Historia:
* En 1908 los Hermanos fundan la primera comunidad en Argentina (
Tandil, provincia de buenos Aires), seguida de las de
Santa rosa 9 Córdoba) y alta Córdoba, primera casa de
formación ( aspirantado),posteriormente trasladado a
Córdoba 9 institución Escuti).
* La apertura de los colegios de Buenos aires, Córdoba y Azul
afianza la presencia de los hermanos en Argentina y en
1963 se erige la "Nuestra Señora de Luján". Contaba
entonces 70 Hermanos, muchos de ellos de proveniencia
europea.
* En los años 60 se efectuaron las fundaciones de Bell Ville y Casilda y
también la experiencia de noviciado intercongregacional
de Argüello ( Córdoba). La progresiva disminución de
Hermanos europeos llevó a reducir las obras y ha
promover las vocaciones autóctonas.
Actualidad:
La Provincia está viviendo un período de profundización y de
inculturación de la vida consagrada y de la
espiritualidad de los HSF, como también de
reorganización administrativa. Los hermanos viven la
misión en colaboración con los laicos en la educación
cristiana, la pastoral juvenil y vocacional, la
animación misionera y solidaria.
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* Tandil
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Fundada en 1908 |
"Colegio San
José". Educación preescolar, primaria,
secundaria y Profesorado. |
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* Córdoba-
Las Rosas |
Fundada en 1947 |
"Colegio Sagrada
Familia- Institución Escuti". Educación
primaria y secundaria. Casa de retiro. Sede
de la Provincia. |
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* Buenos Aires: |
Fundada en 1953 |
"Colegio Sagrada
Familia". Educación preescolar, primaria y
secundaria. Actividades de pastoral y animación. |
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* Córdoba
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Fundada en 1959 |
"Colegio Gabriel
Taborin" Educación preescolar, primaria y
secundaria. |
*
Santa María-
Catamarca |
Fundada en 1994. |
Comunidad misionera
inserta en una zona pobre. Actividades de
enseñanza, catequesis y animación. |
*
Córdoba-Villa
Alberdi |
Fundada en 2003 |
Casa de formación .Escolasticado. |
El Futuro:
La
Provincia tiene
en marcha varios proyectos realizados en colaboración
entre Hermanos y laicos:
* Proyecto educativo-pastoral : reorganización de las obras, misión
y formación compartidas.
* Proyecto de apertura misionera y de servicio a los pobres. A
partir de la fundación de Santa maría se trata de dar
otros pasos.
* Proyecto sobre el carisma HSF : animación del MA.SA.FA. (
Movimiento Apostólico Sagrada Familia) y de las
Fraternidades Nazarenas. Opción por la pastoral de las
vocaciones y la formación.
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Celebración
del Centenario de la
Presencia de los Hermanos en
Argentina |
Hemos vivido un año
jalonado de importantes celebraciones y
acontecimientos, en los que se conmemoraron
los 100 años de la presencia de los Hermanos
en Argentina.
El pasado año, se
constituyó una comisión, a la que se le
encomendó la tarea de preparar y motivar
este aniversario. Se diseñó un logo que
expresara los principales contenidos de la
celebración y el Hno Provincial elaboró una
carta circular alusiva. Los principales
objetivos expresados fueron: celebrar la
historia común y nuestras raíces,
experimentar la riqueza del carisma,
revitalizar nuestro compromiso en continuar
la misión y seguir cuidando la vida en el
estilo del Hermano Gabriel Taborin.
Se propuso como Lema
del año: “Sencillamente… 100 años”.
Entre otras cosas, se deseaba expresar la
conciencia de nuestra pequeñez, de nuestra
fragilidad y hasta de nuestras limitaciones
y pecados en este transitar la historia,
pero a la vez, reconocer valorar y celebrar
un estilo peculiar de hacer y de vivir. Un
estilo que bebe de las fuentes del carisma
taboriniano, que es invitación a volver
siempre el corazón a la sencillez del
Evangelio de Nazaret y es también, una
respuesta genuina a la búsqueda de tantos
hombres y mujeres de nuestro tiempo.
El año centenario
comenzó en noviembre del pasado año. La
apertura se realizó en Tandil, ciudad que
recibió a los Hermanos en 1908, con un acto
institucional, que tuvo como gesto
significativo, el abrazo al colegio San
José.
Durante el año 2008, se
fueron realizando distintas actividades.
