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EJERCICIOS ESPIRITUALES JULIO 2008, VALLADOLID
Pilar y Bernardino
Fraternidad de Madrid Nuestra asistencia a estos ejercicios se inició con una recepción, muy calurosa, como cuando te recibe tu familia después de un largo viaje. y continuó con la instalación en nuestras habitaciones, guiados por el Hno Provincial. Todo ello te hace sentir como en tu propia casa, como uno más de los Hermanos.
Ya sé que hemos estado en otros retiros, celebraciones, pero nosotros personalmente no habíamos estado en una celebración de los Hermanos, y en la que nosotros nos integramos, había sido al contrario, los Hermanos se han integrado en las reuniones organizadas por la fraternidades y otros grupos de comunidades. La sensación que te impregna, es sentirse uno más. Los Hermanos de la Sagrada Familia, crean ese clima que te transmite un sentimiento de familiaridad, y sencillez.
Estos ejercicios han supuesto para nosotros, vivir la experiencia, de tener al Señor en el centro de todas las celebraciones, y a nuestro lado, sus discípulos, los Hermanos, que en su día a día, al igual que hacían los discípulos de Jesus, están evangelizando y predicando el evangelio, cada uno en sus diferentes comunidades; realmente ha sido una sensación muy gratificante.
¡ Qué más ejemplo, que más cercanía podemos pedir, con relación a las escenas que leemos en los evangelios, de Jesús con sus discípulos!.
En este ambiente de recogimiento, silencio, e intimidad con el Señor, se han desarrollado estos ejercicios espirituales, y en los que con la ayuda del sacerdote que los dirigía, nos hemos adentrado en la vida oculta de Jesús en Nazaret, y en la vida pública, tratando de meternos en cada una de las escenas, en los personajes, que nos describen los apóstoles, para ver lo que trae detrás y ver lo que arroja en nuestra vida, mirando a Jesús, para aprender cómo nos ama, cómo nos perdona, por muy grande que sea nuestra falta, y como espera una respuesta de nuestra parte.
La cima de nuestra vida es el amor, y el camino que hemos de recorrer, es aquél, en el que nuestra vida vaya configurándose con la de Dios.
Un abrazo fraterno en JMJ
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Lourdes deVivar Mateo
Fraternidad de Madrid
Nunca habíamos acudido, mi marido y yo, a unos Ejercicios Espirituales en época estival. Lo primero que piensas, cuando te enteras de la convocatoria, es: ¿de verdad que se hacen Ejercicios en verano? Y la pregunta siguiente que te planteas es: ¿por qué pensamos que en verano lo religioso no tiene cabida en nuestras vidas?, como si Dios cerrara por vacaciones o como si nosotros no siguiéramos necesitándoLe en esa época. Lo cual nos demuestra que solemos atender a lo espiritual siempre y cuando, esa actividad, esté metida en nuestro organigrama del curso, pero si no…
Bueno, pues después de gestionar unos días de permiso para poder asistir, acudimos, y la experiencia es muy recomendable, para todos. Y ¿por qué? Por muchas razones, pero aquí van unas cuantas:
- Porque dedicamos tiempo a reciclarnos, en todos los sentidos: a nivel profesional, a nivel físico (descansando, divirtiéndonos, revisando nuestra salud…), a cuidar nuestras relaciones sociales,… Pero ¿cuánto tiempo dedicamos a revisar nuestra fe?, ¿cuánto tiempo dedicamos a nuestra relación con Dios, dedicándoLe horas y días, pensando en Él, en lo que desea de nosotros, valorando lo que nos regala diariamente? Pues, si soy cristiano DEBO BUSCAR MOMENTOS PARA REVISAR MI FE.
- Las circunstancias de nuestra vida nos marcan los tiempos de dedicación a la familia, al hogar, al trabajo, a las actividades parroquiales o de formación,.. Tenemos el tiempo demasiado ocupado. LOS EJERCICIOS NOS OFRECEN TIEMPO DE OLVIDARNOS DEL MUNDO Y ESTAR DISPONIBLES PARA DIOS.
- Nuestras prácticas religiosas, durante el curso, están limitadas por el tiempo del que disponemos, ES EL MOMENTO DE VIVIR INTENSAMENTE LA JORNADA COMO CRISTIANOS, participando en los tiempos de Oración Comunitaria (Laudes, Tercia, Vísperas y Completas), asistiendo a la Eucaristía diaria, revisando nuestra vida y acudiendo al sacramento de la Reconciliación, realizando diariamente la adoración al Santísimo,…
- Y ¿cuánto tiempo dedicamos a vivir en Comunidad, compartiendo casa, comida, capilla, sitios de recreo,…? ES UNA ESTUPENDA OCASIÓN DE ENCONTRARNOS CON OTROS HERMANOS Y HERMANAS QUE TAMBIÉN QUIEREN A DIOS E INTENTAN SEGUIRLE .
- Por último, podríamos hacernos una pregunta ¿cuánto dependemos de la vida que tenemos y de los demás? O dicho de otra manera ¿cómo de esclavizados estamos al mundo, a las cosas que tenemos, a nuestros amigos, nuestras comunidades,…, que nos impide estar unos días lejos de ellos?. ES UN BUEN MOMENTO PARA SENTIR Y CULTIVAR AQUELLO QUE ES LO IMPORTANTE PARA NUESTRA PAZ INTERIOR Y NUESTRA FELICIDAD, EL AMOR DE DIOS.
