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A los Animadores - Hermanos y laicos – de la Pastoral
juvenil,
A los Promotores vocacionales,
A los Animadores de la Causa de Beatificación
del Hermano Gabriel Taborin.
Son muchos los gestos
con los que a diario manifestamos el amor que tenemos por el
Hermano Gabriel. Somos conscientes de lo que ha sido y hecho
por nosostros, y de ahí brotan estrechos lazos de amistad.
Os propongo un gesto, no nuevo pero poco
explotado entre nosotros, que, creo, puede interesar a jóvenes
y adultos: una composición musical (recital, luz y
sonido, musical, opereta teatral…).
Mi propuesta va dirigida especialmente a
vosotros que trabajáis apostólicamente con jóvenes, que amáis
de veras al Hermano Gabriel y que tratáis que los demás
tambien lo amen.
Con ocasión de uno de vuestros encuentros o
manifestaciones (por ejemplo: Festival Vocacional,
campamentos, pascuas juveniles, reuniones de programación,…)
en los que os encontráis con otros animadores de los jóvenes,
(Hermanos y laicos), con animadores vocacionales o animadores
de la Causa de nuestro Fundador, estudiad la posibilidad de
crear dicha composición, que pueda interesar a los jóvenes y a
los que no lo son tanto.
Vosotros conocéis bien los aspectos de la vida
del Hermano Gabriel que pueden suscitar interés. Después de
haberlo comentado entre de vosotros, proponed a los jóvenes lo
que hayáis pensado, y despertad su interés. Y si es posible,
en un "momento a hoc”, elaborad con ellos, el tema, texto y
música. Aunque, pienso, no pretendemos hacer algo
extraordinario que abarque e implique toda nuestra realidad,
estoy convencido que será una ocasión para que nosotros y
otras personas nos acerquemos más al Hermano Gabriel.
Ya existen algunos intentos de este tipo,
aunque no son numerosos, (por ejemplo: lo que hizo en su
día el Hermano Carlos Raco y que fue representado en en
Buenos Aires). Os puede dar ideas.
Por el momento me dirijo especialmente al
sector europeo. Una primera ocasión para un cambio de
impresiones podría ser durante los días en que se celebre el
"festival vocacional" de abril de 2006 en Barcelona. Sería
bueno encontrar un momento para intercambiar ideas e iniciar
la profundización de la propuesta.
Con la esperanza que mi llamada encuentre una
respuesta favorable, os lo agradezco ya desde ahora.
Os prometo teneros presente en la oración al
Hermano Gabriel y os pido que vosotros hagáis lo mismo conmigo
para que nos dé el coraje de llevar adelante lo que os
propongo.
Fraternalmente en Jesús, María y José
Fratel Carlo Ivaldi
Roma, 18 marzo 2006
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Al Hermano Animador Provincial
y para su conocimiento, al Superior Provincial.
Querido Hermano:
Una vez
finalizado el mes de noviembre de 2005, un grato deber me lleva
a ponerme en comunicación con vosotros enviándoos un especial
agradecimiento, para que, en mi nombre, tambien tu lo transmitas
a los Hermanos de tu Provincia, por cuánto han hecho durante
este mes para honrar al Hermano Gabriel Taborin.
Con
satisfaccion he acogido las distintas propuestas que me han
llegado de varias comunidades y colegios. Por lo que yo
conozco, creo que nunca hasta la fecha, el mes de noviembre
habia sido tan rico en iniciativas tan significativas y
que contó con una numerosa participacion
Las he
leído todas y he visto en ellas una muestra visible y concreta
de amor hacia nuestro Padre Fundador, Hermano Gabriel, y un
deseo de darlo a conocer y amar cada vez más, por tantas
personas: pequeños y mayores.
Un
agradecimiento particular quiero hacer llegar al Superior
provincial y Consejo de la Provincia "Virgen de Loreto",
por la propuesta que hizo a sus comunidades que fue aceptada por
unanimidad, de mandar una suma en dinero para la "Causa de
Beatificación."
Si cada
gesto de solidaridad expresa cariño, este de ofrecer el fruto de
un sacrificio es altamente significativo.
Termino
expresándoos nuevamente mi agradecimiento que espero hagáis
extensivo a los Hermanos, os saludo en el nombre del
HermanoGabriel.
En
J. M. J.
Fratel Carlo Ivaldi
Postulador general
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EL HERMANO GABRIEL Y LA EUCARISTIA |
Queridos
hermanos
y miembros todos de las “Fraternidades Nazarenas”:
El sábado pasado, día 15 de octubre, el
Papa Benedicto XVI, en la Plaza de San Pedro, se dirigía a
150.000 niños y niñas que se están preparando para hacer la
primera Comunión, y les decía: " Me acuerdo muy bien del día
de mi primera comunión. Fue un domingo de marzo del 1936; por lo
tanto, hace 69 años. En ese día brillaba el sol.. la iglesia
mostraba su gran esplendor... la música... son muchas las cosas
bonitas que están en mi recuerdo".
Al
oírlo me vinieron a la mente las palabras del Hermano Gabriel,
cuando en su biografía habla de su primera Comunión: "Fui
feliz cundo pude hacer la primera Comunión a la edad de 11 años
en la iglesia de mi parroquia natal. Fue el día de la fiesta de
la Santísima Trinidad y me había preparado a este acontecimiento
con un retiro. Nunca se ha borrado de mi corazón el recuerdo de
ese día, pues ha dejado en él felices recuerdos religiosos".
Aunque el
"Año de la Eucaristía" ha terminado y pensando que algunas
iniciativas trascienden las fechas de calendario, me he
cuestionado la conveniencia de retomar algunas reflexiones en
torno a la Eucaristía. Y lo voy a hacer deshojando el diario de
la vida del Hermano Gabriel Taborin, deteniéndome ante su
actitud con Jesús Hostia.
Sé que más
de uno habrá hecho semejantes reflexiones durante el año ya
pasado, pero también pienso que todavía pueden ayudarnos a
profundizar en nuestra relación con Cristo, presente en el
Tabernáculo, a agradecerle este gran don, y a no olvidar que,
como nos dice el Hermano Gabriel, Cristo nos espera en el
Sagrario para ayudarnos en las pruebas,
darnos la paz en los
momentos difíciles e infundirnos coraje y alegría cuando
estamos dispuestos a ser "don por los demás".
Recorriendo el itinerario espiritual del Hermano Gabriel,
descubrimos enseguida que estamos ante un hombre de la
Eucaristía. Un hombre que ha hecho de la Eucaristía el punto de
referencia de su vida.
Las raíces
de su piedad eucarística ya las encontramos en su infancia. El
Hermano Federico Bouvet, su primer biógrafo, lo dice
expresamente en el manuscrito B, cuando señala que primero su
madre y desde los seis años el párroco José Rey, incrementaron
su amor hacia Jesús Sacramentado. El piadoso sacerdote, en
efecto, conducía al pequeño delante del altar y antes de darle
la catequesis, le decía: "Hijo mío, estamos ante el Sagrario.
Ahí está Dios. No le podemos ver, pero él sí que nos ve. Por eso
debemos ser muy juiciosos".Impresionado por esta gran realidad, el niño
Gabriel empezó a asistir todos los días a la santa misa.
Los testimonios
de sus compaisanos de Belleydoux son elocuentes. Nos recuerdan
que sus juegos de infancia con sus amigos pastores, tuvieron
como centro de interés la Eucaristía: construía altares,
confeccionaba ornamentos litúrgicos de papel, organizaba
procesiones, celebraba "misas blancas", predicaba homilías...
Refieren que transformó su habitación en capilla, "donde
había levantado un altar, reunía a los muchachos del pueblo e
imitaba los gestos y ritos de la misa."