Algunas, dirigidas a grupos diferenciados de
la Provincia y otras, que tuvieron como
destinatarios a todos los miembros de la
Familia SA. Fa de Argentina.
A modo ilustrativo, se
enumeran algunos momentos significativos:
Retiro de los Hermanos
en Villa Sagrada Familia, guiado por el Hno.
Teodoro Berzal y compartido con la Provincia
San José.
·
Encuentro de las
Familias de los Hermanos,
·
Congreso de Docentes de
las escuelas de la Provincia,
·
Encuentro de las
Fraternidades Nazarenas de Argentina y
Uruguay,
Olimpíadas para los
alumnos del nivel secundario de los
colegios, en las que también participaron
alumnos de dos colegios de Uruguay,
·
Encuentro de Ex
Hermanos.
Los Encuentros que
convocaron abiertamente a la Provincia
fueron:
·
En el mes de marzo, la
Misa de acción de gracias y Acto Central en
Tandil,
·
En septiembre, la
Peregrinación al Santuario de Luján
·
En noviembre, la Cena
de Clausura en Tandil.
También hubo
iniciativas locales, tales como: artículos
periodísticos, elaboración de calcomanías y
folletos, algunos programas radiales y
televisivos y celebraciones específicas. En
Córdoba, se realizó una Misa en la
Catedral, la cual fue presidida por el
Arzobispo, Mons. Carlos Ñáñez; una jornada
docente que tuvo la participación de los
tres colegios de la provincia de Córdoba y
un acto institucional en el colegio Gabriel
Taborin.
A modo de reflexión, se
puede decir que el acontecimiento se fue
instalando en la Provincia y produjo el
acercamiento y la participación de muchos
miembros de las comunidades en las
actividades que se iban programando. Se
reconoció el afecto y el aprecio hacia los
Hermanos, y al mismo tiempo, la riqueza y la
vigencia del carisma del Hno Gabriel. Se
fortaleció la misión compartida y el impulso
misionero. En este sentido, y como gesto del
centenario, se decidió la fundación
de una obra educativa al servicio de los
pobres. La misma se proyectará en la
población de Santa Lucía, en la provincia de
Tucumán.
Como desafíos de este
tiempo, y desde la perspectiva del lema
congregacional “Nazaret, escuela de
humanidad”, se enumeran algunos temas
asumidos en el Capítulo Provincial, que se
realizó en julio:
1.- Profundizar el
camino recorrido hacia una nueva comprensión
de nuestra Provincia como Familia Sa. Fa,
asumiendo reflexivamente desde la fe toda la
vida compartida por Hermanos y Laicos.
2.- Asumir la formación
del Laico Sa. Fa. desde una perspectiva
vocacional.
3.- Seguir potenciando
la corresponsabilidad entre Hermanos y
Laicos para llevar adelante la misión del
Instituto.
4.- Reconocer el valor
evangelizador que tiene nuestro carisma para
ofrecer a otras culturas. El Capitulo
Provincial considera conveniente que, la
Provincia Nuestra Señora de Luján, continué
disponible para asumir la misión “ad
gentes”, mientras reflexiona junto con el
Hermano Superior General y su Consejo sobre
la forma en que pueda contribuir a esta
apertura misionera del Instituto.
Igualmente, está dispuesta a favorecer el
intercambio de Hermanos entre las Provincias
y considera que el proceso de unificación
con la Provincia San José, encontraría en la
misión “ad gentes” una proyección de vida y
fecundidad. (cfr. orientación Nº 1)
Estamos agradecidos por
las felicitaciones recibidas de numerosos
Hermanos y de tantas personas vinculadas a
nuestra comunidad. De un modo particular,
destacamos la presencia del Hno Superior
General en el Congreso de Docentes, en el
Capítulo Provincial y en la peregrinación al
santuario de Luján y del Consejo General,
que eligió reunirse en Tandil, uniéndose a
nuestra celebración.
Confiados en la
intercesión del venerable Hno. Gabriel,
podemos decir que hemos vivido esta
celebración jubilar contemplando “con
alegría, y más allá de lo que se podía
esperar, el crecimiento y la prosperidad de
este pequeño grano de mostaza que fue
sembrado entre ustedes y que se ha
convertido hoy en un árbol frondoso”. (Hno.