IMÁGENES PARA RECORDAR:
- Acudimos a los Ejercicios Espirituales: Hermanos de la Sagrada Familia, incluso aquellos menos jóvenes que disfrutan ya del colegio de Valladolid como casa de descanso, y laicos, tres matrimonios y dos jóvenes. UNA BUENA FRANJA DE AÑOS.
- Los Ejercicios se iban a desarrollar en silencio, pero, cada vez que íbamos incorporándonos a ellos, inevitablemente rompíamos el silencio, con los saludos afectuosos y la toma de contacto entre nosotros, lógico después de algún tiempo sin habernos visto; pero además, no faltaban ocasiones en que podía más nuestra necesidad de comunicación, unas veces con pretextos como los quehaceres entorno a la comida o también por la necesidad de comunicar las experiencias sobre los Ejercicios que estábamos viviendo. Alguien, en alguna ocasión, tuvo la gentileza de advertirnos de que estábamos saliéndonos de lo establecido, y se lo agradecimos, entendiendo que el silencio sería bueno para todos.
- ¡Qué bueno sabe todo, en las comidas, cuando hay alguien ajeno que se encarga de prepararlo! Además, en el comedor, se veía la disposición general para atender los deseos de los demás y colaborar en pequeñas tareas de recoger la mesa, aunque unos más que otros, porque algunos angelitos, con nombres de Hermanos, dedicaban su jornada a preparar, con minuciosidad y sin descanso, todo lo necesario para atendernos a los demás.
- Con puntualidad inglesa acudíamos a cada una de las actividades programadas. Era increíble comprobar que los primeros en llegar al aula, casi siempre, si no había desaconsejado su asistencia el médico o el Hermano Provincial, eran los Hermanos mayores, y lo hacían algunos motorizados, con su silla eléctrica o su andador, y siempre con un cuaderno y bolígrafo. Buen testimonio de perseverancia y constancia.
- Cuando tocaba reflexión, los lugares más concurridos eran los jardines y el paseo de entrada a la finca, “camino del colesterol”, en donde nos encontrábamos, inmersos en nuestras meditaciones, procurando estirar las piernas para no quedarnos entumecidos. Al cruzarnos en el camino intercambiábamos saludos, silencios y sonrisas de complicidad, pero procurábamos no interrumpir nuestro diálogo con Dios.
- Otros momentos muy importantes y celebrados eran el rezo de las Horas, la Adoración al Santísimo, meditación sobre la Sagrada Familia y la Eucaristía. También para estos quehaceres había ángeles, nunca les veíamos hacerlo, que trabajaban para preparar bien estos momentos: altar, canciones, fotocopias con los rezos (para los que todavía somos ignorantes en el uso del Diurnal), todo a punto para que, cuando asistiéramos a los rezos, nos metiéramos de lleno en ellos, y nuestro espíritu se esponjara. GRACIAS POR TODO ELLO, PORQUE NOS AYUDÓ A DISFRUTAR DE DIOS.
- El patio central era también un lugar de encuentro, sobretodo a partir de las ocho de la tarde; descubrimos, por indicación de algún Hermano, que estaba familiarizado con ello, el ciclo vital de la naturaleza, en concreto de los pavos y pavas reales, que todos los días eran fieles al mensaje genético que Dios Creador ha grabado en todas sus criaturas, y que, en el caso de estos animales, les inducía a volar, sí a volar, y con su prole, a las ramas de los enormes árboles que allí hay, y situarse cada familia en un lugar determinado para dormir, casi acompasadamente al tiempo que se ponía el sol. ¡GRANDE ES NUESTRO DIOS! BENDITO SEA.
- Los momentos de intercambio de experiencias también fueron fenomenales, ¡qué poco tiempo tenemos para hablar de aquello que nos ha cambiado la vida y compartirlo con los demás!, por lo menos en esta ocasión hubo tiempo y fue muy enriquecedor conocer cómo a cada uno de nosotros nos ha ido llamando Dios, de maneras muy distintas, y cómo nos sigue llamando, sólo tenemos que tener el corazón y los oídos muy abiertos. GRACIAS SEÑOR PORQUE TE HEMOS VISTO MUY DENTRO DEL CORAZÓN Y DE LA VIDA DE NUESTROS HERMANOS, Y UNA PETICIÓN, NO DEJES DE LLAMARNOS Y DE AMARNOS, A PESAR DE NUESTRAS FLAQUEZAS.
- Y ¿qué nos trajimos de Valladolid? La certeza del Amor de Dios, que se ha mostrado a través de nuestros hermanos, la Paz porque no nos sentimos solos, estamos unidos a Él, y la Esperanza de que Dios nos quiere cerca y cuenta con nosotros. SEGUIREMOS OTEANDO EL HORIZONTE Y DIOS NOS IRÁ GUIANDO.
- Un recuerdo muy especial para los Hermanos mayores; les damos las gracias por no mostrar cansancio ni en su vida personal, a pesar de que puedan sufrir achaques físicos, ni en su vida espiritual, que mantienen en forma: asistiendo a los Ejercicios Espirituales, estando atentos a las necesidades de los demás y acudiendo a satisfacerlas con sus responsabilidades diarias, que son muchas y variadas, ofreciendo su pasado, de forma, que son un referente para otros menos mayores. Ellos nos han demostrado su fidelidad a Dios y se mantienen jóvenes entusiastas de su causa, y NOS DICEN, CON SU VIDA, QUE NUNCA DEJARÁN DE AMAR A DIOS, SIEMPRE CONSAGRADOS A ÉL. |