COMUNICADOS DEL CENTRO

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 Nº 1

A LOS COLABORADORES DEL CENTRO DE ESPIRITUALIDAD

 En primer lugar reiteramos el agradecimiento a todos vosotros por haber aceptado participar de modo estable en en Centro de Espiritualidad como colaboradores.

 El objeto de esta comunicación es proponer algunas indicaciones que puedan orientar el trabajo del grupo.

 

Un espíritu

Se trata compartir, aportando con sencillez, lo que cada uno pueda en el campo de  espiritualidad del Instituto de los Hermanos de la Sagrada Familia.

El « espíritu de familia », nucleo existencial de nuestra espiritualidad, es también el estilo de participación en la reflexión y el trabajo del Centro de Espiritualidad.

 

Unas relaciones

Nuestra organización es muy sencilla.

Como sabéis, existe un Equipo de Coordinación al que podéis hacer referencia para todas las cuestiones relacionadas con el Centro.

Pero es también importante la relación de los colaboradores entre sí.

Por el momento, aparte las reuniones del equipo de coordinación, no están previstos otros tipos de encuentros .

 

Unas actividades

- Se orientan en una doble dirección  

1) Del lugar concreto donde vive cada colaborador (casa, comunidad, Provincia, familia, centro educativo…), iglesia local,  sociedad etc. hacia el centro de Espiritualidad/

            - captar las ideas, proyectos, propuestas, sensibilidades que puedans interesar a todos (en el campo de la espiritualidad) y transmitirlas.

            - proponer, con el acuerdo de los Superiores, alguna actividad del Centro destinada a algún grupo del entorno donde uno vive.

            - tendremos una atención especial hacia la formación 

2) Desde el Centro de Espiritualidad al lugar donde uno vive :

            - entender y hacerse cargo de los proyectos que el Centro tiene entre manos

            - colaborar en la elaboración, redacción y traducción de los textos

            - colaborar en las actividades que el Centro realice en donde uno vive

 

 Una comunicación

 

La comunicación puede hacerse directamente al responsable del Equipo de Coordinación.

Los contactos escritos se efectuarán normalmente por correo electrónico.

El lugar de expresión del Centro es la sección que tiene ya asignada en la página web del Instituto : fsfbelley.net

 

ÉQUIPo DE COORDINACIÓN.

Hno. Teodoro Berzal  bhnoteodoro@hotmail.com
Hno. Lino Da Campo      LIZIAL14@fratellidellasacrafamiglia.191.it
Hno. Enzo Biemmi       biemmie@tin.it
Hno. Luciano Zanin luciano1850@virgilio.it

 

 GRUPO DE COLABORADORES.

Francia  
   Bruno Michallat   freres.stefamille@orange.fr
   Michel Bois freres.stefamille@orange.fr
Uruguay  
   Eduardo Semproni   zoilo61@hotmail.com
   Rosa Ramos   rosarc@montevideo.com.uy
España  
   José María Esgueva   jmesgueva@hotmail.com
   Andrés Galindo   andresgalindo@safahermanos.org
   Fernando Cob fernandocob@yahoo.es
   Tomás Bonich tbonich@xtec.cat
Italie  
   Delio da Campo deliofsf@gmail.com
   Mauro Romano    fratelm@yahoo.it
   Alberta Sciachi    sciachi@aiop.it
   Marco Bertinetti   marcobte@virgilio.it
Argentina  
   Juan Carlos León juancarloshsf@hotmail.com
   Fernando León ferleon30@gmail.com
   Carlos Raco cracohsf@hotmail.com
   Mónica Martínez de Colombano    monicamartinez3f@hotmail.com
   Sergio y Viviana di Martino losmartino@arnet.com.ar
Burkina Faso  
   Sylvain Zougrana pompa.volanta@fasonet.br
   Edouard Guissou freredouardg2@yahoo.fr@fasonet.br
Brasil  
   Jorge Wholfart ir.jorge@yahoo.com.br
   Sergio Rockenbach safasergio@gmail.com
Ecuador  
Daniel Zúñiga danielsafa@hmail.com

  

N.B./ Esta lista no es todavía definitiva. Algún otro nombre puede añadirse. La puerta quedará siempre abierta.