Gabriel Taborin, carta a M. Roland, 1861)
Hno José Mamerto
Sánchez
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1Mensaje
al final
de la Reunión de Sigüenza
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A los Hermanos,
Fraternidades Nazarenas
y laicos de la familia Safa:
A los pies del castillo señorial
que domina la ciudad medieval de Sigüenza, de estrechas
y empinadas calles, nos reunimos los miembros de la
Administración General, Hermanos Provinciales y el
Director del Centro de Espiritualidad presididos por el
Hno. Juan Andrés Martos, Superior General. Entre el 6 y
el 14 de octubre, nos acogió la Comunidad de la que fue
casa de noviciado, en la que disfrutamos de la solícita
atención de los Hermanos y los bellos paisajes de su
entorno.
Durante estos
días hemos podido orar juntos, reflexionar, compartir
información e inquietudes sobre la vida y la misión del
Instituto en cada una de nuestras Provincias. La
comunicación y escucha ha fortalecido en nosotros la
comunión y la corresponsabilidad.
En la bienvenida, el Hermano
Superior General nos ha recordado que la misión de los
superiores y demás responsables ha de orientarse a
construir la comunidad de amor centrada en la presencia
de Cristo. Autoridad y obediencia han de estar al
servicio de las personas y de la fraternidad. Esto exige
muchas veces actitudes de humildad y valentía necesarias
para compartir las fragilidades y fomentar la unidad
entre todos.
El motivo principal de nuestro
diálogo y reflexiones ha sido el Proyecto de Vida del
Instituto para este sexenio dado por el Capítulo
General, que nos invita a salir desde Nazaret para ser
una presencia viva en el mundo de hoy: significativa,
educadora, convocante y corresponsable, que alude a una
manera concreta de ser, de estar y de obrar.
La presencia que se nos pide hoy
puede tener distintos ámbitos de expresión: física,
educadora, apostólica e institucional, de cualquier modo
deberá ser capaz de crear espacios humanizadores y
evangelizadores y tender a inculturar el carisma. Los
caminos de humanización y santidad marcan la dirección
hacia la plenitud cristiana.
Queremos ser presencia
significativa viviendo agradecidos nuestra vocación
cristiana y religiosa, expresión de la bondad del Padre
que nos ha llamado a estar con Él y testimoniar su amor
a toda criatura. Nuestro ser encuentra su plenitud en la
vida comunitaria y en las relaciones con los demás,
ofreciendo como testimonio el “espíritu de cuerpo y de
familia”.
Estamos invitados a ser presencia
educadora que asuma las realidades culturales y la
riqueza personal. Los diversos modos de encarnar el
carisma en nuestras Provincias, expresan el rostro
particular que asume en cada país, región o continente
donde esté presente. La compasión educativa que vivió el
V. H. Gabriel imprimió a la dinámica de la vocación el
ministerio educativo con los rasgos de cercanía,
sencillez y acompañamiento de todo lo humano. Nuestra
vocación y razón de ser, de Hermanos y laicos, es hacer
de nuestras obras “escuelas de humanización” a imagen de
Nazareth.
Hemos de ser una presencia
convocante, en la certeza de que nuestra espiritualidad
nazarena, el espíritu de familia y la misión educadora y
evangelizadora siguen siendo atrayentes y convocantes.
Por encima de la motivación humana hemos de descubrir el
impulso del Espíritu que nos lleva a vivir una vocación
de servicio y entrega.
Valoramos el crecimiento de nuestra
presencia corresponsable entre Hermanos y laicos basado
en la confianza mutua y en la conciencia de nuestra
misión de Iglesia. El medio privilegiado para seguir
creciendo en misión compartida será profundizar en la
elaboración de proyectos comunes nacidos al calor del
diálogo.
Hemos dedicado tiempo al estudio
del “Manual de Espiritualidad”, del esquema de la
“Historia del Instituto” y del documento “Familia Safa”.
Trabajos sugeridos en respuesta a una necesidad que se
constataba en el quehacer formativo y pastoral. Deseamos
que estos nuevos documentos que prepara el Centro de
Espiritualidad, contribuyan al crecimiento,
fortalecimiento y maduración de nuestra fe con sentido
nazareno.
Con alegría, constatamos que el
Espíritu sigue alentando vida en nosotros. Algunos
signos son:
- Creciente espíritu misionero
propiciado por las fundaciones en lugares de nueva
presencia de la Congregación. Todo ello ha suscitado
iniciativas y generosidad en nuestras comunidades
educativas.