A estas iniciativas añadía las que el
párroco le confiaba: enseñar a los más chicos cómo tenían
que recibir el Cuerpo del Señor, cómo se debía mantener la
cabeza, … Incluso en sus ensayos empleaba algunas hostias.
También daba mucha importancia a las formas externas. Eran para
él un modo de demostrar a quién se iba a recibir.
De joven, Jesús Sacramentado siguió
siendo el centro de su espiritualidad. Y las funciones que
aceptó en su parroquia: maestro, cantor y sacristán, "clerc"...
fueron una ocasión y motivo para poder estar cercano a Jesús
Sacramentado. Hacía cuanto dependía de él para que la iglesia y
el altar presentasen un aspecto decoroso y digno del Huésped
Divino. Quería despertar en quien entraba en el templo, el más
grande respeto. Y durante la celebración de los oficios divinos
exigía a los muchachos un comportamiento correcto y serio,
incluso empleando una cierta severidad.
La
eucaristía tuvo un papel determinante tanto en su vocación como
en la inspiración carismática que tuvo y en sus obras. Tras los
primeros fracasos en la fundación de un nuevo Instituto, a pesar
de tenerse que ocupar de la formación de la juventud un tanto
abandonada y del cuidado de la casa de Dios, Gabriel no abandonó
sus ideales apostólicos. En espera de poder llevar a cabo
su proyecto se entregó de lleno al ideal que tenía.
Mons.
Devie, obispo de Belley, que lo conocía bien y apreciaba sus
cualidades de apóstol, lo nombró "catequista itinerante".
Los párrocos le confiaban la preparación a los Sacramentos,
sobre todo a la primera Comunión, momento fundamental para la
formación espiritual de una persona.
Gabriel
conservó siempre un grato recuerdo de aquella experiencia:
"Me entregaba a este santo ministerio con gran alegría y
procuraba dar toda la solemnidad posible a las primeras
comuniones de los niños. Los preparaba con un retiro a ese
acontecimiento, en el que en los albores de su vida reciben las
arras de la vida eterna. En mis exhortaciones les invitaba a
recordar cada año con fervor el aniversario de su primera
comunión; es alo que yo mismo he practicado siempre".
Y este aspecto de su apostolado lo subrayó como
punto importante algunos años después, cuando, en un momento de
difíciles relaciones con el obispo de Chambéry, Mons. Billet,
que, por presiones de algunos párrocos, le prohibió
predicar en la capilla de Tamié, le escribía en estos términos:
"En varias ocasiones le he hablado, Monseñor, del fuerte
atractivo que siempre he tenido por enseñar el catecismo y
exhortar a la juventud y a los fieles… He dado treinta y tres
retiros de primeras Comuniones, de los cuales diez en Belley"…
El Hermano
Gabriel se entregó de lleno a su vocación de Hermano y a su
específica misión carismática poniendo a Jesús Eucaristía en el
centro de la atención de su Congregación. Es una de las notas
dominantes de su espiritualidad. Su Congregación nació de una
historia eucarística, y la Eucaristía quedará en el centro de
la acción pastoral de su Instituto.
En efecto,
para el Hermano Gabriel, el Hermano de la Sagrada Familia
es un religioso laico como los demás, pero al mismo tiempo
diferente. Como hombre, trabaja como laico en el mundo, pero,
además, posee un alma de monje, se siente unido
íntimamente a Dios, busca su gloria, y pone a Cristo, presente
en el Sagrario, en el centro de su vida. Y esto lo quiere como
distintivo de su Congregación.
Escuchemos
lo que el mismo Hermano Gabriel escribe sobre su vocación en un
borrador de su biografía: "Desde mi juventud pensé lo
importante y útil que sería una Sociedad religiosa de Hermanos
que se dedicara a instruir a la juventud y, al mismo tiempo,
servir en las iglesias y cantar las alabanzas de Dios. Busqué en
vano una congregación con esas características y no logré
encontrar ninguna de este género en Francia". Y entonces
pensó en fundarla. Su experiencia de laico en Belleydoux fue
ciertamente determinante para esta opción.
Todas las
Congregaciones de Hermanos nacidas en Francia en el siglo XIX,
tenían una misión parecida: recristianizar , a través de la
escuela, aquella sociedad francesa posrevolucionaria. Pero la
fisonomía interna de cada una de esas Congregaciones era
diferente. Podemos descubrir matices importantes que las
diferencian. Para la Congregación que el Espíritu Santo inspiró
al Hermano Gabriel, uno de estos "importantes matices" es,
precisamente, el "cuidado de los altares".
Y el
empeño de dedicarse a hacer cada vez más digna la morada de Dios
entre nosotros, ha sido uno de los factores que, a pesar de los
fracasos iniciales, ha llevado al Hermano Gabriel a rechazar las
ofertas de fusión con otros Institutos religiosos y en su
insistencia por fundar un Instituto propio: "Los Hermanos de
la Cruz no se encargan del cuidado de las iglesias"... La
Congregación de los Padres Maristas no "tiene esa finalidad",
… afirma el Hermano Gabriel. Y el Hermano Amadeo, su
sucesor, confirmaba que nuestro Fundador rechazó todas las
propuestas que se le hicieron porque "no se dedicaban al
servicio de las iglesias y a la ornamentación de los altares, en
donde nuestro Señor Jesucristo está presente". Y añade una
frase muy significativa: "Es al amor que el piadoso Hermano
Gabriel tuvo por Jesús - Hostia que se debe la creación de
nuestro Instituto." Y hace referencia a inmensa
alegría que el Fundador experimentaba cuando podía ofrecer algún
Hermano para el cuidado de los altares. "En cuanto tuvo un
Hermano disponible, lo mandó para el servicio de la catedral de
Belley y fue feliz cuando, más tarde, pudo mandar Hermanos
a las grandes parroquias de París y a otros lugares."
En el
Hermano Gabriel todo nace y se fortalece en su relación íntima
con la Eucaristía: su vocación, su religiosidad, su celo por el
bien material y espiritual del prójimo, su carisma de apóstol,
sus obras.
En las
anotaciones que figuran en su libro de cuentas, notamos la
alegría que experimenta cuando el Obispo le autoriza a abrir una
pequeña capilla en la casa de Belmont y conservar en ella la
Eucaristía. La define como el "corazón" de la comunidad. Y no
tiene reparos en destacar, como un momento muy importante, la
celebración en aquella capilla de la primera comunión de seis
pensionistas.
En
conformidad con su ideal que era servir Dios ante todo, y si
fuese posible, servirle lo mejor posible, no titubeó en
imponerse grandes sacrificios. Ante la necesidad de
agrandar la Casa Madre de Belley, quiso construir en ella una
nueva capilla dedicada a la Sagrada Familia, pues la considera
como "corazón de la casa". Para llevarlo a cabo no tuvo reparos
en hacer un gran sacrificio: la venta de los derechos de autor
del libro
"El ángel conductor de los peregrinos a Ars." Su
biógrafo subraya que "nada le parecía tan hermoso como
las capillas o iglesias, los ornamentos y los vasos
sagrados… y su pesar eran el no tener ornamentos suficientemente
ricos, ni vasos sagrados dignos de la Majestad Suprema, pero lo
suplía con su piedad."
El Hermano Federico nos recuerda que "la
divina Eucaristía constituía su alegría. Se acercaba a la
Comunión y al santo altar con el más grande respeto y la más
profunda humildad, pero también con el amor más ardiente y la
confianza más absoluta." "Apreciaba y deseaba que
todos pudiesen experimentar la felicidad de una comunión bien
hecha que puede santificar un alma, pero le horrorizaba una
comunión indigna. El religioso santo, - solía decir -,
tiembla en todo su cuerpo y está atento a no caer en una tal
desgracia."
