La experiencia en Asís tuvo lugar del 27 de abril al 1 de mayo y participaron todos los grupos de Anima Safa.

Durante estos días se visitaron los lugares de San Francisco y de Santa Clara. Han sido cuatro días de “vida plena” y probablemente cada uno, en su corazón, espera que al regresar a Turín continúe en este camino.

Los días pasados en Asís han ayudado a conocer las aventura de Francisco y Clara para ponerse al servicio de los demás. Precisamente con esta idea se ha vivido todo el tiempo: ayuda en la limpieza, en la organización de los días, en la preparación de comidas, pero sobre todo en la escucha y estar cerca en las situaciones más difíciles.

De toda la experiencia, hubo una noche especial, donde se hizo oración con las manos sobre las manos del otro, en silencio, en la oscuridad e iluminados sólo por la luz de una vela.

Cada uno tomó el cuidado de los demás, tal vez sólo con una mirada, un pensamiento o sólo una caricia o un abrazo y esto ha creado la unidad. Todo ha ayudado a sentirse vivo y querido.