 

Unos Proyectos

            Recordamos los que habíamos mandado en la primera comunicación :

Los tres proyectos indicados por el Capítulo General:

- Elaborar un manual de espiritualidad: En los meses próximos, se escribirá un borrador que pueda servir de documento de base para una primera consulta al grupo de los colaboradores, y a algunos expertos, y, en un segundo tiempo, para ser presentado al conjunto del Instituto; se quiere que la elaboración de este texto sea ya un momento de animación.

N.B./ Así pues, quienes tengáis alguna sugerencia sobre la estructura, el estilo, los contenidos del Manual de Espiritualidad del Instituto estáis invitados a transmitirlos próximamente. Dada la naturaleza de este texto, es una importante colaboración la que se pide. Tomaremos como punto de referencia inicial el esquema que conocemos y que enviamos, pero puede ser transformado, si se cree conveniente.

  - Elaborar un manual de la historia del Instituto. Este proyecto será puesto en marcha a continuación del manual de espiritualidad; pero ya desde ahora se empezará la búsqueda de materiales y la elaboración de criterios para escribir este texto.

- La edición de los textos de Hermano Gabriel Taborin. Nos pondremos en contacto con la sociedad "Mnémotique", colaboradora del Centro Informático de la abadía de Maredsous (Bélgica), para hacer un peritaje de nuestros archivos y para elaborar proyectos de archivo, de conservación y de edición.

N.B./ El día 1 de febrero hubo ya un primer contacto con uno de los responsables de Maredsous. Estuvo en la casa Gabriel Taborin de Belley viendo nuestro Archivo. Está elaborando algunas propuestas de edición.

 

De inmediato.

   Los cristianos estamos invitados en los meses que vienen a prestar una atención especial a la "Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia", tema del próximo Sínodo de los Obispos. En armonía con las preguntas del documento de reflexión del Sínodo (Lineamenta), y de la última Circular del Fr. Lino Da Campo, el Centro de Espiritualidad propone que los Hermanos y las personas que se sienten cercanas al Instituto se hagan estas dos preguntas:

- ¿Cuáles son los pasajes de la Palabra de Dios que tocan de más cerca a la espiritualidad de nuestro Instituto?

- ¿Cómo leer y escuchar la Palabra de Dios a partir del misterio de Nazaret?

   Las respuestas y las reflexiones entorno a estas dos preguntas pueden animar un diálogo de Instituto que alimente nuestra vida diaria y que ponga un fundamento sólido a la elaboración del manual de espiritualidad.

 

N.B./ Si alguno se anima a enviar un comentario “nazareno” al evangelio del domingo, podemos colocarlo en la pagina Web.

 

   Cercanos ya a la Pascua, el “equipo de coordinación" desea a todos una feliz celebración de “la victoria pascual de Cristo, origen de su fraternidad” (Constituciones 136).

   Por el Equipo de Coordinación

Hno. Teodoro Berzal

Belley febrero 2008

      

 Nº 2

El grupo de colaboradores está formado y tenemos un objetivo inmediato: la redacción de un manual de espiritualidad del Instituto.

Enviamos en esta comunicación, que es complementaria de la precedente:

1)      Algunos criterios para la redacción del manual

2)      El ya conocido esquema de base del que partimos ( que puede ser modificado).

3)      Lo que puede ser el primer punto o introducción (en una redacción provisional). La redacción aproximada y también provisional de algunos de los primeros puntos (el texto en lengua española puede ser accesible a casi todos los colaboradores)

  Así pues, el camino está abierto y cada uno está invitado a colaborar según sus posibilidades: sugerencias, redacción de alguno de las partes o de algún punto que le resulte más familiar, etc.

 

 1)  ALGUNOS CRITERIOS PARA LA REDACCION DEL MANUAL

-         Un texto sintético, pero completo; con bases sólidas, pero sin gran desarrollo doctrinal.

-         Destinado tanto a los Hermanos como a los Laicos

-         Que indique la relación entre la espiritualidad cristiana y la propia del Instituto

-         Que invite al crecimiento y maduración en los diversos aspectos de la vida cristiana

-         Que sea respetuoso con las fuentes y al mismo tiempo esté redactado en un leguaje actual

-         Un texto que esté abierto a otros textos de referencia: Sagrada Escritura, documentos de la Iglesia y del

           Instituto etc.