El Hermano Amadeo Depernex contaba que en más de
una ocasión, "cuando tenía que tratar algo particularmente
importante llevaba sus escritos a la capilla y los depositaba
sobre el altar delante de lo Santísimo, para encomendarlos a la
bondad y a la potencia de Nuestro Señor Jesucristo."
Algunas veces, frente a decisiones importantes
que debía tomar, invitaba a los novicios más piadosos a
permanecer de rodilla delante del Sagrario pidiendo luz para su
Superior.
El Hermano Gabriel hizo de la
Eucaristía el manantial de la caridad ardiente que le permitía
mantener el coraje y la fuerza para superar todas las
dificultades. Un discípulo suyo ha afirmado que el Sagrario fue
para él lo más atrayente e irresistible de su vida. Y que "de
día y de noche pasaba ante de él horas enteras". El
Hermano Ignacio añade lo que los demás Hermanos ya habían
constatado en su Fundador: "De viaje, vi cómo mandaba a sus
Hermanos a descansar al albergue, mientras él se dirigía a
la iglesia."
De la
vida eucarística y del contacto con Jesús Sacramentado sacó la
capacidad de hacerse "cuerpo entregado", sacrificándose y así
hacer frente a las necesidades de sus Hermanos y del mundo.
Benedicto
XVI, en su primera canonización del 23 de octubre pasado, en una
Plaza de San Pedro repleta de fieles, al concluir el "Año de la
Eucaristía", volvió a llamar la atención sobre esto, cuando,
refiriéndose a los nuevos Santos, nos invitaba a contemplar la
Eucaristía como manantial de santidad y alimento espiritual para
nuestra misión en el mundo, para ser "pan partido" para los
demás, y entregarnos así a hacer un mundo más justo y fraterno.
El Hermano
Gabriel ha puesto la vida eucarística en el centro de su
Congregación. Sería muy largo traer aquí las numerosas
referencias que aluden a este hecho. Quiero sólo insistir sobre
dos textos, uno de las Constituciones y Reglamentos del 1838,
art. XXXVII, que subraya un aspecto sencillo y muy concreto: el
Hermano Gabriel recuerda a los Hermanos sacristanes, que,
aunque estén muy ocupados y con prisas, nunca pasarán
delante del tabernáculo, con el Santísimo Sacramento presente.
sin saludarlo con una reverencia profunda o una genuflexión,
diciendo: "Mi Dios, doblo la rodilla delante de Ti, porque te
reconozco como mi Creador, mi Salvador, mi Dios." Y
otro texto del "Nuevo Guía", cap. XX - II - n. 424 y 425,:
"La comunión no sólo es el acto más sublime, el más importante y
el más santo de nuestra vida, sino de toda la religión
cristiana"… "No hay, por lo tanto, nada en el mundo
que los Hermanos deban desear más, que el acercarse al
divino misterio del altar".
Su amor
por la eucaristía también se manifestó con los amigos de la
Eucaristía. Baste recordar la estrecha amistad que mantuvo con
el Santo Cura de Ars, que permanecía horas enteras en adoración,
que invitaba a arrodillarse delante del Santísimo Sacramento
antes de tomar decisiones importantes. También conviene recordar
sus relaciones con San Pedro Julián Eymard, fundador de la
Sociedad del Santísimo Sacramento.
En el
Manual de los Cofrades de Santa Ana, después de haber hablado de
las condiciones necesarias para recibir la Eucaristía, añade: "Un
cristiano, que conoce la grandeza del adorable misterio de la
Eucaristía, ¿puede permanecer indiferente o estar distraído
antes de recibir la comunión o no tener sentimientos de tierna
piedad? Un día, una semana, todo un año, la vida entera no
bastarían para prepararse a una acción tan grande como es la de
recibir a Dios en nosotros. Y añade: "El día antes de
hacer la comunión, al acabar el día, tratad de dormiros con este
pensamiento: - Yo, mañana, tengo que recibir a mi Dios -. Y el
día después, al levantaros, meditad el mismo pensamiento… y no
olvidéis nunca que es el corazón quien tiene que hablar a Dios."
Como he señalado al principio, este rápido
repaso sobre la vida del Hermano Gabriel y su relación con la
Eucaristía pretenden ser una invitación a los Hermanos y a los
miembros de las Fraternidades Nazarenas, a cuestionarse sobre su
amor a la Eucaristía, para que, a ejemplo de nuestro padre
Fundador, cada uno de nosotros se convierta cada vez más
en auténtico discípulo de Cristo, consciente de que la
espiritualidad eucarística no es solamente participación en la
Misa y en la devoción al Santísimo, sino una espiritualidad que
abarca toda la vida.
Estas breves reflexiones al principio del mes de noviembre,
tradicionalmente dedicado a honrar al Hermano Gabriel, nos
lleven a intensificar nuestra oración para conseguir su
"Beatificación."
Fraternalmente en Jesús, Maria, José, juntamente con el Hermano
Gabriel, os saluda.
fratel
Carlo Ivaldi
Postulatore generale
Roma: 1 de noviembre de
2005
206° aniversario del nacimiento del Hermano
Gabriel Taborin
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Tras
la reunión de Sigüenza (España) |
Queridos Hermanos colaboradores
en la animación de la Causa de Beatificación
del Hermano Gabriel Taborin:
Al finalizar el
encuentro de los Superiores Provinciales con la Administración
General en Sigüenza (España), os digo con alegría que, mientras ha
durado el encuentro, el Hermano Gabriel ha estado muy presente
entre nosotros, un hecho que ha sido resaltado por todos al hacer
la evaluación final.
En especial lo hemos
constado por la mañana en el rezo de Laudes y por la tarde en el
de Vísperas. Su palabra nos ha ayudado a reflexionar sobre nuestra
vida y misión de animadores. Lo hemos invocado a menudo para que
nos acompañase, tanto a nosotros como a nuestros Hermanos enfermos
Bernabé, Bernardo y Vittorio, y le hemos pedido que
estuviese muy cerca en nuestro trabajo de animación del Instituto
por él fundado y así poderlo ejercer con el mismo empeño y celo
que él lo hizo.
Su presencia nos ha
recordado que debemos vivir como él vivió el servicio de la
autoridad en el respeto, atención y acompañamiento de cuantos nos
han sido confiados.
Una mañana entera la
hemos dedicado a hablar de la Causa de Beatificación del Hermano
Gabriel y del compromiso que los Hermanos llevan a cabo en las
distintas Provincias para que pronto se le pueda invocar como
Beato.
Personalmente, he
presentado en la reunión todo lo que las Provincias están
haciendo, y no he dudado en calificar de extraordinario lo que las
Provincias del Cono Sur están haciendo bajo la orientación del
vicepostulador, Hermano Mario Fierro, aún reconociendo el ordenado
y simpático trabajo de animación. que las otras Provincias
desarrollan He expuesto la situación de la "Positio
super miro", el trabajo hecho y lo que falta por hacer.
No ha faltado la
referencia a las gracias y favores que debemos pedir y la
necesidad de darles a conocer. ¡Cuántas personas, quizás, se han
dirigido al Hermano Gabriel en momentos de necesidad y
fueron escuchadas, pero no han hecho público el favor que
recibieron!. A menudo pensamos que sólo merece la pena contar los
"grandes" milagros.
Entre las
propuestas que hice, hablé de la necesidad de un primer encuentro
con los animadores de la Causa de las Provincias europeas, pues
todavía hay que dar algunos pasos, y, posteriormente, tener
también un encuentro de todos los animadores.
