

AL COORDINADOR DE LAS FRATERNIDADES EN ESPAÑA
Juan Guarch
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D. Juan Guarch,
desempeña en este momento la responsabilidad de Coordinador laico de las
Fraternidades Nazarenas de España desde el año 2004. ÉI mismo nos hace su
propia presentación:
“Mi vinculación con
el Colegio es desde 1976 cuando mi hijo Juan ingresó en Primero en el
Colegio Sagrada Familia de Horta, Barcelona. Colaboré con la Asociación de
Padres en el ámbito de las comisiones y de la Junta Directiva desde 1977
a 1995, año en que mi hija Eva terminó sus estudios en el colegio.
Entre 1985 y 1987 estuve en el Colegio Sagrada Familia de la
calle de Menorca de Madrid. Corno Presidente del APA en Barcelona estuve
desde 1992 a 1995. También colaboré con
la Federación Española de Padres de Alumnos de la Sagrada Familia y por
último en la Asociación Internacional Sagrada Familia hasta el 2000.
Todo esto ha sido posible
gracias al gran apoyo recibido en todo momento de mi esposa Pilar. Junto a
ella estuvimos desde el principio en la Escuela de Padres y también desde el
principio en la Fraternidad Nazarena Sagrada Familia de Barcelona, donde
compartimos con el resto de miembros de la Fraternidad, el carisma de los
Hermanos.
¿Cómo te integraste en las
Fraternidades Nazarenas?
Creo recordar que
fue en 1993. En Barcelona ingresamos cinco matrimonios después de una petición
hecha por el H. Julio Santillán. No obstante, algunos de nosotros ya teníamos
conocimiento del proyecto, debido a una conversación en Valladolid con el
Superior General, H. Lino da Campo. Todos los que empezamos entonces seguimos en
estos momentos excepto Manuel Fibla y Antonio García, que nos esperan en el
cielo.
¿Qué has encontrado en las
Fraternidades que te haya servido para tu propio crecimiento personal?
Creo haber crecido
en el plano espiritual. Aunque en la familia nos considerábamos cristianos
practicantes, la verdad es que alguno de estos valores cristianos los tenía un
poco olvidados, hoy estoy más formado como cristiano y puedo ofrecer mejor mi
testimonio. El lema de los Hermanos, "oración, trabajo, amor y paz" se ha
consolidado en mi interior y en el de los miembros de nuestra Fraternidad,.
Constatamos que a lo largo de estos años hemos cambiado y no sólo físicamente,
este es un tema que tocamos a menudo.
También he aprendido
a respetar a los demás y aceptarlos tal como son. Somos mas solidarios, no de
boquilla, sino en la vida real, empezando dentro de la fraternidad pero no
exclusivamente, y no teóricamente, sino que por circunstancias lo hemos tenido
que demostrar. En fin, hoy pienso que estamos más cerca de Jesús pero queda
mucho camino por recorrer.
Llevas unos años siendo el
Coordinador de las Fraternidades Nazarenas de España. ¿Cómo ves a las
Fraternidades en este momento?
Las veo bien, pero
considero que se necesita un nuevo impulso. La verdad es que ha habido un gran
crecimiento y que en nuestra Provincia se ha implantado ya el Plan de Vida de la
Asociación, pero no debemos confiarnos, lo difícil es mantenerse y el entorno no
es muy favorable. Hoy en día es difícil conseguir que la gente se comprometa y
este aspecto es fundamental para los que integramos las Fraternidades.
El Encuentro de
Córdoba en Argentina nos hizo vivir grandes momentos por el estupendo ambiente
creado y el trabajo realizado. Un nuevo Encuentro, quizás en Europa, podría
proporcionarnos ese nuevo impulso, si se aprovecha adecuadamente.
Este año celebráis Bodas de
Oro del Colegio de Horta. ¿Qué destacarías del colegio?
Lo que más destacaría es su buena trayectoria a lo largo de los años. A pesar de
los cambios que se han producido a lo largo de estos 50 años, cambios políticos,
económicos y sociales, el colegio sigue siendo la referencia en el barrio y su
prestigio sigue muy alto. Los Hermanos han mejorado mucho las instalaciones. Hay
más actividades para los alumnos tanto escolares coma extraescolares y todo ello
sin deterioro de lo más principal que es la educación en sus tres dimensiones,
personal, espiritual y comunitaria.
Gracias Juan, te
animamos a que sigáis trabajando en este proyecto de las Fraternidades
Nazarenas.
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UNA FAMILIA EN EL PROYECTO ECUADOR
Ignacio, Sonsoles, Nacho y Carla
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Ignacio
y Sonsoles, padres del Colegio de Madrid,
y miembros de una Fraternidad
Nazarena,
han participado este verano
con
sus dos hijos,
Nacho y
Carla,
en una
experiencia misionera en Puyo. En esta entrevista nos cuentan
cómo
la han vivido
-
¿Cómo surgió la idea de venir al proyecto Ecuador, toda la familia, con hijos
pequeños?