- El interés que despierta la
figura y el proyecto del V. H. Gabriel. Los lugares que
nos hablan de su presencia histórica y existencial,
guardan para nosotros especial significado por su
contenido simbólico y educador.
- Un incipiente interés por la
vocación de Hermano en algunos lugares, que alienta
ilusiones y esperanzas de futuro.
- Mayor sentido de unidad y
pertenencia a una única familia religiosa que está
llevando a una mayor corresponsabilidad y colaboración
en nuestras obras y a dar los primeros pasos hacia la
unión de algunas provincias.
La convivencia fraterna de estos
días ha estado caracterizada por la sencillez en las
relaciones, la disposición al trabajo, la colaboración
en tareas domésticas y la buena voluntad para superar, a
veces con sentido del humor, las limitaciones de la
lengua. En la oración diaria os tuvimos siempre presente
a vosotros, Hermanos y laicos, con quienes compartimos
carisma y misión, culminando cada jornada con la
Eucaristía.
Es nuestro deseo seguir creciendo
en familia bajo el humilde techo de Nazaret teniendo a
Cristo, Palabra encarnada, como centro.
Hermanos del Consejo General y
Provinciales
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Hermano Desiderio Cristóbal Troncoso Cabanillas
(15/08/1915 - 24/07/2007)
De su cuerpo cansado no se borraron los gestos de hospitalidad y
atención típicos del “criollo”.
El Hermano Cristóbal nació en el pueblito de
Piquillín, Departamento Río I° en la Provincia de Córdoba el 15 de
agosto de 1915, - día mariano por excelencia - en el seno de un
hogar profundamente religioso y patriarcal constituido por Don
Corino Troncoso y Doña María del Rosario Cabanillas, sobrina nieta
de la Beata Madre Cabanillas fundadora de las Hermanas Terciarias
Franciscanas al servicio de los Pobres.
Una familia rica en amor filial donde muy pronto
el pequeño Desiderio, como le llamaban los suyos, se vio rodeada del
cariño de sus diez hermanos: cinco varones y cinco mujeres. Él era
el segundo precedido de otro varón, de un total de once hijos.
De su padre Corino, heredó la rectitud en su
conducta, la nobleza e hidalguía de sus gestos, una generosidad sin
límites ni especulaciones; que siendo de profesión carnicero, jamás
negó un trocito de carne a quien viniese a pedirle. Mientras muchos
de sus clientes se hicieron ricos sin pagar deudas ni favores, él
permaneció pobre y honrado, como en alguna oportunidad testimoniara
su hijo religioso.
Desde muy pequeño Desiderio conoció el amor y la
dureza del trabajo en los rigores de los inviernos mientras cada
mañana, muy de madrugada, partía en un carruaje a cumplir con la
tarea de distribuir la carne entre los colonos y hacheros dispersos
entre montes y llanos, por caminos polvorientos. Por aquel entonces
Piquillín estaba rodeado del monte virgen constituido por
algarrobos, talas y quebrachos. Al volver se ponía el guardapolvo
blanco y corría a la escuela pública, como más tarde, finalizadas
sus tareas en la granja del Escuti, vestía su sotana y acudía
puntualmente a dictar las clases del día.
De su madre, una santa mujer, recibe una esmerada
educación religiosa marcada por una fuerte impronta de devoción
mariana. Luego de largas jornadas de trabajo jamás dejó de rezar su
rosario. Nada le excusaba de esta práctica cotidiana.
Niño aun, responde al llamado de Dios realizado a
través del Hermano Vicente, promotor vocacional que desde Santa Rosa
y en sulky recorría todas las poblaciones vecinas las que darían
tantas vocaciones a la vida religiosa de los Hermanos y de otras
órdenes. Por aquél entonces no había familia, donde grandes y
chicos, no se reuniese luego de la cena a rezar el rosario. (Del
testimonio oral del Hno. Victricio - año 1950 - de la Comunidad del
Colegio del Salvador de Santa Rosa de Río 1°.
Hacia 1927 ingresa en el Juniorato de Alta
Córdoba, teniendo como Maestro de aspirantes al Hermano Abel Bidal
que poseía un especial don para penetrar y orientar los secretos
vocacionales de cada alma infantil.