Pregunté a los
Superiores Provinciales lo que se debería hacer para que los
Hermanos adquieran una nueva mentalidad sobre aquellos Hermanos
que se han distinguido en el campo espiritual o en el trabajo
específico que llevaron a cabo. Deberemos llegar al convencimiento
de que, entre nosotros, ha habido y hay Hermanos que han sido y
son auténticos santos, enriquecidos de grandes virtudes y también
con algún defecto que han tratado de corregir aunque sin lograrlo
a veces completamente. Sería un modo de convencernos de que
el carisma del Hermano Gabriel es capaz de crear santos. No lo
olvidemos.
También he hecho
mención al aspecto económico y al fondo que deberemos crear.
Hermanos
animadores, he querido brevemente compartir con vosotros lo
que estos días hemos vivido en torno al Hermano Gabriel, de lo
que, en parte,
vosotros tenéis vuestro mérito.
Con la esperanza que el
Hermano Gabriel se convierta allí donde estén los Hermanos de la
Sagrada Familia, en una presencia viva capaz de llevarnos a Dios,
os saludo.
Fraternalmente
Fratel Carlo Ivaldi
15
octubre de 2005
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|
Al
Vicepostulador para América latina,
a los Animadores provinciales ,
de la Causa de Beatificación del
Hermano Gabriel Taborin.
Y, para su conocimiento,
a los Superiores Provinciales.
Al
término de este mes de mayo de 2005, con la mirada puesta en la Virgen
y, en el corazón, el recuerdo de la tierna devoción que el Hermano
Gabriel tuvo hacia nuestra buena Madre celeste, os escribo esta carta
para saludaros y examinar conjuntamente algunos momentos importantes de
este mes de mayo y prever su repercusión sobre el trabajo específico que
se nos ha encomendado.
En
los primeros días del mes se comunicó que el Santo Padre, por un motivo
teológico, decidió modificar el ritual y la fórmula de la Beatificación,
para diferenciarla del rito de la Canonización.
El
día 9 la Congregación para las Causas de los Santos, a través de su
Prefecto, Card. José Saraiva Martins, y de su Secretario, mons. Edward
Novak, anunció que, a petición del Em. Rev. Sr. Cardenal Camilo Ruini,
"el Sumo Pontífice Benedicto XVI, consideradas las peculiares
circunstancias expuestas, había dispensado del tiempo de 5 años de
espera después de la muerte del Siervo de Dios, Juan Pablo II, y por lo
tanto, el proceso de la causa de su Beatificación y Canonización
se abría”. Y el día 13, memoria litúrgica de la Virgen de Fátima, en
su primer encuentro con los sacerdotes y diáconos de la diócesis de
Roma, reunidos en San Juan de Letrán, el Papa anunciaba ese comienzo.
Y luego, como sabéis, el sábado el 14 de mayo de 2005, por la tarde,
tuvieron lugar las primeras beatificaciones del Pontificado de Benedicto
XVI.
Creo
interesante volver al desarrollo de lo expuesto. Por encargo de
Benedicto XVI, en la Basílica vaticana, a las 17, 00 h., el Cardinal
José Saraiva Martins, Prefecto de la Congregación de las Causas de los
Santos, presidió la celebración eucarística en el altar de la Cátedra.
Estaban presentes 2 arzobispos y algunos algunos obispos…
En la
ceremonia introductoria, los Pastores de las dos diócesis a las que
pertenecían las Siervas de Dios que iban a ser beatificadas, se
acercaron al Cardenal solicitando que procediera a su beatificación,
leyendo algunas breves notas biográficas; con ellos estaban los
Postuladores respectivos. El Cardenal dio lectura a la Carta Apostólica
con la que Benedicto XVI inscribía las dos Siervas de Dios en el
registro de los Beatos e indicaba las fechas para la celebración
de sus fiestas litúrgicas.
En
ese momento, en las logias de la Verónica y de Santa Elena se descubrían
los tapices con los retratos de las dos Beatas. [Los que conocen el
interior de San Pedro, saben que, por desgracia, los dos tapices no eran
visibles para una buena parte de la asamblea presente.] Mientras tanto,
los representantes de la Postulación colocaban las reliquias de las
nuevas Beatas junto al altar. Siguió la liturgia de la palabra y la
oración de los fieles.
Las
ofrendas del ofertorio (adornos para
el altar, casulla, dalmática, etc).
fueron llevadas por los representantes de la Postulación
El rito litúrgico fue fiel al Oficio propio de las Celebraciones
Litúrgicas del Sumo Pontífice… Los cantos fueron ejecutados por el coro
de la Capilla Sixtina. Sólo al final intervino
una coral hawaiana de 40 voces.
En la
mañana del lunes, día 16 de mayo, en el aula Pablo VI, el Papa recibía
en audiencia a los 2500 peregrinos llegados a Roma para esa
circunstancia de la Beatificación. El Osservatore Romano del
sábado, 14 de mayo, al dar la noticia, insertaba, además, una reseña de
las dos Beatas (tabloid). La noticia aparecería ampliada en el
Osservatore Romano del lunes/martes 16/17.
Precisamente, teniendo en cuenta este "cambio
de ceremonial" tan
importante, el Presidente de los Postuladores, Padre Pablo Molinari,
jesuita, convocó el 26 de mayo de 2005, a las 16,30 h., a todos los
Postuladores para informarles de algunos aspectos tanto
conmemorativo-pastorales como también económicos. Podéis comprender que,
dada la importancia de los puntos del orden del día, los asistentes
fueron numerosos.
El
padre Molinari comenzó su intervención destacando la intención de
Benedicto XVI de dar un mayor valor teológico y pastoral al rito de la
Canonización y distinguirlo, por tanto, del de la Beatificación.
En otras palabras, esto quiere decir, que, salvo raras excepciones
(y serán pocas), de contadas figuras de gran interés mundial, Su
Santidad Benedicto XVI no celebrará más personalmente las ceremonias de
las Beatificaciones, y se reservará presidir únicamente las de las
Canonizaciones.
El
rito de las Beatificaciones seguirá lo que se hacía antes de la reforma
de Pablo VI en el 1971. El Papa delegará a un Obispo o a un Cardenal, y
el ritual se desarrollará, probablemente, en la Basílica vaticana, en el
altar de la cátedra.
Con
este cambio se quiere subrayar la importancia del hecho que el nuevo
Beato pertenezca a una determinada iglesia local. Por ello, cabe la
posibilidad que la Beatificación pueda tener lugar en la diócesis a la
que perteneció.
No se
trata, por lo tanto, de una novedad excepcional, sino que se reanuda una
norma plurisecular, iniciada en el 1662 por Alejandro VII, y que estuvo
en vigor hasta el 1971.
Esta
"reducción" de la Beatificación lleva consigo, como podéis comprender,
una reorganización de muchos acpectos y trabajos que se introdujeron en
las últimas ceremonias de Beatificación.
El
objetivo de la reunión del 26 de mayo de 2005 fue precisamente el hacer
llegar a las Autoridades competentes las sugerencias y observaciones de
los Postuladores. El Colegio de Postuladores, al proponer sus
sugerencias tuvo en cuenta la ceremonia de la Beatificación que en la
actualidad se llevaba a cabo en Roma, muy respetuosa de las normas
establecidas, y las posibles Beatificaciones en las diócesis.
Se
habló de:
- El estandarte: aunque se prevén inconvenientes, se cree
positivo mantenerlo, tanto en Roma como en la diócesis, pero de la forma
más conveniente.
- El cuadernilo: impreso por la Tipografía vaticana es carísimo.