-
Hace ya dos
años que estuvimos en el Primer Encuentro Internacional de Fraternidades
Nazarenas en Córdoba
(Argentina).
Allí, el Hno. José Luis Garrido nos planteó la posibilidad de ir algún verano al
Proyecto Ecuador con Carumanda. Lo que en principio parecía una lejana actividad
misionera, finalmente se ha hecho realidad como un don que hemos cultivado con
gran ilusión. Este verano hemos ido a Ecuador el matrimonio con nuestros hijos,
Carla de 11 anos y Nacho de 5, siendo la primera vez que se enviaba a una
familia.
- ¿Qué os
dijeron, o pensaron vuestros amigos, familia... cuando sabían que ibais a
ir?
-
Nuestros
familiares y amigos nos han apoyado desde el principio compartiendo nuestra
alegría y ayudándonos con los preparativos. También hubo quién no lo ha
entendido y nos criticó duramente.
- ¿Cuáles
han sido las actividades que habéis realizado en Puyo?
-
Nuestra
labor se desarrolló en Puyo, ciudad del
Oriente
de Ecuador, en la región selvática de Pastaza, en donde hemos permanecido un mes
trabajando en una guardería llamada "Hogar de Nazaret", de lunes a
viernes, y dando charlas los fines de semana
en las
comunidades de "Las Palmas" y "EI Pindo" .
Las
funciones que realizamos en la guardería fueron impartir clases de Informática,
Inglés, Educación Física y Valores; crear material didáctico para el próximo
curso escolar; ayudar en el comedor a servir y alimentar a los niños, recoger y
limpiar; realizar visitas a las familias para constatar si realmente necesitaban
la plaza; enseñar nuevas dinámicas con cuentos, juegos, canciones, bailes y
acertijos españoles; decorar el escenario de la fiesta de graduación del último
curso, etc.
Los temas
de las charlas trataron de "La Importancia de la Tarea de Educar", "La
Comunicació entre Padres e Hijos", "Las Relaciones Humanas en el Desarrollo
Comunitario", "Cómo realizar un Proyecto Agrícola", "Cómo mejorar la Relación
entre Padres e Hijos Adolescentes", "Nuevas Dinámicas para la Catequesis
Familiar" y "La Sexualidad Compartida en el Matrimonio".
- ¿Cómo os
habéis sentido entre la gente, los misioneros del VAP: ¿apoyados?...
¿sorprendidos...?
-
Nos hemos
sentido acogidos en una gran familia tanto en la guardería como en las
comunidades. También hemos recibido el cariño de nuestras vecinas y amigas que
eran las Hermanas Misioneras Dominicas del Santísimo Rosario y, como siempre, el
apoyo constante de nuestros Hermanos de la Sagrada Familia de Quito, Puyo y
Guaranda que te hacen sentir como en casa por lejos que te encuentres...
-
Y los
"peques",
Nacho y Carla, ¿cómo se han sentido y se han integrado ? ¿han echado en falta su
"ambiente madrileño"?
-
Nuestra
hija Carla ha estado colaborando en la clase de niños de 2 y 3 años
"como una profesora más". Ha sido una experiencia tan bonita para ella que nos
ha pedido volver todos los años
y ya le hemos explicado que seguramente alguna familia que lea este articulo se
animará
en el próximo Proyecto Ecuador. Para nuestro hijo Nacho ha significado una nueva
dimensión de relaciones y juegos con niños de otra cultura, costumbres y valores
que quizá nunca olvide.
- ¿Cómo
creéis que os ha ayudado como familia y familia cristiana esta experiencia?
De ahora en adelante ¿será un poco "diferente" en algo vuestra vida
familiar desde
lo vivido?
-
Hemos sido
muy felices dando nuestro tiempo y comprobando lo útiles que éramos. El trabajo
y la ilusión que hemos puesto preparándolo todo los meses anteriores sin duda
han merecido la pena. Hemos tenido la oportunidad de crecer como familia, coma
cristianos y como
personas. Ha sido muy reconfortante el ver cómo
con nuestra simple presencia hemos aportado un poco de felicidad a todos esos
niños, profesoras y familias. Todos hemos sentido la alegría que es dar y
servir. Ésta es la mejor experiencia "que cuanto más das más lleno te sientes de
la Gracia de Dios" y que es de gran ayuda tener día a día a la sencilla Familia
de Nazaret como modelo de Trabajo, de Oración y de Amor.
- ¿Alguna
sugerencia o consejo a otras familias desde la experiencia vivida?
-
Os animamos
desde aquí a confiar siempre en ÉI y a decirle "sí" cuando sintáis la
llamada de “id”.