-         Cuantos más intervengan en la elaboración, más rico será en matices, aunque habrá que armonizarlos.

-         Que sea fruto no sólo de la reflexión sino también de la oración y el discenimiento bajo la guía del Espíritu

           Santo.

 

 2) LA ESPIRITUALIDAD DEL INSTITUTO DE LOS HERMANOS DE LA SAGRADA FAMILIA. 

  1. Naturaleza .

- Una espiritualidad consiste en vivir la vida cristiana bajo la acción del Espíritu Santo con la tonalidad particular que comporta el don recibido de él.  

 

2. Fuentes vivas.

-         La liturgia (celebración de los sacramentos, oración) 

o       Los sacramentos de la vida cotidiana del  cristiano (eucaristía-reconciliación) 

-         La Palabra de Dios 

o       Evangelios de la infancia de Cristo 

o       Algunos pasajes del AT y el N.T. 

-         La experiencia de vida 

o        La vida y el mensaje del Hno Gabriel Taborin: 

§         portador del don 

§         ejemplo de vida: animador 

- La historia y la vida actual del instituto 

- La regla de vida 

- La vida y las enseñanzas de la Iglesia 

o       Algunas opciones y temas: vida consagrada, laicos, pastoral de la educación, catequesis, liturgia, familia, misionera, pobres,… 

- El mundo y las diversas culturas con sus valores y sus carencias

 

3. Contenidos. 

a. La imagen de Dios: "comunidad de amor", "familia" (Trinidad) 

b. El misterio de Nazaret: Jesús, Maria y José como familia  ("Bajo el humilde techo... "): 

c. L' existencia cristiana inspirada en Nazaret

  -         En. Nazaret se oraba

o        dimensión de transcendencia - fe 

§          ser hijos/hijas 

  -         En Nazaret se trabajaba

o       dimensión de encarnación - esperanza 

§          ser hombres/mujeres 

  -         En Nazaret se amaba 

o       dimensión de comunión - caridad 

o       ser hermanos/hermanas 

d. Algunas actitudes características: sencillez, humildad, unión, obediencia, generosidad 

 

4. Métodos.

- la vida cotidiana en todas sus dimensiones guiada por el espíritu de familia 

- la lectura y meditación de todo el evangelio a la luz del misterio de Nazaret 

- la interpretación y discernimiento de los signos de los tiempos con ojos nazarenos 

- la construcción de la comunidad a través de la reunión comunitaria y el proyecto de vida 

- las actividades de la misión (compartida entre religiosos, laico y sacerdotes) e integradas en la iglesia local y en

   la sociedad (en los ámbitos de la educación cristiana, de la catequesis, de la animación litúrgica) y con una

   atención especial a los más necesitados. 

- la formación según el carisma del Instituto: guía de formación 

 

5. Finalidad: 

  Responder comunitariamente a la llamada a la santidad recibida en el bautismo .

  

3) LA ESPIRITUALIDAD DEL INSTITUTO DE LOS HERMANOS DE LA SAGRADA FAMILIA. 

1. Introducción: una espiritualidad. 

  La espiritualidad es el cultivo de la vida espiritual. Se trata, ante todo, de la experiencia de vida de una persona o de un grupo. Por espiritualidad entendemos el principio unificador y dinamizador de todas las dimensiones de la persona que le lleva a la plena realización de sí misma, en comunión con los demás, y a la transformación positiva de su entorno.

  Hay diversas maneras de entender la espiritualidad según las diversas concepciones del hombre, del mundo, de la transcendencia... Toda espiritualidad tiene una base humana. La espíritualidad cristiana es la manera de vivir en la Iglesia, bajo la acción del Espíritu Santo, una existencia que transparenta la vida de Jesucristo en su relación al Padre, a los hombres y al mundo, en unas condiciones concretas.

  Existen múltiples formas de vivir la existencia cristiana en función de las características personales y sociales, históricas y culturales. Entre la unidad de la vida cristiana en sus rasgos esenciales y la ilimitada variedad de las maneras individuales de encarnarla, se dan afinidades de grupos, de momentos históricos, de estados de vida, etc. que permiten hablar de espiritualidad ceistiana en plural. Sin embargo, sólo recientemente se ha aplicado en la Iglesia el término de espiritualidad para sesignar esa diversidad de formas.