Se comentó el mantenerlo en las condiciones actuales visto que quizás no
se puede hacer de otra manera. Que se repartan los gastos entre las
causas y no por presencias. En las diócesis se tendrá que respetar la
realidad local, incluso pobreza. También se tendra muy en cuenta el
estilo litúrgico y los elementos que son esenciales (libertad al Obispo
y al Postulador).
- Cantos: Conocida la
fecha, se indicarán enseguida los cantos para su preparación y mayor
participación. Serán cantos conocidos en muchos países. En Roma será
necesario colaborar con el Centro pontificio, no parece necesaria la
intervención de la coral de la Capilla Sistina.
- Santa Misa: si es en San Pedro se tiene que seguir el rito
establecido; en la Diócesis será menos vinculante
- Cantos litúrgicos: en
San Pedro: Kyie, Gloria… en latín; en la diócesis, cantos locales.
- Ritual de la Beatificación:
a) la presentación del Beato formulada por el Postulador,
b) la petición hecha por el Obispo,
c) la fórmula de la Beatificación la proclamará el Prefecto o su
encargado, o el Presidente de la Conferencia Episcopal,…
-
Homilía: hecha por el
Obispo de la diócesis,
- Procesión para el ofertorio: también en Roma no se mira tanto
si las ofrendas son de valor, sino si son significativas y útiles, por
lo tanto, simples y litúrgicas…
- Reliquia: visto que a veces yace olvidada en…, presentarla y
luego reclamarla para la Canonización.
Si la
Beatificación tiene lugar en la diócesis, será la diócesis en
responsabilizarse, al menos en parte…
El
mes de mayo también ha sido significativo por otras iniciativas:
Para la
novena del mes de mayo, el Hermano Teodoro, en nombre del Centro de
Espiritualidad, compuso una oración para la novena para pedir la
Beatificación. Probablemente presentará
otras en los meses futuros.
A este propósito, por el aspecto
importante de “no culto”, he hecho notar, y lo repito aquí, que las
oraciones sin la aprobación eclesiástica, (que se puede pedir), no
pueden ser puestas en público. Su uso es privado, entre nosotros.
La página
web del Instituto publicó un 2° artículo del
Hermano Animador de Uruguay, José Mario Dipacce: El ORATORIO de la
Comunidad, en las huellas del Fundador . -Reflexiones en el Año de la
Eucaristía.
Los
días el 21-22 de mayo de 2005 en Montevideo se tuvo el encuentro de los
Animadores de la Causa del Hermano Gabriel del Cono Sur. Estuvieron
presentes el Vicepostulador, H. Mario Fierro, y los Animadores
provinciales: H. José Mario Dipacce, por el Uruguay, y H. Ernani Welter,
por el Brasil.
Después de
una primera reflexión sobre la misión del animador: hacer conocer,
querer e invocar a un Fundador, un padre, un amigo de Dios, que merece
una atención especial (carta del 14 de abril), fueron tomado en
consideración algunos puntos prácticos que figuran en dicho escrito:
-
Cómo implicar más a los Hermanos ancianos y enfermos en
este clima de "Beatificación."
-
Implicar más a los Hermanos con cualidades literarias,
artísticas… En particular, se habló del H. Edgardo Campos para pequeños
“stickers”,…
-
Cómo representantes del Cono Sur de la América latina
ven conveniente colaborar con los Animadores del Ecuador y México. Y si
no han sido nombrados todavía, piden a los Consejos provinciales que lo
hagan lo más pronto posible.
-
Una breve información fue dada sobre el "Summarium super
miro"e sobre el "Fattispecie cronológico." que sestán
desarrollando en Roma.
-
Se hizo mención de una presunta curación milagrosa en
Tijuana. (A este respecto, ya que en Roma estamos llevando adelante el
“presunto milagro Cifuentes” con muchas posibilidades de salir adelante,
se ha sugerido al H. Santiago Bonardi que sigue el caso, que continúe
recogiendo, por ahora, documentación, testimonios, etc. pero no pensar
en introducir el caso en un proceso diocesano).
En el
encuentro que tuvieron después con los Superiores provinciales, los
Animadores pieron que sean nombrados algunos miembros laicos, sobre todo
de las Fraternidades Nazarena, para que colaboren con el Animador
provincial de la Causa.
Para los años
que no se tiene el "Encuentro con el Hermano Gabriel”, se pidió que cada
Provincia organice algo propio.
Los
Animadores del Cono Sur se ofrecen a colaborar, en la medida de sus
posibilidades y capacidad, con el Centro de Espiritualidad, para
elaborar y organizar cursos a distancia sobre el Hermano Gabriel Taborin
y sobre el carisma, en general.
Se hizo una
mención al encuentro con el Consejo General, tenido en enero de
2005 en Montevideo, deteniéndose sobre el Plan de Animación de la Causa
[Plan que fue distribuido a todos los Animadores de la Causa y a los
Superiores provinciales, y se estudia cómo puede hacerlo llegar a todo
el Instituto.]
Noticia: Del 2 al 5 de junio, 24 jóvenes del Colegio Sacra Famiglia de
Turín, de San Remigio y de Villa Brea, participarán en un encuentro de
"tres días" en Belley, y , bajo la guía del H. Teodoro, recorrerán el
camino taboriniano.
Agradeciéndoos el amor e interés que cada uno de vosotros pone en la
Causa de Beatificación del Fundador y que se manifiesta de tantas
maneras, pido la protección de nuestros Patronos Jesús, María y José,
sobre cada uno de vosotros
Fraternamente, os saluda.
Fratel Carlo Ivaldi
Postulador general
Roma, 22 mayo de
2005
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El
Hermanos Gabriel está presente entre nosotros |
Queridos Hermanos Animadores Provinciales
de la Causa de Beatificación del Hermano Gabriel Taborin,
y para su conocimiento
a los Superiores Provinciales .
Como bien sabemos, el mandato que, a nivel general, me ha sido confiado,
y que, a nivel provincial, también vosotros habéis recibido, no es un
trabajo cualquiera. Es una misión que debemos cumplir con celo y amor,
pues se trata de dar a conocer, amar y rezar a un fundador, a un guía
espiritual, a un padre, y de agradecer a Dios por este don que nos ha
concedido.
Lo primero
que a cada uno de nosotros nos corresponde es testimoniar que el Hermano
Gabriel es un "amigo de Dios", que merece una dedicación y un
amor especial. Y sabemos muy bien, que cuando se ama realmente a
alguien, no se le puede dejar de lado ni olvidar. Se habla con él, se
habla de él.
Quizás algunos de nosotros
hemos sido designados por primera vez para llevar a cabo esta animación
y nos interrogamos y preguntamos qué debemos "hacer." Con este
escrito me permito sugerir algunas iniciativas que podéis proponer a los
Hermanos y a las Comunidades.
Lo que os propongo no tiene
relación ciertamente con lo más fundamental, pero nos puede ayudar a dar
pasos significativos en nuestro modo de vida y no sólo en el compromiso
que hemos contraído en la beatificación del Hermano Gabriel Taborin. E
insisto: cuanto os propongo, puede servir especialmente a los Hermanos
que vivimos en el viejo continente, ya que los de América latina ya han
recorrido un buen trecho del camino y, un año después, tratan de
perfeccionarlo con la presencia de laicos miembros de las "Fraternidades
Nazarenas", con encuentros a nivel provincial e interprovincial y con la
ayuda valiosa del "Centro de Espiritualidad". Sugiriría a los animadores
que aprovechen más la ayuda de este Centro, invitando a
organizar en la propia Provincia o en Belley algún cursillo.
Es lógico que todo esto
no se puede llevar a cabo sin conocer antes la realidad local. Por
eso, lo primero que propongo es analizar y conocer la situación real de
la Causa en la Provincia, y para ello, escuchar a las Comunidades, a los
Hermanos, a los laicos y ver la validez y consistencia de las
iniciativas comunitarias que se han dado.