En 1930 ingresa al Postulantado de Progreso, R.O.
del Uruguay, luego al Noviciado, eligiendo el nombre religioso de
Hermano Blas y pronuncia sus primeros votos el 11 de febrero de
1932, iniciando de inmediato la etapa de su formación pedagógica y
profesional en el Escolasticado de la misma localidad, bajo la
dirección de un eximio formador, el Hno. Juan Bautista Barraza.
El 31 de enero de 1935, junto a un grupo de
jóvenes Escolásticos rinde examen de Maestro en el Colegio Normal
Modelo Nº 1 de la Ciudad de La Plata, título que le habilitará par
desempeñarse como maestro del nivel primario. Pocos años después se
le reconocerán los estudios propios del Instituto como profesor del
nivel secundario, con orientación hacia las Ciencias Sociales de la
que será un brillante profesor.
En marzo de ese año se inicia como maestro de
grado en el Colegio San José de Tandil y tras un breve paso en la
ciudad serrana, al año siguiente lo encontramos en el Colegio Santa
Juana de Arco, en la populosa barriada de Ciudadela, en un medio
social de clase trabajadora ideológicamente marxista y anticlerical,
pero que la paciencia y el celo de su Párroco, el P. Elizalde, un
sacerdote vasco-francés, logró transformar totalmente en muy pocos
años.
En 1937 está nuevamente en Tandil, en los
primeros grados, hasta el año 1943 – 1944, que pasa a desempeñarse
como vice director de los escolásticos en Progreso.
A pedido de Sr. Obispo de Azul, Mons. César
Cánevas que acababa de inaugurar su flamante seminario diocesano,
pasa a cumplir su servicio docente y de formación religiosa con los
seminaristas menores en la ciudad de Azul, integrado a la comunidad
sacerdotal y teniendo como superior al Padre Rupel y de compañero al
Padre Luciano Curtey, ex Hermano Hilario, que había sido su co-hermano
en religión pocos años antes en la Comunidad del Tandil.
Luego de dos años, en marzo de 1947 y con motivo
del traslado del Juniorato de Alta Córdoba a Las Rosas, es designado
maestro de sexto grado en el Instituto Escuti.
Al año siguiente siendo director el Hermano
Crescenciano Martínez (Hno. Julián), junto con el Hermano Valentín
Benedíted, inauguran la sección del Bachillerato del Escuti,
incorporado a la enseñanza oficial del Colegio Nacional Deán Funes
de la ciudad de Córdoba. Es de destacar el nivel intelectual y la
capacidad personal de ambos Hermanos quienes se distribuyen la
enseñanza de todas las asignaturas.
El Hermano Cristóbal, (Hno. Blas de entonces) era
una persona dotadas de especiales dones para el cultivo de todo tipo
de árboles y merced a su labor incesante, en muy pocos años, el
páramo de las arenosas márgenes del Río Suquía se transformó en un
hermoso parque surcado de avenidas de eucaliptos y variadas
coníferas.
Luego de un breve paso por Buenos Aires en 1958
para dirigir el primer año del secundario, familiarizado a
desempeñar sus actividades en un ambiente semi- rural de paz y
serenidad, no se adapta al ritmo de la gran ciudad y en 1959 lo
encontramos de nuevo en Tandil, por un sexenio, como vicedirector
junto al Hermano Valentín Benedíted. En 1965 vuelve definitivamente
a Córdoba donde seguirá alternando la docencia con el trabajo manual
de la huerta y jardinería siendo un ejemplo para todos.
El Consejo Superior de Educación Católica a
mediados de la década del noventa distinguió al Hermano Cristóbal
con el premio del Divino Maestro por su larga y honrosa tarea
docente.
Durante estos últimos cuarenta años de servicio a
la comunidad educativa del Escuti, el Hermano Cristóbal fue un
paradigma y modelo del religioso H.S.F. que llegado a la plenitud de
su madurez consagratoria, supo mantener el justo equilibro entre una
actividad serena, un ferviente espíritu de oración alimentado
asiduamente de la Palabra, y la fraternidad hecha servicio, aun en
los más pequeños.
Aunque en los últimos dos años comenzó a
confundir acontecimientos y personas, siempre mantuvo la sonrisa
espontánea y amable a quien venía a saludarlo. De su cuerpo cansado
no se borraron los gestos de hospitalidad y atención típicos del
“criollo”. Su vida se fue consumiendo lentamente, transmitiendo paz
y serenidad, como un cirio luminoso depositado sobre su lecho de
dolor hasta sus últimos instantes.
Hno
Adelsio Delfabro
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