  La diversificación tiene su origen en el evangelio y en la mutiplicidad de los carismas del Espíritu Santo.

  En efecto, el único evangelio de Jesucristo se nos ha transmitido ya en cuatro “evangelios” con caracteristicas bien diferenciadas, no sólo en su estilo de narrar los acontecimeintos de la vida de Jesús, sino en cuanto a las comunidades de origen y de destino, los tetimonios y visiones que ofrecen sobre el contenido del mensaje cristiano, etc. Por otra parte el mismo evangelio ha sido vivido a lo largo de la historia por personas y grupos de muy distintas formas abriendo caminos muy variados para encarnar su inagotable riqueza.

  San Pablo, que afirma con fuerza la unidad de la salvación por la fe en Cristo, presenta en una misma expresión la variedad de los dones del Espíritu: “Un solo Señor, una fe, un bautismo, un dios y Padre de todos, que está sobre todos y en todos. A cada uno de nosotros ha sido dada la gracia en la medida del don de Cristo” Ef 4, 5-6). “Hay diversidad de dones, pero uno mismo es el Espíritu. Hay diversidad de ministerios, pero uno mismo es el Señor. Hay diversidad de operaciones, pero uno mismo es Dios, que obra todas las cosas en todos. Y a cada uno se le otortga la manifestación del Espíritu para común utilidad” (1Cor 12, 4). Tales carismas, sobre todo los que fundan los ministerios, llevan consigo una vocación que pide una modalidad peculiar de vivir el misterio cristiano y de situarse en la comunidad cristiana.

  La llamada a la santidad cristiana comporta esa misma tensión entre la unidad y la pluriformidad en la vida cristiana. “Una misma es la santidad que cultivan en cualquier clase de vida y de profesión los que son guiados por el Espíritu de Dios y, obedeciendo a la voz del Padre, adorando a Dios y al Padre en espíritu y verdad, siguen a Cristo pobre, humilde y cargado con la cruz, para merecer la participación de su gloria. Según eso, cada uno según los propios dones y las gracias recibidas, debe caminar sin vacilación por el camino de la fe viva, que excita la esperanza y obra por la caridad” (L. G. 41).

  Así pues, una espiritualidad consiste en vivir la vida cristiana bajo la acción del Espíritu Santo con la tonalidad particular que comporta el don recibido de él.

  Una espiritualidad puede presentarse en diversos grados de elaboración. Está ante todo el nivel fundamental que es el de la experiencia individual o colectiva. La espiritualidad se vive y se expresa esponteamente bajo la acción del Espíritu Santo sin ninguna pretensión de estructuración. Pero poco a poco a lo largo de la historia de un grupo y refiriéndose siempre a las experiencias originarias y fundantes, se elaboran criterios y normas de vida, se perciben sintonías evangélicas y fundamentos doctrinales de algunos de sus aspectos. Finalmente puede llegarse a síntesis orgánicas y más elaboradas que orientan en el camino de la vida cristiana hacia la santidad. En la Iglesia han surgido a lo largo de la historia las llamadas “escuelas de espiritualidad” en torno a figuras relevantes como San Francisco de Asís, San Juan de la Cruz, la Francisco de Sales o San Alfonso de Ligorio. Puede hablarse también de una escuela agustiniana, benedictina, ignaciana etc. Una escuela de espiritualidad supone una fuerte personalidad carismática en los orígenes, una larga y amplia continuidad en el tiempo y una sistematización doctrinal bien fundamentada.

  Muchos Institutos religiosos y algunos movimientos eclesiales actuales han insertado su espiritualidad en una de las escuelas o corrientes de espiritualidad existentes en la Iglesia matizádola con un “espíritu propio”. Otros se han mantenido más autónomos, intentando recabar de un punto focal (misterio de la vida de Cristo, virtud cristiana, etc.) indicaciones caracterizadoras de los diversos aspectos de la vida cristiana y orientaciones para llegar a su plenitud, sin que por ello pueda hablarse de verdaderas espiritualidades en el sentido estricto del término. Este parece ser el caso del Instituto de los Hermanos de la Sagrada Familia.