Estoy trabajándo en el "Summarium super miraculo", es decir, en hacer
mís asequible una lectura y la disposición de los testimonios. Lo que me
ha sorprendido gratamente es la fe en Dios que manifiestan los
testigos, la gran confianza en la intercesión ante Dios del Hermano
Gabriel, que lo describen como alguien que está a nuestro lado en las
dificultades, con quien se puede dialogar, que nos escucha y que
presenta a Dios nuestras peticiones.
Todo esto es
ciertamente mérito de muchos Hermanos que supieron proponer a nuestro
Fundador como una persona que desde el cielo nos acompaña y que con sus
palabras y ejemplo de vida nos invita a seguirlo en el camino de la
santidad. Mérito de Hermanos que lo dieron a conocer a muchas personas,
sobre todo en el entorno de nuestras escuelas y colegios, (querría
destacar sobre todo la propuesta a los pequeños que, a menudo,
demuestran una sensibilidad y confianza particulares en el Hermano
Gabriel, invocandole ante Dios, porque saben que el Hermano Gabriel
les quiere de verdad).
Se tiene noticias, incluso, de
enseñantes que, en momentos libres, se recogen en la capilla para rezar
por las personas enfermas, confiándolas a la intercesión del Hermano
Gabriel… Enseñantes que, al entrar en el colegio, echan una mirada a su
estatua y piden que les ayude en su trabajo formativo…, y que invitan
los alumnos a pedir al Hermano Gabriel que interceda ante Dios por algún
enfermo.
Y miembros de las
Fraternidades Nazarenas que rezan antes de dormirse con los hijos, y que
también en la parroquia proponen sus intenciones particulares.
Lo que me ha llamdo también la
atención, ha sido el poco conocimiento que estas personas tienen del
Hermano Gabriel. Algunos han leído sin más su biografía, otros han
ojeado alguna página de un libro o folleto, o, sencillamente, -y son los
más numerosos-, han conocido su vida escuchando a los Hermanos. Quiero
subrayar esta falta de conocimiento profundo de su persona, de su
carisma, de su espiritualidad, aunque esto no les impide dirigirse a él
con confianza, considerarlo "santo", un hombre de fe, fuerte en las
pruebas, entregado de lleno a la obra educativa de la juventud, para la
que ha fundado una Congregación que continúe su intuición.
Y me he
preguntado el porqué de todo esto. Es verdad que nuestra producción
escrita no es abundante, pero quizás también proponemos demasiado poco
lo que tenemos. Parece confirmar esta afirmación un párrafo
encontrado en el "Trait de Union" (revista de la Provincia del
Sagrado Corazón – Francia) del mes de marzo de 2005, donde leo una
reflexión-invitación del Hermano Bruno Michallat, Superior Provincial, a
los Hermanos y amigos, cuando habla del último libro, aparecido en
Francia: “Frère Gabriel Taborin, à l’école del Sainte Famille",
de Françoise Bouchard. Al proponer la difusión del libro, añade:
"Pensemos en nuestras familias, que no conocen quizás a nuestro
Fundador." ¿Cuántos sacerdotes, religiosos, religiosas,
amigos, que nos frecuentan, conocen al Hermano Gabriel? ¿A cuántos hemos
propuesto la lectura de una de sus biografías o algo que les permita
conocer mejor a nuestro Fundador? ¿No deberíamos entonar un "mea culpa"?
Ahora señalo algunas iniciativas que,
como he dicho antes, no son cosas básicas, pero pueden ayudarnos a
conocer mejor la realidad y poder así actuar más tarde.
* Preguntemos a los Superiores locales si tienen provisto designar un
animador local de la Causa. Y, de acuerdo con el Superior Provincial,
propongamos a estos animadores alguna iniciativa especial, sobre todo en
solemnidades destacadas. Sería bueno, si se prevén con tiempo
suficiente, ponerlas en el calendario, que casi todas las Provincias
tienen, como ya se hace con la novena.
* Propongamos distintos modos de hacer la novena mensual, aunque sean
pequeños detalles, que ayuden a vencer la rutina, como indicar
intenciones concretas.
* En encuentros provinciales no omitamos hacer alguna llamada a la Causa
de Beatificación del Hermano Gabriel, aunque sólo sea recordar lo que se
hace en la Provincia. En algunas casas no faltan interesantes
iniciativas que llevan a la reflexión y que pueden ser imitadas.
* Preguntar al Superior Provincial si en la Provincia tenemos suficiente
material de animación y propaganda, como imágenes, trípticos, pequeñas
ilustraciones, artículos interesantes, escritos, libros, tebeos,… Y si
faltan o están acabados, proponer su renovación. En las Provincias hay
escritos muy válidos para hacer trabajos interesantes y también técnicos
expertos en informática, capaces de visualizarlos en la página web de la
Provincia o en un CD; trabajos que pueden ser enviados a otras
Provincias. El “Entretien Familial”, trae artículos
interesantes que pueden servir para el estudio de la persona del
Fundador. (Ahora que figura en la página web del Instituto - ver el nº
188 -, es más fácil reproducirlos y servirse de ellos para conferencias
o, sencillamente, para su distribución).
* Invitamos a los Hermanos a que propongan personas enfermas o en
dificultad, para pedir por ellas por intercesión del Hermano Gabriel;
acompañarlas en la oración, invitar a otras personas a que se unan a
nuestras oraciones. Distribuyamos su imagen con la oración para pedir su
beatificación, pidiendo nos envíen por escrito las gracias y los
favores recibidos, porque ciertamente se dan, y si los desconocemos, es,
quizás, porque no lo preguntamos.
También hago referencia a un punto que quizá, algún Hermano pudiera
criticar: el económico, es decir, las ofertas en favor de la Causa. Es
un aspecto que la Congregación para la Causa de los Santos juzga
importante, y que se reserva su control. Si la oración es signo de amor,
de confianza en la intercesión… el gesto de acompañar la oración con una
oferta, -que podría ser también el fruto de una privación, de un
sacrificio-, es una señal concreta del amor que se tiene al Hermano
Gabriel. Cada Provincia deberá tener la "Caja de la Causa” y una
cuenta corriente en nombre de “Causa del Hermano Gabriel”, en
donde se recojan las ofertas. Según las normas, esta cuenta debe ser
administrada por el Animador Provincial de la Causa (y personalmente
añado, con el Superior provincial).
* A menudo se ha hablado de nuevas causas. Y siempre nos hemos parado
por un motivo que querría definir de no correcto, de juzgar al
Hermano subrayando sus "defectos". Los Santos no han estado exentos de
imperfecciones o defectos. Los Santos son los que los han sabido
combatir. Y los defectos no les han impedido trabajar por el Reino y
adquirir tantos méritos para el cielo.
Sería
bonito que también entre nosotros se empezara a valorizar a aquellos
Hermanos que en su vida se distinguieron por una vida de entrega, por la
hondura de un servicio profesional, o por un trabajo apostólico
destacado. Hermanos que, con su vida sencilla pero religiosamente
experimentada, mostraron el auténtico rostro espiritual del Instituto.
Estamos llamados a trabajar para superar cierta mentalidad crítica y
pesimista. No deberíamos tener miedo en hacerlo. Y esta es también la
tarea del animador de las Causas: hacer descubrir lo bueno de los
Hermanos, hacer emerger cuanto en su vida según el estilo propuesto por
el Hermano Gabriel, agradó a Dios: "Que no se vea ni se oiga a un
Hermano de la Sagrada Familia sin sentirse llevado a hacer el bien."
