animadores. En 5to.

cada grupo juvenil realiza el Retiro "Sacramento de las Manos" y con los catequesis del nivel se invita al "1er. Fin de Semana como en Nazaret". En 6to. año los jóvenes participan del Retiro "Juan el Bautista, Sacramento del Agua" creado por el Equipo de Animadores hace unos 10 años.

. El camino de un joven en el Grupo Juvenil abarca 3 años, desde comienzos dee 4to. año, cuando es invitado a participar, hasta finalizar 6to. año de bachillerato.

. Con respecto a los Animadores todos ellos fueron alumnos del San Juan y vivieron la experiencia de Grupos Juveniles en todo su proceso. Muchos de los animadores actuales o ya egresados, hoy integran los cuadros de la institución como docentes en primaria o secundaria, catequistas, adscriptos, psicólogos, responsable del recién creado Espacio Adolescente, animador - coordinador en Campamentos de Primaria y Secundaria.

. Nuestra Pastoral Juvenil ha asumido un compromiso durante años con ciertas instituciones en las que nuestros Grupos Juveniles prestan servicio. Hace más de 15 años que vamos a la Chacra Hogar "La Huella" realizando Campamentos de trabajo, 10 años en el Jardín y Apoyo Escolar "Los Caramelos", más de 5 años en Hogar de Ancianas Leon XIII, Hogar No.4 del INAU y Centro Social y Pastoral El Talar, Comunidades del Padre Cacho en Aparicio Saravia y Parroquia San Lorenzo de Piedras Blancas.

 

Acerca de nuestros pilares metodogicos:

 

Vida comunitaria

 

    Inspirados en la experiencia de las primeras comunidades cristianas, en los grupos juveniles damos una importancia crucial a la experiencia comunitaria, intentando compartir todos los aspectos de la vida.

   La reunión semanal es el espacio donde intentamos profundizar en este sentido. Allí centramos la reflexión en torno a las actividades a realizar, sean de servicio, de convivencia o de aventura. Asimismo es el espacio de preparación de éstas y muy especialmente es un espacio de evaluación de cada una de las instancias. Damos igual importancia a estos tres momentos, siendo la evaluación el de mayor reflexión y el trampolín hacia nuevos desafíos.

   Es a través de este espacio permanente de encuentro, donde invitamos a los jóvenes a ser protagonistas de su grupo juvenil, intentamos promover el intercambio, el cuestionamiento y la aceptación de la opinión diferente. Es fundamental el proceso de toma de decisiones, las instancias de diálogo e intercambio de forma que todo el grupo se comprometa en la realizacion de aquellos objetivos que se plantean a lo largo de la vida del mismo. Este proceso, orientado por los animadores, tiende a ser cada vez más, llevado adelante por el propio grupo, que se torna más autogestionado y comprometido a medida que se proyecta como un solo cuerpo donde todos son importantes y deben ser protagonistas.

    La reunion semanal y el contacto diario en el Colegio, es también el elemento que permite crecer en el sentido de la 

vida comunitaria, ya que se estimula la reflexión sobre la cotidianidad, el intercambio sobre la problemática personal, y el apoyo y la contención del grupo hacia cada uno de sus miembros y sus realidades vitales diversas.

   Es así que, en el compartir de la vida cotidiana y la preparación, realización y evaluación de las actividades que el grupo se propone, la vida comunitaria es un espacio de crecimiento personal y grupal donde intentamos recrear el compromise de aquellos primeros seguidores de Cristo, que compartían su diario vivir e iban iluminando el camino con las enseñanzas de Jesús.

 

Vida de aventura

 

   Otro de los pilares de los Grupos juveniles es la vida de aventura, entendiéndose por tal la experiencia de vivir en contacto íntimo con la naturaleza.

   Es tal la importancia que damos a esta actividad que todos los grupos tienen por lo menos dos campamentos en el año, tratando de que en las restantes salidas el componente naturaleza también esté presente aunque no sea más que una caminata por la playa o la sierra, lugares privilegiados para el encuentro, donde la Creación se muestra en todo su esplendor.

. Lugar de encuentro con uno mismo: el tiempo disponible y la ausencia de ruido (que no sonidos de la naturaleza ) elementos poco comunes en nuestra vida cotidiana en las ciudades, nos invitan a" bucear "en nuestro interior revisando nuestras vidas y soñando el futuro. Escuela de vida que nos pone a prueba y nos hace redescubrirnos a cada paso, en la subida de un cerro empinado, prendiendo el fuego que nos nucleará y dará calor o en una tormenta en medio de la sierra.

. Lugar de encuentro con los demás: en la convivencia es donde más nos conocemos y donde más oportunidades tenemos de compartir la vida con nuestros compañeros. ¡Cuántos son los jovenes que luego de estar juntos varios días cocinando, compartiendo en una dinámica alrededor del fuego sus vidas, orando juntos, armando en equipo una carpa, o simplemente charlando en una caminata, descubren una persona nueva en el compañero que tuvieron a su lado por años pero que nunca intentaron conocer más allá de sus apariencias!

. Lugar de encuentro con Dios: una oración frente al mar, una celebración en las costas de un arroyo o la contemplación de un atardecer, entre otros regalos que nos ofrece una salida, son momentos que predisponen a un encuentro con el Creador con un sentimiento de agradecimiento por toda la naturaleza que nos regala para goce y disfrute de su creatura más amada: el hombre.

   En estos 25 años de vida, muchos son los escenarios elegidos para nuestras salidas: las playas del este, las sierras de Maldonado y Lavalleja, las quebradas del este y norte de nuestro país, sin olvidarnos de los campamentos de Córdoba y Brasil.