  Inspirándose en la vida y los escritos del Hno. Gabriel Taborin, y en continuidad con su historia, el Instituto de los Hermanos de la Sagrada Familia, presenta a la Sagrada Familia de Nazaret como inspiradora del estilo de vida de los Hermnos y de las personas que desean compartir su espiritualidad y su misión: “La vida de Jesús, María y José, como familia, será siempre su punto de referencia.... Esta espiritualidad nazarena animará toda su vida” (C. 7).

 

  Los pasos más significativos en la elaboración de la espiritualidad del Instituto han sido:

- La experiencia de vida y de fraternidad del Hno. Gabriel y de los primeros Hermanos.

- La designación de la Sagrada Familia como patrona del Instituto

- La redacción de la Regla de vida del Instituto con las motivaciones y explicaciones sobre los diferentes aspectos de la vida de los Hermanos.

- La sintesis de la espiritualidad en el lema: “En Nazaret se oraba, se trabajaba y se amaba” (Hno. Amadeo°)

- Las explicaciones sobre el espíritu de familia y la espiritualidad dadas por el Hno Esteban Baffert y otros Hermanos.

- Le reformulación de la espiritualidad del Instituto en las Constituciones y otros documentos después del Vaticano II

- La perspectiva actual de compartir la espiritualidad y misión entre Hermanos y laicos.

   En el camino recorrido por el Instituto pueden distinguirse tres etapas, sin que pueda establecerse una sucesión que las limite con precisión en el tiempo ni en el contenido. Puede hablarse de una fase “devocional” en la que el elemento caracterizador, sin descartar los otros, era la invocación; una fase “imitativa”, en la que se insitía sobre todo en el aspecto moral y ascético de considerar a la Sagrada Familia como modelo; y finalmente una fase en la que se intenta vivir una espiritualidad en la que todos los aspectos de la vida queden impregnados por el misterio de Nazareth.

   En los últimos años una orientación importante dada por la Iglesia a los institutos religiosos y asumida por el nuestro, ha sido la de compartir la espiritualidad y la misión con los laicos. Esto implica una reelaboración de la espiritualidad de manera que pueda ser vivida no solo en la forma de vida religiosa laical (puesto que se trata de un Instituto de vida religiosa laical), sino también en la forma de vida laical secular (en las diversas modalidades de la vida de los laicos). 

   Las expresiones y los textos en que se ha plasmado la espiritualidad del Instituto reflejan la mentalidad y formas de expresión utilizadas en la Iglesia a lo largo de los años, por ello habrá que estar continuamente atentos para distinguir en lo posible el contenido del mensaje y las formas de expresión.

 

2. Fuentes vivas. 
     La espiritualidad del Instituto de los Hermanos de la Sagrada Familia brota de las mismas fuentes que toda vida cristiana: los Sacramentos, la Palabra de Dios, la Oración y la vida misma en todas sus relaciones y manifestaciones. Nuestra espiritualidad pone el acento sobre algunos de sus elementos contribuyendo así a crear su originalidad y un dinamismo propio.

 

2.1 La liturgia (los Sacramentos, la Palabra de Dios, la Oración) . 

    En la liturgia, cumbre y fuente de la vida eclesial, la Iglesia celebra principalmente el misterio pascual por el que Cristo realiza la obra de la salvación. En ella se manifiesta también la genuina naturaleza de la Iglesia, Cuerpo de Cristo y pueblo de Dios, llamado a ser signo y vínculo de unidad para la humanidad y colaborador en la construcción del Reino de Dios.

    A lo largo del año litúrgico se desarrolla todo el misterio de Cristo, desde la Encarnación y la Navidad hasta la Ascensión, Pentecostés y la expectativa de la dichosa esperanza y venida del Señor. “Celebran especialmente la victoria pascual de Cristo, origen de su fraternidad. Igualmente, durante el tiempo de Navidad, participan con alegría de la intimidad familiar de Jesús, María y José. C. 136

    La fuerte sensibilidad litúrgica del Hno. Gabriel, su colaboración en las celebraciones a lo largo de toda su vida, desde su condición laical, inspiran la participación y acción en la liturgia de todos los que comparten su carisma.