Si las biografías sobre el
Hermano Gabriel no son muchas, las de los Hermanos son escasas: Jérome,
Damasceno,… y pocos más. Sin embargo han existido Hermanos que en el
campo profesional o en la vida religiosa nos pueden dicir muchas cosas.
Recojamos testimonios, recojamos material, no tengamos miedo de proponer
algunos de sus nombres a la oración de la gente… Sé que esto se está
haciendo en Argentina con algunos Hermanos fallecidos
recientemente, y está muy bien. No tengamos miedo. Valorar a un Hermano,
-don de Dios-, demuestra que el camino que el Hermano Gabriel nos
señaló se enmarca dentro del Evangelio y es un camino que lleva a la
santidad.
No
olvidemos de implicar a los laicos, sobre todo a los miembros de las
"Fraternidades Nazarenas"; y también a aquellas personas de fe
convencida que nos quieren. Pidámoles que nos acompañen en nuestras
súplicas al Hermano Gabriel para que interceda por nuestras necesidades.
Pero nuestra personal invitación, de viva voz y por escrito, ha de
dirigirse a nuestros Hermanos ancianos o enfermos de la Provincia; a
aquellos Hermanos que dieron tanto al Instituto y que todavía pueden
transformar su edad en don agradable a Dios: a aquellos Hermanos
que, como sabemos, la riqueza de su larga profesión religiosa, "vale
inmensamente más que la agibilidad de los brazos y la exuberancia de las
energías"; a aquellos Hermanos que Dios quiso elegir como miembros
dolientes del cuerpo místico y que aceptando pacientemente su dolor y su
situación elevan a Dios una poderosae solicitud por la beatificación de
nuestro Fundador.
Al principio de octubre
próximo tendremos el Encuentro de los Superiores provinciales con la
Administración General. Sería bonito ofrecerles algunas propuestas para
su estudio. Mientras tanto, pediría a los animador del Cono Sur
que al final del mes de enero de 2005 vivieron tan intensamente los
días del Encuentro con el Hermano Gabriel en Passo Fundo, que nos hagan
llegar las indicaciones o decisiones a las que llegaron, para ser
tenidas en cuenta por otras Provincias.
Estoy considerando la
posibilidad de un encuentro de animadores del viejo continente, para
estudiar, siguiendo lo que, bajo la guía del vicepostulador Hermano
Mario Fierro redactaron ya nuestros Hermanos animadores del Cono Sur
americano: un "Plan de animación de la causa de Beatificación del
Hermano Gabriel Taborin."
Hermanos animadores, me parece
superfluo deciros que acepto gustoso cualquier sugerencia o propuesta
que ayude a dar a conover y amar más al Hermano Gabriel Taborin.
En
el prólogo a las Constituciones leemos:
"El Hermano Gabriel permanece entre nosotros:
te corresponde asegurar su presencia,
realizar y transmitir su mensaje,
multiplicar sus discípulos
por medio de tu vida de fe, esperanza y caridad,
tu diálo constante con Dios,
tu paciencia en las pruebas,
tu entrega total y desinteresada,
tu devoción a Jesús, María y José”
Qué no quede sólo una piadosa exhortación.
En unión a JMJ, os saludo fraternalmente
Hermano
Carlo Ivaldi
Postulador General
Roma, 15 de abril de 2005
P.D. He hecho mención all "PLAN DE ANIMACION PARA
LA CAUSA DE BEATIFICACION DEL VENERABLE HERMANO
GABRIEL TABORIN. Os lo mandaré. Está en español.
El e.mail del animador H. Francisco Javier Núñez es el
siguiente: fnunez3@pie.xtec.es
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El nombre
de los Vice - postuladores |
|
Al Superior Provincial
y
a los Hermanos del Instituto.
Con la presente, os comunico los nombres del Vicepostulador y de los
Animadores Provinciales de la Causa de Beatificación del Hermano Gabriel
Taborin. Son los siguientes:
-
Hermano Mario Fierro: Vice Postulador para la Causa en la Provincia
"Nuestra Señora de Luján" y, al mismo tiempo, el Coordinador en el Sector
"Cono Sur" de América latina.
-
Hermano Teodoro Berzal, Animador de la Causa en la Provincia "Sagrado
Corazón".
-
Hermano José Mario Dipacce, Animador de la Causa en la Provincia “San
José".
-
Hermano Francisco Javier Nuñez, Animador de la Causa en la Provincia
"Nuestra Señora de la Asunción".
-
Hermano Marco Barozzi, Animadorde la Causa en la Provincia “Virgen de
Loreto".
-
Hermano Simón Ouedraogo, Animador de la Causa en la Provincia "Santa Ana".
-
Hermano Ernani Welter, Animador de la Causa en el Viceprovincia "Nuestra
Señora Aparecida".
Al agradecer a estos Hermanos su disponibilidad y el haber aceptado
trabajar en la Causa de Beatificación del Hermano Gabriel Taborin, un
gesto que demuestra la consideración y amor que por él tienen, les pido
que, en sus Provincias respectivas, multipliquen aquellas iniciativas
que mejor den a conocer y amar la persona y carisma de nuestro Fundador.
Pido con inistencia a todos los Hermanos que intensifiquen su oración
hasta conseguir su Beatificación, que lo tengan muy presente y no sólo
durante la novena mensual. Además, os sugiero que propongáis a quienes
sufren alguna dolencia, que se dirijan confiados al Hermano Gabriel
pidiendo su curación e interceda por ellos ante Dios.
Os ruego, además, que cualquier gracia o favor recibido por intercesión
del Hermano Gabriel del que tengáis conocimiento, se lo hagáis llegar al
Animador de la Provincia.
Aunque no veamos los resultados de lo que pedimos, no por ello debemos
cejar en nuestro empeño. Siempre que oramos, Dios interviene de la manera
que más conviene al hombre. ¡Cuánto enfermos, al final de una
peregrinación a un determinado santuario al que se dirigieron para pedir
una curación física, volvieron a casa sin haberlo conseguido pero
dispuestos a sobrellevar animosos su enfermedad.
Por otra parte, no olvidemos que el amor por nuestra vocación de Hermanos
de la Sagrada Familia, un don que hemos recibido y que hace que nos
sintamos hijos espirituales del Hermano Gabriel, nos tiene que comprometer
a conformar nuestra vida al modelo de Hermano por él trazado, y que éste
es nuestro mejor modo de proclamar que es "un verdadero amigo de Dios."
Fraternalmente, en Jesús, María y José
Fratel Carlo Ivaldi
Postulador general
Roma, 8 de marzo de 2005
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Validez de
la Investigación diocesana |
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El 18 junio de este año 2004, en el "Congreso Ordinario",
la Congregación para las Causas de los Santos ha discutido sobre lo
siguiente:
"Si es válida la Investigación Diocesana, que se llevó a cabo en la Curia
Eclesiástica de Azul (Argentina),
sobre el presunto milagro de curación del pequeño Felipe Cifuentes,
atribuida al Venerable Siervo de Dios, Gabriel Taborin, Fundador del
Instituto de los Hermanos de la Sagrada Familia, si los testimonios han sido diligente y correctamente examinados,
y si cuanto se refiere al caso en consideración ha sido analizado según las
normas".
Esta Congregación, además, valorado cuidadosamente lo hecho y
sopesado diligentemente todo,contesta por escrito: AFIRMATIVAMENTE, sobre la validez de la Investigación
Diocesana,
en referencia al caso de que se habla. Cosas contrarias no existen.
Dado en Roma, en la sede
de la misma Congregación, el 18 de junio de 2004.