   Un lugar importante ha sido y es el campamento estable de la Comunidad de Hermanos de la Sagrada Familia en las costas del arroyo Campanero en Lavalleja. Muchos de los animadores más veteranos realizamos nuestros primeros campamentos cuando no había más construcciones que un baño de bloques calados y la querida "Bachichera", habitación del Hermano Santiago, soñador y constructor de este hermoso Campanero. Hoy es la escuela para los animadores de campamento de nuestra pastoral, jovenes que han egresado del "San Juan" y siguen unidos a él brindando un servicio al que dedican mucho tiempo y amor. La vida de aventura es sin lugar a dudas, de los momentos que quedan mas marcados en el joven y que no sólo son recuerdo, sino enseñanza para toda la vida.

 

Vida de servivio

 

   También, otro de los pilar de los Grupos Juveniles, es el servicio, entendiendo a éste como el trabajo convertido en la acción de dar a los demás, el ir al encuentro con una realidad distinta y diferente a la mía, el ir al encuentro del pequefño, para transformar esa realidad social.

   En el nivel de los 4tos. Años de liceo, los grupos juveniles le proponen a las jóvenes actividades dentro del colegio, buscando que éstas los ayuden a identificarse más con el San Juan, a sentirlo más suyo, a dar su tiempo, en cuidarlo, ambientarlo y animarlo.

   Algunas de estas actividades son y fueron a lo largo de estos 25 años: ambientación de los patios por medio de pasacalles, estandartes, carteleras; decoración de muros y papeleras; periódicos contando un poco la vida de cada grupo juvenil, música en los recreos, animación del dií del San Juan. También campañas del abrigo, de juguetes, de lbros, que tienen como finalidad ayudar a los grupos de 5to y 6to. en sus servicios en los lugares que se apoyan.

   Estas actividades realizadas en "casa" ayudan y nos preparan para al año siguiente poder salir a trabajar afuera.

   En el nivel de los 5tos. Años empezamos a conocer otras realidades y asumimos un compromiso semanal de trabajo en un barrio.

   Estas tareas que son de por sí un instrumento educativo, adquieren una nueva dimensión cuando el joven conscientemente, toma un compromiso personal junto a su grupo, de ofrecer parte de su tiempo en apoyar y acompañar a otros, los más pequeños.

   Es un tiempo para descubrir el sentido de encuentro con el pobre, reflexionando a través de ellos el espíritu de gratuidad y generosidad.

   El sensibilizarse frente a es­tas nuevas situaciones, les permite valorar en primer lugar su realidad y tornar conciencia en la mayoría de los casos de que existe un mundo más amplio que me interpela a actuar.

   A lo largo de la historia de los grupos juveniles son muchos los lugares de servicio donde se ha brindado apoyo, como por ejemplo: Guarderías y merenderos con apoyo escolar y recreación, centro 4 de INAU, Hogar de ancianos, hospitales, apoyo a construcción de viviendas, Chacra Hogar La Huella, Mausa, Comunidad Barrial El Talar, La Cruz de Carrasco, Parroquia San Lorenzo, Asistencia a hurgadores.

   Como caracteristicas de nuestro trabajo en los servicios siempre se apoyan a personas o instituciones dedicadas a la acción social con los necesitados, de estas personas reciben el apoyo y la orientación, y también la referencia para trabajar en el lugar.

   También la Pastoral Juvenil intenta mantener un compromiso estable con los lugares, muchos de los cuales se vienen acompañando a lo largo de los años.

   Todo esto tiene sentido si cada servicio es acompañado por un animador, quien luego en las reuniones intenta recoger lo vivido y sentido en cada actividad. También ayudando a lograr una conciencia crítica sobre la realidad social del lugar donde los jóvenes están trabajando.

   Es imperante para los animadores hacer descubrir a través del pobre, el rostro de Jesús presente en ellos, que se manifiesta con toda su fuerza a través de la pregunta más simpIe o la sonrisa más contagiosa que se te cruza en el camino, llamándote a jugar un rato

Personas qua caminan junto a nuestra Pastoral Juvenil S.
J. B.

 

. Ada Bentancur (Goga): Testimonio cristiano entre los animadores y jovenes desde el inicio del Proyecto. Animadora, Asesora y Catequista que se preocupó del crecimiento en la fe de los animadores y nos acompañó en la elaboración de una pedagogía de fe a partir de los pilares de nuestra metodología. Cuestionadora, confidente, compafiera incansable, mujer de oración, dejó una huella por la cual transitamos hoy.

. Los Hermanos Héctor, Rogelio, Ernesto y Eduardo que hicieron posible a través de su apoyo, el crecimiento de este proyecto, y marcan en todo momento, con su presencia, el carisma Nazareno y el espíritu del San Juan de nuestra Comunidad.

. Pbro. Horacio Penengo (Vicario de Pastoral Juvenil Arquidiocesana), quien nos recibió como movimiento juvenil y nos hizo descubrir el sentido de pertenencia a nuestra Iglesia joven. Se preocupó por la formación de los animadores y asesores como agentes pastorales y promovió a muchos de ellos dentro de la misión de la Pastoral Juvenil Arquidiocesana y Nacional.

Pbros. Roberto García sj. y Eduardo Ojeda que han acompafñado en el crecimiento en la fe a los animadores, a través de cursillos y procesos sacramentales, como también en muchas Eucaristías de Lanzamiento y de Navidad con los jóvenes.

 

                                                                                                                    Equipo de animadores  de S. J. B.