Mary Carmen es una madre de familia que ha
colaborado y colabora desinteresadamente con el Colegio
"Sagrada Familia"
de Gavà. Coordinadora y Catequista "incansable" de la
etapa de Comuniones y además miembro de la Fraternidad
Nazarena. Raro es que no se la vea
tres o cuatro veces por semana en el colegio. De carácter
"vitalista" hemos querido recoger su valiosa experiencia
en el campo catequético.
-
¿Cuánto tiempo llevas en nuestra familia?
- Veinte años
- Y de ¿catequista?
- Casi ni me acuerdo, es broma. Llevo dieciocho años
colaborando en la Catequesis de Iniciación a la vida
cristiana de los más peques: Catequesis de Primeras
Comuniones.
- Desde tu experiencia ¿qué supone ser
catequista?
- Mi fe no la puedo callar. Tengo que compartirla y
proclamarla. Es lo que me hace feliz. Y creo que es bueno
compartir la fe con todos, peqeños y mayores. Gran ejemplo
tenemos en el Hermano Gabriel. Él nos enseñó a transmitir la
fe en un camino lleno de esperanza en la juventud, y
entiendo la Pastoral como una de las herramientas que puso
en mi camino.
¡Es una vocación! Dios nos llama porque en cierto modo nos
necesita para cumplir una parte del proceso evangelizadador:
hacer llegar a todos el plan de salvación que Jesús
nos enseñó.
-
¿Qué te anima a continuar siéndolo hoy?
-
Aparte de una necesidad personal y una unión permanente con
el Señor por elegirme y encomendarme la más bonita e
importante de las tareas: anunciar a los niños y padres su
mensaje, siento un profundo sentimienro de gratitud y
alegría en mi interior. Doy gracias para que
cada día me considere digna de su confianza.
- Seguramente, después de tantos años
tendrás experiencias de todos los gustos, ¿podrías destacar
alguna?
- Sí, sobre todo, con padres y
familiares el día de la primera comunión de sus hijos puede
llegar a pasar de todo: desde invitar a algún familiar o
amigo a salir fuera de la Capilla a fumar, porque no está
permitido fumar dentro, hasta tener que ser madrina de
Bautismo porque los padrinos no se han acordado de venir.
Advertir que durante la Eucaristía, por muchos enchufes que
haya, no se puede cargar una cámara
de video en el altar. Bien, son anécdotas que,
luego, como bien sabéis, te ríes muchísimo al recordarlas,
pero en el momento lo pasas fatal.
-
¿Por qué esa dedicación tan especial a los más pequeños,
mediante la catequesis de Primera Comunion?
- Los niños te devuelven el cariño
aumentado. Además, te hacen plantearte, mejor dicho
replantearte, tu propia fe a través de sus preguntas, pues
el niño "no se corta", a la hora de presentarte sus dudas, y
más de una vez te pone en algún apurillo al exponerlas de
improviso, con relación a algún tema complicado de la vida
humana y cristiana.
- ¿Supongo que dificultades tampoco habrán
faltado?
- Sí,... al acercarse las Primeras Comuniones sabes que,
dado el índice de práctica religiosa, desgraciadamente, para
muchos niños se trata de la primera y última Comunión (si
Dios no lo remedia por medio de una buena abuelita). No
sé si existen estadísticas, pero me temo que sería muy
triste conocer el porcentaje de niños que ya el Domingo
siguiente al de su Primera Comunión, no van a Misa,
sencillamente porque sus padres tampoco van y no los llevan,
y a esas edades no suelen salir solos a la calle. Los mismos
niños te lo dicen espontáneamente, "mi papa se queda en
casa" y hay que tener en cuenta que el niño tiene al papá y
a la mamá como modelos casi exclusivos de referencia.
-
¿Qué dirías a estos padres?
- Los padres han de complementar la educación de la fe que
ofrece el colegio. Es necesaria su participación en el
proceso de la Catequesis. En todo momento se ha de contar
con su colaboración y es necesaria la coordinación entre los
Hermanos y Catequistas con ellos para, todos juntos, poder
potenciar la vida cristiana de los niños. La iniciación
cristiana no es la meta de la Catequesis; es un itinerario
personal de vida cristiana en el que se inserta el
crecimiento en la fe y
se expresa la maduración cristiana que se
va alcanzando poco a poco.
- ¿Cómo ha ido
enriqueciendo tu vida de fe toda esta labor?
- Me ha enseñado a actuar y
vivir, orar, amar. La experiencia de la fe cristiana te
lleva a amar a los demás como nunca imaginarías.
-
Algún consejo para los catequistas que hace
poco han empezado.
- El único consejo que yo puedo
darles es que se dejen querer por Jesucristo, que la fe a
veces va despacio, pero Dios confia en ellos, que sientan la
importancia de que el mismo Dios los ha escogido a ellos, no
ellos a Dios. Él les enseñará a caminar y crecer como
mensajeros del mandamiento más importante, que es "Amaros
los unos a los otros como yo os he amado".
Muchas gracias Mary Carmen por compartir tu
experiencia de catequista.