Giuseppe Card. Saraiva Martins,
Prefecto
Edoardo Nowak, Arzobispo tit. de Luni, Secretario
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Decreto
Super Validitate Processus |
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El 18 de junio de 2004 la "Congregación para
las Causas de los Santos" ha publicado el "Decreto Super
Validitate Processus", es decir, el reconocimiento que el tribunal
de Azul, (Argentina), ha hecho un buen trabajo, y que, por tanto, la
causa del Hermano Gabriel Taborin puede seguir su camino.
Nuestro agradecimiento va dirigido en primer lugar al
Obispo de Azul, mons. Emilio Binchi de Cárcano, y a todos los miembros
del Tribunal eclesiástico diocesano por cuanto han hecho. Damos las
gracias también a los testigos que declararon, por la
disponibilidad demostrada, y sobre todo, queremos dar las gracias al
Hermano Mario Fierro, vicepostulador, por la competencia con la que ha
seguido los trabajos, la previsión de todo lo que podía ayudar a la
causa y su decisión en los momentos delicados, señales ciertas de su
gran amor por nuestro Padre Fundador.
Se ha abierto una puerta pero el camino todavía es largo.
Ahora estamos a la espera de que se asigne el Relator para
proceder a la compilación del "Positio super miro", que en su
primera parte comprenderá:
- Alguno datos biográficos sobre el Hermano
Gabriel Taborin.
- La Informatio, es decir, la valoración
crítica de las pruebas y los elementos formales para un juicio
teológico.
- La exposición cronológica de los
acontecimientos.
Todo este material será examinado primero por 2
Expertos, médicos de oficio, y si su juicio fuera positivo, pasaría a
la Asesoría compuesta por 5 médicos. Si también estos declaran
favorables, pasaría al estudio de los Teólogos.
Roguemos a nuestros Patronos, Jesús, María y José para
que nos sigan asistiendo en la causa de beatificación de quien se
alegraba y decía a sus Hermanos que se alegrasen porque ninguna
Congregación tenía Patronos tan santos como la por él fundada.
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Llevar
por todas partes el buen olor de Jesucristo |
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Queridos
Hermanos
y miembros de las Fraternidades Nazarenas:
Para todos nosotros el mes de noviembre encierra recuerdos de familia,
unos recuerdos de los más queridos y de hondo significado.
Basta con
pensar en el 1º de noviembre, día en que nació el Hermano Gabriel, y en el
día 24 en que pronunció su último SÍ al Padre celeste y lo llamó a gozar
del premio merecido por una vida entregada a su servicio, siempre fiel en
el cumpliendo de su voluntad, a pesar de las muchas dificultades
encontradas.
Las
efemérides del mes de noviembre del 1864, último mes de su vida,
redactadas con una sencillez similar a las "florecillas" de san Francisco,
nos permite acompañar a nuestro Fundador, día a día, hasta el momento de
su sepultura.
En ellas
podemos leer las oraciones que los Hermanos hacían por su curación y la
novena para pedir su recuperación que el obispo de Belley, Mons. De
Langalerie había invitado a hacer a todas las comunidades religiosas de
Belley.
Nos
describen, además, la visita que este Obispo hizo al Hermano Gabriel antes
de partir para su visita pastoral.
Y con ese
estilo sencillo y llano característico al que hemos aludido, nos
encontramos con gestos y palabras del Hermano Gabriel cuando el día
18, víctima de un gran agotamiento que lo obligaría a permanecer en cama
hasta el momento de su muerte, pide al confesor el sacramento de la unción
de los enfermos, porque "debemos arreglar todo para que todo se pueda
cumplir perfectamente"; y, luego, el día 20, manifestaba una gran
alegría por la comunión recibida: "Me siento muy contento. Esta mañana
he recibido a mi Dios, y, ahora, aunque en la cama, he asistido a misa. En
efecto, mientras leías las bellas oraciones del santo sacrificio, mi
espíritu estaba presente en la iglesia y me imaginaba al sacerdote en el
altar". Y el día 21, leemos que ha renovado su consagración a la
Virgen y, ante notario y testigos, firmaba su testamento.
El día 22,
después de haber recibido la indulgencia "in articulo mortis", le oímos
pronunciar la frase que encontramos expuesta en su habitación:
"¡Cuántas gracias Dios me ha concedido en esta habitación. Se lo agradezco
de corazón!"
El día 23,
sintiéndose sumamente cansado, y previendo el final de su vida, su
pensamiento va a sus religiosos que querría tenerlos cerca de sí: "¡Qué
pena que no estén aquí todos esos buenos Hermanos, para poderlos ver por
última vez y darles a todos una última bendición."
Y en ese
estilo propio de las "florecillas", las efemérides describen los últimos
momentos del Hermano Gabriel: a las 3, 30 h. del día 24 de noviembre,
exclama: "Esto se termina", y besa el crucifijo. Y, luego,
pronuncia lo que fueron sus últimas palabras: "El Hermano Raimundo ha
solucionado muy bien las cosas en Chambéry, Por ello estoy realmente
satisfecho".
Una muerte
que, como ya ha sido subrayado por algunos, ante esta última frase parece
estar lejos de una mística y espiritualismos trasnochados. Es reflejo de
una vida totalmente empeñada en vivir las cosas cotidianas, siempre atento
y preocupado por el Instituto que creyó ser obra de Dios, y que tantos
sufrimientos tuvo que padecer por defenderlo; una persona atenta y
sensible a cada gesto de sus Hermanos, preocupada porque desempeñaran bien
su trabajo, en la escuela, en la evangelización, en la administración.
Y un último
detalle del día 26 de noviembre, día de su sepultura: a las 5,30 h. de la
mañana, las campanas de la catedral y de la casa madre anunciaban el
servicio fúnebre; a las horas 6,15 h, el cuerpo del Fundador es
depuesto en el ataúd; a las 7 h., se celebra un solemne funeral con la
presencia de una gran concurrencia de amigos y conocidos.
Por todo
ello, el mes de noviembre es para nosotros no sólo recuerdo sino memorial,
una invitación expresa a mejorar nuestra vida, siguiendo las huellas de
nuestro Fundador.
Y para que se
dé esta mejora, nuestra vida debe estar apoyada en cimientos sólidos y
seguros, en valores que nos lleven a cumplir los compromisos por los que
hemos optado y a esforzarnos por solucionar los problemas propios y de la
humanidad. Y todo eso con comportamientos concretos. Porque, no tenemos
que olvidar, que los valores atraen de por sí, pero no se convierten en
realidad si no están encarnados en personas concretas, que constituyen un
punto de referencia y que convencen con el poder indiscutible que da lo
real, lo que existe, lo que se puede ver, oír, tocar con la mano, (Cf. 1
Jn 1,1). Es, en efecto, este concreto lo que hace a los Santos. Con una
imagen admirable, san Francisco de Sales dijo que la única diferencia
entre el evangelio y la vida de los Santos es la que se da entre una
música escrita y otra cantata".
Por ahí
podemos entender la función pedagógica del recuerdo de nuestro Fundador:
él es la prueba viva de que el evangelio se puede practicar en una
vida sin brillo, que no tiene nada de excepcional, como la de la mayor
parte de nosotros. Y por eso la vida del Hermano Gabriel se convierte en
estímulo para ser imitada en cosas pequeñas, ordinarias e irrelevantes,
nos acompaña en nuestra soledad, dando apoyo con su cercanía a nuestra
debilidad. Estímulo y apoyo: dos palabras de hondo calado espiritual para
el día a día de nuestra existencia y que justifican el sentido de su
memoria.
Como
conclusión a esta presentación, propongo la reflexión sobre un pasaje de
su testamento espiritual, escrito algunos meses antes de morir,
precisamente el 23 agosto del 1864, y que, aunque dirigido a los Hermanos,
también puede decir muchas cosas a los miembros de las Fraternidades
Nazarenas.
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