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A UNA MADRE CATEQUISTA
Mary Carmen Rodríguez
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Mary Carmen es una madre de familia que ha
colaborado y colabora desinteresadamente con el Colegio
"Sagrada Familia"
de Gavà. Coordinadora y Catequista "incansable" de la
etapa de Comuniones y además miembro de la Fraternidad
Nazarena. Raro es que no se la vea
tres o cuatro veces por semana en el colegio. De carácter
"vitalista" hemos querido recoger su valiosa experiencia
en el campo catequético.
-
¿Cuánto tiempo llevas en nuestra familia?
- Veinte años
- Y de ¿catequista?
- Casi ni me acuerdo, es broma. Llevo dieciocho años
colaborando en la Catequesis de Iniciación a la vida
cristiana de los más peques: Catequesis de Primeras
Comuniones.
- Desde tu experiencia ¿qué supone ser
catequista?
- Mi fe no la puedo callar. Tengo que compartirla y
proclamarla. Es lo que me hace feliz. Y creo que es bueno
compartir la fe con todos, peqeños y mayores. Gran ejemplo
tenemos en el Hermano Gabriel. Él nos enseñó a transmitir la
fe en un camino lleno de esperanza en la juventud, y
entiendo la Pastoral como una de las herramientas que puso
en mi camino.
¡Es una vocación! Dios nos llama porque en cierto modo nos
necesita para cumplir una parte del proceso evangelizadador:
hacer llegar a todos el plan de salvación que Jesús
nos enseñó.
-
¿Qué te anima a continuar siéndolo hoy?
-
Aparte de una necesidad personal y una unión permanente con
el Señor por elegirme y encomendarme la más bonita e
importante de las tareas: anunciar a los niños y padres su
mensaje, siento un profundo sentimienro de gratitud y
alegría en mi interior. Doy gracias para que
cada día me considere digna de su confianza.
- Seguramente, después de tantos años
tendrás experiencias de todos los gustos, ¿podrías destacar
alguna?
- Sí, sobre todo, con padres y
familiares el día de la primera comunión de sus hijos puede
llegar a pasar de todo: desde invitar a algún familiar o
amigo a salir fuera de la Capilla a fumar, porque no está
permitido fumar dentro, hasta tener que ser madrina de
Bautismo porque los padrinos no se han acordado de venir.
Advertir que durante la Eucaristía, por muchos enchufes que
haya, no se puede cargar una cámara
de video en el altar. Bien, son anécdotas que,
luego, como bien sabéis, te ríes muchísimo al recordarlas,
pero en el momento lo pasas fatal.
-
¿Por qué esa dedicación tan especial a los más pequeños,
mediante la catequesis de Primera Comunion?
- Los niños te devuelven el cariño
aumentado. Además, te hacen plantearte, mejor dicho
replantearte, tu propia fe a través de sus preguntas, pues
el niño "no se corta", a la hora de presentarte sus dudas, y
más de una vez te pone en algún apurillo al exponerlas de
improviso, con relación a algún tema complicado de la vida
humana y cristiana.
- ¿Supongo que dificultades tampoco habrán
faltado?
- Sí,... al acercarse las Primeras Comuniones sabes que,
dado el índice de práctica religiosa, desgraciadamente, para
muchos niños se trata de la primera y última Comunión (si
Dios no lo remedia por medio de una buena abuelita). No
sé si existen estadísticas, pero me temo que sería muy
triste conocer el porcentaje de niños que ya el Domingo
siguiente al de su Primera Comunión, no van a Misa,
sencillamente porque sus padres tampoco van y no los llevan,
y a esas edades no suelen salir solos a la calle. Los mismos
niños te lo dicen espontáneamente, "mi papa se queda en
casa" y hay que tener en cuenta que el niño tiene al papá y
a la mamá como modelos casi exclusivos de referencia.
-
¿Qué dirías a estos padres?
- Los padres han de complementar la educación de la fe que
ofrece el colegio. Es necesaria su participación en el
proceso de la Catequesis. En todo momento se ha de contar
con su colaboración y es necesaria la coordinación entre los
Hermanos y Catequistas con ellos para, todos juntos, poder
potenciar la vida cristiana de los niños. La iniciación
cristiana no es la meta de la Catequesis; es un itinerario
personal de vida cristiana en el que se inserta el
crecimiento en la fe y
se expresa la maduración cristiana que se
va alcanzando poco a poco.
- ¿Cómo ha ido
enriqueciendo tu vida de fe toda esta labor?
- Me ha enseñado a actuar y
vivir, orar, amar. La experiencia de la fe cristiana te
lleva a amar a los demás como nunca imaginarías.
-
Algún consejo para los catequistas que hace
poco han empezado.
- El único consejo que yo puedo
darles es que se dejen querer por Jesucristo, que la fe a
veces va despacio, pero Dios confia en ellos, que sientan la
importancia de que el mismo Dios los ha escogido a ellos, no
ellos a Dios. Él les enseñará a caminar y crecer como
mensajeros del mandamiento más importante, que es "Amaros
los unos a los otros como yo os he amado".
Muchas gracias Mary Carmen por compartir tu
experiencia de catequista.
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