 

2.1.1 Los sacramentos. 

    Parte esencial y preponderante de la liturgia son los sacramentos. Su celebración marca la vida entera del cristiano. “Los siete sacramentos corresponden a todas las etapas y todos los momentos importantes de la vida del cristiano: dan nacimiento y crecimiento, curación y misión a la vida de fe de los cristianos. Hay aquí una cierta semejanza entre las etapas de la vida natural y las etapas de la vida espiritual”. CIC 1210.

    La espiritualidad del Instituto lleva a vivir con mayor intensidad la relación concreta de los Sacramentos con el misterio de la Encarnación y la valoración de su inserción en la vida cotidiana del cristiano.

 

2.1.2 La Eucaristía. 

    La Eucaristía, sacramento de la presencia de Cristo, es el corazón de toda comunidad. "La Eucaristía significa y realiza la comunión de vida con Dios y la unidad del Pueblo de Dios por las que la Iglesia es ella misma. En ella se encuentra a la vez la cumbre de la acción por la que, en Cristo, Dios santifica al mundo, y del culto que en el Espíritu Santo los hombres dan a Cristo y por él al Padre. Finalmente, por la celebración eucarística nos unimos ya a la liturgia del cielo y anticipamos la vida eterna cuando Dios será todo en todos En resumen, la Eucaristía es el compendio y la suma de nuestra fe: "Nuestra manera de pensar armoniza con la Eucaristía, y a su vez la Eucaristía confirma nuestra manera de pensar ". (CIC 1325-1327)

    La espiritualidad del Instituto subraya la relación entre los misterios de La Eucaristía y de la Encarnación. Eucaristía prolonga a lo largo de los siglos el misterio de Nazaret, superando los límites de tiempo y de espacio y haciéndonoslo siempre presente y actual. La entrada de Dios en la historia humana continúa realizándose mediante la celebración de la Eucaristía y a través de ella acompaña a la Iglesia y a la humanidad hasta el fin de los tiempos.

    Los mismos elementos materiales elegidos por el Señor, el pan y el vino, nos dicen algo de la inmediatez, de la sencillez y humildad del misterio de Nazaret. Son elementos que no faltan en la vida de cada día, sin descartar por ello el sentido de fiesta. Lo mismo hay que decir de los gestos, las posturas, las acciones litúrgicas de la celebración eucarística, que pretenden ayudarnos a que nos reconozcamos como la familia de los hijos de Dios reunida en torno a su mesa.

    La Iglesia ha empleado durante mucho tiempo, incluso en la liturgia, la expresión “Dios escondido” tomada del profeta Isaías (“Es verdad: Tú eres un Dios escondido, el Dios de Israel, el Salvador”,  45, 15) aplicándola tanto al misterio de Nazaret como al misterio de la Eucaristía. En el primero subraya la “vida escondida” de Jesús con relación a su "vida pública” y también su condición humana respecto al Verbo en la Trinidad. En la Eucaristía, pone de manifiesto el contraste entre la apariencia de las especies sacramentales y la realidad de la presencia de Cristo. En ambos casos se nos invita a la humildad y sencillez de los pastores que acudieron a Belén y supieron descubrir con fe y amor al Salvador del mundo con María y José.

    El Hno. Amadeo dice que la fundación del Instituto se debe al amor del Hno. Gabriel por la Eucaristía.

    La finalidad de la animación laical del Hno. Gabriel era conducir al pueblo de Dios a la Eucaristía. Ya en la edad infantil, asumiendo el clima de clandestinidad que suponían ciertas celebraciones en la época revolucionaria, y luego pasando de los juegos a una verdadera responsabilidad de animación cristiana en su parroquia natal, podemos decir que el conjunto de sus actividades consistía en reunir, preparar, catequizar a sus compañeros, e incluso a las personas adultas, para facilitar su encuentro con el Señor, sobre todo en la celebración eucarística.

  En su período de actividad itinerante, el Hno. Gabriel, mientras trató de poner los cimientos de su Congregación, entre sus actividades catequísticas tenía como especialidad la de preparar los niños a la primera comunión y la animación de la asamblea litúrgica. En sus libros dedicados a los alumnos de las escuelas de los Hermanos, en los destinados a las familias e incluso en los dirigidos a los Hermanos, nunca falta una parte con comentarios sobre el misterio eucarístico, avisos y orientaciones, textos y cantos para promover la participación en las celebraciones. Sabemos también cuánto influyó su experiencia personal de preparar todo lo relacionado con las celebraciones litúrgicas (limpieza y ornamentación de la iglesia, preparación de las ceremonias) y de animación (catequesis litúrgica, asistencia al celebrante, canto) en la definición de su carisma y en la identidad de su Instituto. Fue precisamente ese aspecto del carisma una de las razones que en varias ocasiones impidió la fusión con algunas instituciones que compartían otros aspectos de la misión como la educación cristiana y la catequesis.

  Para los Hermanos la celebración de la Eucaristía es el acto más expresivo de su consagración religiosa y de su incorporación al misterio pascual de Cristo. (C. 132). Esta centralidad de la Eucaristía en la vida del cristiano y del religioso es puesta de manifiesto en las orientaciones que la Iglesia da a los religiosos. Entre otras muchas, elegimos estas palabras de Pablo VI: “Reunidas en el nombre de Cristo, vuestras comunidades tienen como centro la Eucaristía, sacramento del amor, signo de unidad, vínculo de caridad. Es, pues, conveniente que ellas se encuentren visiblemente reunidas en torno al altar , donde la presencia de la Sagrada Eucaristía expresa y realiza a la vez lo que debe ser la principal misión de toda familia religiosa, como también de toda asamblea cristiana”(Evangelica Testificatio, 48).

  Sin olvidar la finalidad principal de conservar la Eucaristía para llevarla a los enfermos y su relación con la celebración, la Iglesia invita a los fieles a la adoración silenciosa ante ella (Cf. Eucharisticum mysterium, 50) y lo hace de modo especial a las personas consagradas. Es en esos momentos de diálogo personal con el Señor en donde se aprende poco a poco la familiaridad con Él, y de donde nace la fuerza para la verdadera acción apostólica y para la construcción de la comunidad. (cf. La vida fraterna en comunidad n. 12 y 14). Las Constituciones piden que cada día los Hermanos participen en la celebración eucarística y hagan una visita al Santísimo Sacramento (art. 131).

 

2.1.3 La reconciliación. 

  “El sacramento de la reconciliación actualiza la fiesta que el Padre de familia celebra cuando sus hijos vuelven a El” (C. 133

  “Por los sacramentos de la iniciación cristiana, el hombre recibe la vida nueva de Cristo. Ahora bien, esta vida la llevamos en "vasos de barro" (2 Co 4,7). Actualmente está todavía "escondida con Cristo en Dios" (Col 3,3). Nos hallamos aún en "nuestra morada terrena" (2 Co 5,1), sometida al sufrimiento, a la enfermedad y a la muerte. Esta vida nueva de hijo de Dios puede ser debilitada e incluso perdida por el pecado. La conversión a Cristo, el nuevo nacimiento por el Bautismo, el don del Espíritu Santo, el Cuerpo y la Sangre de Cristo recibidos como alimento nos han hecho "santos e inmaculados ante él" (Ef 1,4), como la Iglesia misma, esposa de Cristo, es "santa e inmaculada ante él" (Ef 5,27). Sin embargo, la vida nueva recibida en la iniciación cristiana no suprimió la fragilidad y la debilidad de la naturaleza humana, ni la inclinación al pecado que la tradición llama concupiscencia, y que permanece en los bautizados a fin de que sirva de prueba en ellos en el combate de la vida cristiana ayudados por la gracia de Dios. Esta lucha es la de la conversión con miras a la santidad y la vida eterna a la que el Señor no cesa de llamarnos”. (CIC 1420)

 “Los Hermanos tienen presente que perdonar a los otros es condición para ser perdonados por Dios. Su esfuerzo de conversión llega a ser encuentro más íntimo con Dios, reconciliación fraterna, inserción más profunda en el Cuerpo de Cristo y llamada a una superación continua. Para fortalecer su fraternidad organizan celebraciones comunitarias de la penitencia” (C. 133)

 

2.1.4 La Eucaristía y la Reconciliación, sacramentos de la vida cotidiana del cristiano. 

  La Eucaristía y la reconciliación son los sacramentos de la vida cotidiana del cristiano. Desde el misterio de Nazaret, que tiene a valorizar los gestos y las acciones de la vida ordinaria como lugares de encuentro con el Dios escondido en la historia, la constante participación en ambos sacramentos queda así valorizada.

  “La Eucaristía y la Reconciliación son los dos sacramentos de la cotidianidad cristiana y ambos se reclaman mutuamente. La Eucaristía es sacrificio de reconciliación y de alabanza, pero sólo se puede acceder a él con un corazón reconciliado, es decir, después de remover los obstáculos que se oponen a la comunión con el Padre y con los hermanos. Para que la Eucaristía produzca todo su fruto de vida, es necesario acoger la continua invitación del Señor a la conversión. Por otra parte la Eucaristía nos remite constantemente al sacramento de la reconciliación y a la penitencia. Desde la plenitud de vida que se nos ofrece en la Eucaristía, tomamos una mayor conciencia de nuestras limitaciones y pecados, de todo aquello que en nuestra vida personal y comunitaria es discordante con el sacramento que celebramos. De aquí nace el sentido del esfuerzo que tiene el combate espiritual y ascético para caminar en renovada fidelidad al Señor y a los hermanos”.

Hno. Teodoro Berzal

Belley marzo 2008

 Nº 3

A los colaboradores del Centro de Espiritualidad:

El comité de coordinación del Centro de Espiritualidad se reunió el día 11 de octubre para hacer una revisión de las actividades y preparar las próximas.

En primer lugar comunicamos la incorporación de un nuevo miembro al grupo de colaboradores. Se trata del Hno. Daniel Zúñiga, joven Hermano ecuatoriano, que acaba de hacer su profesión perpetua. Dirección: danielsafa@hotmail.com

Junto con la anterior comunicación se había enviado el esquema del MANUAL DE ESPIRITUALIDAD y su introducción. Se pedía la colaboración de todos para su elaboración.

Desde entonces se han dado estos pasos

1) La elaboración de un borrador de todo el texto integrando las colaboraciones recibidas.

2) La presentación del MANUAL durante el retiro anual de los Hermanos de Ecuador y durante la reunión de los Provinciales con el Consejo General. Ambas presentaciones han dado lugar a la introducción de modificaciones.

El texto que adjuntamos a esta comunicación (todavía sólo en español) es fruto de ese esos trabajos, y debe considerarse en fase de elaboración. Por tanto hacemos una nueva llamada a todos los miembros del Centro de Espiritualidad para que lo lean y envíen sus sugerencias. Como todos sabemos, sólo la lectura atenta y completa de un texto permite intervenir en su modificación.

El Capítulo General había asignado al Centro de Espiritualidad otros dos proyectos:

1) La redacción de una historia del Instituto. Se ha hecho un índice provisional de esa historia y  la primera redacción del primer capítulo.

2) La edición de las obras completas de los escritos del Hno. Gabriel. Hemos entrado en contacto con una empresa especializada en ediciones informatizadas. Pueden verse sus realizaciones en esta dirección: http://www.mnemotique.eu

Los pasos siguientes.

Además de proseguir con lo dicho anteriormente, ha habido dos peticiones para los próximos meses:

1) De la Provincia Nuestra Señora de Luján, para colaborar en la organización y animación del ENCUENTRO CON EL HNO. GABRIEL que tendrá lugar en Argentina del 2 al 6 de febrero de 2009.

2) Del Consejo General, para colaborar en la organización y animación del encuentro de las Fraternidades Nazarenas en Valladolid del 17 al 21 de julio de 2009.

Por otra parte recordamos que:

1) La página web del Instituto tiene un espacio reservado al Centro de  Espiritualidad en la que se han colocado algunas colaboraciones y para la que se esperan otras. Pueden ser textos que uno mismo escribe u otras sugerencias en relación con nuestra espiritualidad.

2) La comunicación entre los colaboradores y con el comité de coordinación es vital.

Recibid nuestro agradecimiento y saludo fraterno.

Por el comité de coordinación

Hno. Teodoro BerzalFr. Teodoro Berzal